Depresión | Lidiar con los pensamientos suicidas

Los pensamientos suicidas son pensamientos acerca de lastimarse o quitarse la vida. El suicidio es el acto de quitarte la vida. El suicidio puede estar vinculado a la depresión. Los pensamientos suicidas pueden ocurrirle a cualquiera, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, por varias razones. Por lo general, los pensamientos suicidas ocurren cuando una persona tiene un dolor emocional intenso y no ve una salida. Las cosas que causan este tipo de dolor son diferentes para cada persona. El suicidio es a menudo prevenible.

Existen múltiples factores de riesgo para el suicidio, incluyendo:

  • la edad;
  • el género;
  • mala salud física y mental;
  • antecedentes de violencia;
  • antecedentes familiares de suicidio;
  • tener armas en su casa;
  • haber sido liberado recientemente de una larga estadía en prisión o cárcel;
  • salir con otras personas que hablan sobre el suicidio o lo alientan a quitarse la vida;
  • acontecimientos traumáticos.

El camino hacia un mayor bienestar

Aunque parece que su dolor nunca terminará, los pensamientos suicidas a menudo son causados por un problema de salud tratable. Esto incluye afecciones médicas físicas como la depresión. La depresión es una afección médica grave. Cambia la química de su cerebro. Afecta sus estados de ánimo, pensamientos y emociones. Puede hacer que sea difícil o imposible sentirse feliz, recordar buenos momentos o ver soluciones a sus problemas. Si ha recibido tratamiento para la depresión en el pasado, es posible que deba probar otros tratamientos para encontrar el que funcione para usted.

Algunas de las cosas que puede hacer cuando se siente deprimido incluyen:

  • Buscar ayuda.  Puede llamar a la línea Nacional de Prevención del Suicidio al 1-800-273. No está solo. Puede que sienta que no es importante para sus seres queridos. Pero la gente quiere ayudarlo. Cuéntele a alguien lo que está pasando. Llame a un amigo o familiar, a su médico de familia o a su iglesia.
  • Evite las cosas que desencadenan pensamientos suicidas. Estas cosas son diferentes para cada uno. Los desencadenantes comunes incluyen estar solo, beber alcohol y consumir drogas. Pase tiempo con la familia o amigos todos los días. Haga que su hogar sea seguro al deshacerse del alcohol, las drogas y las cosas que usó o planeó usar para lastimarse.
  • Dele tiempo. No tiene que poner en práctica sus pensamientos suicidas. Prométase que se dará tiempo para pedir ayuda y buscar tratamiento.
  • Cuide su salud y bienestar. Siga los consejos de alimentación y ejercicio de su médico. Descanse lo suficiente. Aprenda a lidiar con el estrés. Busque cosas que disfrute y hágalas. Si está tomando medicamentos para tratar la depresión, no omita dosis. Tome la cantidad correcta en el momento adecuado.
  • Trabaje con un profesional. Podría ser un psiquiatra o un consejero. No tema abrirse al profesional. Debe decirle lo que está sintiendo y no esconder nada.

Aspectos a tener en cuenta

Las señales de advertencia del suicidio incluyen:

  • sentirse atrapado o sin esperanza; sentir que necesita un escape;
  • sentir un dolor físico o emocional insoportable;
  • centrarse en la muerte, en morir o en la violencia;
  • sentir que amigos y familiares estarían mejor sin usted;
  • hacer un plan o buscar una manera de quitarse la vida;
  • sentir culpa o vergüenza;
  • usar drogas y alcohol con más frecuencia;
  • tener mayor ansiedad;
  • alejarse de familiares y amigos;
  • dejar de interesarse por las cosas que solía disfrutar;
  • cambiar los patrones de alimentación y sueño;
  • sentir extrema ira, rabia o necesidad de venganza;
  • regalar cosas que alguna vez le importaron;
  • despedirse de amigos y familiares;
  • escribir una nota, hacer un testamento o poner sus asuntos en orden.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuál es la diferencia entre la depresión y sentirse deprimido?
  • ¿Todos piensan en el suicidio en un momento u otro, incluso si es por poco tiempo?
  • ¿Hay algún medicamento que pueda tomar?