Suicidio adolescente

Suicidio adolescente

Cualquier persona puede luchar contra el suicidio. Los años de la adolescencia son difíciles y estresantes en particular. Hay muchas cosas que pueden afectar el estado de ánimo y la conducta de un joven. Su cuerpo cambia y debe tratar con las hormonas. Tienen presiones de los amigos, la familia y los maestros, y podrían tener que enfrentar acontecimientos negativos.

La depresión y los pensamientos suicidas son comunes, pero pueden tratarse. Obtener ayuda es esencial para manejar la depresión y prevenir el suicidio. Si cree que su hijo está deprimido o en riesgo de cometer un suicidio, hable con su médico. También puede llamar a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio, un servicio de asesoramiento gratuito abierto las 24 horas, los 7 días de la semana. Es una forma confiable para obtener consejos y apoyo. Si le preocupa otro adolescente, dígaselo a sus padres de inmediato. Eso puede salvar vidas.

¿Qué es el suicidio adolescente, y qué lo causa?

El suicidio adolescente es un acto por el cual un niño pone fin a su vida. Puede ser impulsivo o planeado. Algunas veces, se lesiona a terceros durante el acto, y no todos los intentos de suicidio conducen a la muerte. De hecho, eso no siempre significa que su hijo desee morir, sino que podría ser su forma de pedir ayuda.

Las personas con estos pensamientos sufren una variedad de síntomas como tristeza, desesperación, abandono e ira. Los adolescentes pueden actuar en forma diferente que los adultos. Algunas personas que luchan contra pensamientos suicidas podrían no exhibir ninguna señal. Las principales señales de advertencia de suicidio incluyen:

  • hablar de la muerte o el suicidio de una manera casual; decir que desearía no haber nacido;
  • preguntar sobre la muerte o cómo cometer actos violentos;
  • hablar de irse o desaparecer;
  • decir que no necesitarán cosas en un tiempo cercano, o que ya no desean estar con personas;
  • verse triste y distante, en lugar de feliz y sociable;
  • estar cada vez más enojado o tenso;
  • perder interés en pasatiempos o eventos;
  • tener problemas para concentrarse;
  • mostrar cambios en la rutina normal, como dormir, comer o asearse: eso puede hacerlo enfermarse o tener dolores de estómago, de cabeza o corporales;
  • actuar en formas dañinas, como dedicarse a la bebida, usar drogas o lastimarse;
  • meterse en problemas con la ley.

La depresión es la causa principal del suicidio. Es importante recordar que no es culpa de nadie: es una afección que impacta las sustancias químicas del cerebro. Cambia los pensamientos, sentimientos y elecciones de su adolescente. Cuando uno piensa que nunca volverá a ser feliz, la muerte no es la respuesta. Puede tomar tiempo, pero el tratamiento profesional ayudará.

Hay muchos factores que pueden causar depresión, y por lo general es una mezcla de ellos. Ciertos eventos son difíciles de manejar, como muertes, rupturas, traslados e intimidación. Es natural sentirse abrumado o indefenso. También tienen efecto cuestiones como enfermedades, problemas en la escuela y la autoestima. Otro factor importante es la genética. Los adolescentes están en mayor riesgo de depresión u otros trastornos mentales si ya tienen antecedentes en la familia. La depresión es una enfermedad compleja que nubla el juicio. Lidiar con su propio problema podría hacer más difícil detectar señales de advertencia en su hijo adolescente. Los niños también tienden a tomar como modelo la conducta de los adultos que conocen.

La depresión puede coexistir con otros problemas. Algunos adolescentes recurren al abuso de sustancias para intentar curar, o para escapar de sus problemas del mundo real. El alcohol y la mayoría de las drogas también son depresores: alteran sus pensamientos y elecciones. Hay otras afecciones de salud mental que pueden llevar al suicidio. La ansiedad, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno bipolar son problemas que también requieren atención para evitar que afloren pensamientos suicidas. Su hijo podría tener una depresión en curso o crónica o tener episodios, o una mezcla de ambos tipos.

Algunos adolescentes tratan de ocultar su depresión o sus pensamientos suicidas, y podrían distanciarse, o comportarse mal. Eso puede hacer difícil notar las señales de advertencia. Es importante mantener un diálogo abierto y permanente con su hijo adolescente. Pregúntele, escúchelo y háblele. Cuando se les pregunta, muchos niños se abrirán. Hable con ellos para conocer sus problemas y preocupaciones. Puede que estén aterrados de hablar de ello, o no tengan quién los escuche. Dígale que se preocupa y que existen opciones de ayuda.

Cuándo consultar a su médico sobre suicidio adolescente

Si su hijo adolescente intenta suicidarse, llame de inmediato al 911. Si cree que su hijo está en riesgo alto, comuníquese con su médico para obtener ayuda. También debería ver al profesional para que detecte señales de depresión en su hijo.

En 2016, la Fuerza de Tareas de los Servicios Preventivos de los EE. UU. (USPSTF, por sus siglas en inglés) cambió su pauta clínica para detección de depresión en adolescentes. Deben realizarse pruebas de detección en niños de entre 12 y 18 años. Pida al médico que haga una prueba de detección a su hijo como parte del examen físico anual. Esto es aún más importante si cree que su hijo está en riesgo de cometer un suicidio.

Hay dos pruebas comunes: el Cuestionario de Salud del Paciente para Adolescentes (PHQ-A) y el Inventario de Depresión de Beck (BDI). Estas evaluaciones miden el tipo, el inicio, la duración y la variedad de los síntomas, pero no son la única manera de diagnosticar. Su médico también debe tener en cuenta la conducta y los antecedentes de su hijo.

Tratamiento para evitar el suicidio adolescente

La atención médica es esencial para el tratamiento de intentos de suicidio. También puede ayudar prevenir sus causas, como la depresión. El tratamiento variará en función de elementos tales como:

  • edad;
  • antecedentes familiares;
  • estado y antecedentes de salud mental;
  • tipo de trastorno;
  • presencia de otros trastornos o afecciones;
  • medicamentos que toma en la actualidad.

Es común que los médicos creen un plan de atención integrado, que incluye una mezcla de medicamentos, terapia y educación. Su médico manejará de cerca el tipo, el dosificación y los efectos, para obtener los mejores resultados. El tiempo de recuperación para intentos de suicidio y depresión varía. Algunas formas de depresión pueden regresar. Su hijo siempre podría tenerla y necesitar tratamiento en forma continua.

Instruirse es una parte importante del tratamiento. Cuanto más aprenda su hijo, más oportunidades tendrá de obedecer las órdenes del médico. Los niños no se dan cuenta de lo común que es. Puede ser un consuelo para ellos saber que no tienen culpa y que pueden mejorar. También ayuda a reducir la culpa que sienten.

Incluya a todos en el plan de tratamiento de su hijo. Establezca planes de apoyo con sus profesores y entrenadores. Informe sobre el tema también a familiares y a los padres de los amigos. Su hijo necesita apoyo en todas las áreas. Lo más importante es asegurarse de que su hijo está de acuerdo con el plan de tratamiento. Necesitan aceptarlo y sentirse seguros para tener éxito.

Cuestiones a considerar

No debe culpar a su hijo ni culparse usted por el suicidio. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) tienen opciones que puede utilizar para proteger a su hijo adolescente:

  • atención y exámenes de rutina, incluidos detección de trastornos mentales, como la depresión;
  • haga saber a su hijo que puede hablar con usted sobre cualquier inconveniente, incluso sobre lo que podría meterlo en problemas;
  • instrúyalo sobre cómo obtener ayuda o apoyo para los problemas;
  • incluya a médicos, familiares, amigos, maestros y entrenadores en el bienestar de su hijo, y rodéelo de modelos positivos;
  • ayúdelo a sentir confianza: enséñele habilidades para el manejo de conflictos, violencia y presión de sus pares.

Por desgracia, el suicidio en adolescentes puede terminar en muerte. Su hijo puede tener un amigo o compañero de la escuela que lo cometa. Esté preparado para que su hijo tenga emociones de ira, dolor, confusión y tristeza. Hable con su adolescente sobre sus sentimientos. Si es necesario, proporciónele un asesor, médico, o amigo en quien él confíe.

Preguntas para hacer a su médico

  • ¿Cómo sé si mi hijo está en riesgo de suicidio?
  • ¿Cómo puedo buscar señales de suicidio, como heridas autoinfligidas?
  • ¿Cuáles son las diferencias entre conducta adolescente normal y depresión adolescente?
  • ¿Qué debería hacer si mi hijo adolescente está deprimido?
  • ¿He hecho algo para causar la depresión de mi hijo?
  • ¿Los antidepresivos son adictivos?
  • ¿Los antidepresivos pueden causar suicidio?
  • ¿Una vez que traten a mi hijo adolescente por suicidio o depresión, volverá?
  • ¿Qué debo hacer si mi hijo no sigue el tratamiento y empeora?

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