Cambiar sus antojos por alimentos malos

Todos hemos tenido un antojo de comida en un algún momento. Un antojo de comida es un deseo intenso de comer un determinado alimento. El deseo es tan fuerte que es casi imposible resistirse. Sean de sal o azúcar, los antojos son normales. Es la forma en que nuestro cuerpo nos dice lo que necesita para seguir adelante. Lo que elegimos comer puede ser una buena o una mala elección. Pensemos en el impulso de comer algo dulce. Para satisfacerlo, podríamos elegir una rebanada de pastel o una porción de fruta. La fruta sería una opción más saludable. ¿Desea algo salado? En lugar de buscar las papas de bolsa, pruebe con un puñado de nueces.

El camino hacia un mayor bienestar

Si siempre cede ante un antojo de alimentos con opciones poco saludables, puede cambiar. Para cambiar, deberá:

  • Admitir que sus elecciones no son saludables.
  • Encontrar formas alternativas de manejar los antojos.

Los siguientes son algunos consejos para manejar sus antojos:

  • Comience despacio. Cambie solo un antojo de comida a la vez. Si los dulces son su mayor desafío, elija un alimento en particular para cambiar. Piense en su mayor debilidad. ¿Son las golosinas, el helado o tal vez el pastel? Ahí es donde debe comenzar a hacer un cambio.
  • Practique la alimentación consciente. Piense en lo que va a comer y cuándo planea comerlo. Si planifica sus comidas con anticipación y come adecuadamente, puede reducir el consumo impulsivo. Puede concentrarse en alternativas saludables. Además, escriba su lista de sustituciones favoritas para que no tenga que pensar en una cada vez que tenga un antojo. Simplemente, mire la lista.
  • Busque sustitutos. Si le gusta el chocolate, cámbielo por una pequeña porción de chocolate negro. Es más saludable. Si le gusta el puré de papas, intente comer puré de coliflor. El sabor es parecido, y es saludable.
  • Agregue un objetivo periódicamente. Después de comenzar despacio y haber tenido éxito, agregue un nuevo objetivo. Por ejemplo, si su primer objetivo era resolver el postre después de la cena, que su segundo objetivo sea preparar un almuerzo saludable.
  • Establezca expectativas realistas. Nadie es perfecto. Recuerde que todos fallamos. Siga intentándolo y mantenga sus objetivos visibles.
  • Alivie el estrés. Muchas personas comen cuando están estresadas. Encuentre una nueva forma de manejar el estrés. Por ejemplo, salga a caminar, practique la respiración profunda, escuche música o llame a un amigo cuando tenga antojo de determinada comida.
  • Beba más agua. El agua lo hace sentir lleno y con menos hambre. Si puede, lleve con usted una botella de agua y bébala de a sorbos durante todo el día.
  • Aumente las proteínas que consume. La carne magra, las nueces, los huevos y el queso son alimentos con proteínas. Cuando tenga ganas de algo poco saludable, intente comer un palito de queso mozzarella bajo en grasa, un puñado de nueces o unas rodajas de pavo frío.
  • Aléjese de la tentación. Cuando nada más funcione, aléjese de aquello que lo tienta. Salga de la cocina, váyase del supermercado o aléjese de una mesa de bufete.
  • Evite tener demasiada hambre o hacer compras cuando tenga hambre. Nunca compre en el supermercado con el estómago vacío. Comprará todo lo equivocado. Es mejor comer antes de comprar, llevar una lista de los alimentos que necesita y seguir esa lista. Cuando vaya a un restaurante con amigos o familiares, intente tomar un refrigerio saludable antes de salir de su casa. Esto hará que tenga menos hambre cuando llegue el momento de pedir.
  • Descanse lo suficiente. No dormir lo suficiente perjudica nuestro buen juicio. No podemos pensar con claridad. Eso significa que no hacemos las mejores elecciones de alimentos. Además, cuando estamos demasiado cansados, tendemos a buscar soluciones rápidas con azúcar o sal para que nos den energía (como dulces o papas fritas). Este tipo de alimentos solo le dan un breve estallido de energía que no dura. La proteína aumentará su energía y hará que dure más.

Aspectos a tener en cuenta

Ceder ante antojos de alimentos poco saludables está bien en raras ocasiones. Sin embargo, hacerlo todo el tiempo puede provocar problemas de salud. Estos problemas incluyen diabetes, enfermedades cardíacas, presión arterial alta, colesterol alto y ciertos tipos de cáncer.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Con qué frecuencia está bien ceder a los antojos de alimentos poco saludables?
  • ¿Cambian los antojos de comida a medida que envejecemos?
  • ¿Está bien comer alimentos poco saludables en porciones más pequeñas?
  • ¿Un historial de alimentos poco saludables en la infancia afecta la salud en la edad adulta?

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