Vitamina D

La vitamina D es un nutriente importante. Ayuda al cuerpo a construir huesos y dientes fuertes. El mantenimiento de un nivel adecuado de vitamina D es importante para todas las etapas de la vida. Es especialmente importante para los niños, mientras sus huesos y dientes están en desarrollo. La vitamina D también tiene otros beneficios para la salud. Puede proteger contra diversas afecciones de salud, como algunos tipos de cáncer, debilidad muscular, trastornos del estado de ánimo, diabetes, enfermedad renal, enfermedades del corazón y presión arterial alta.

Camino hacia una mejor salud

Usted puede obtener vitamina D de ciertos alimentos, la luz solar y suplementos dietarios.

Luz solar:

La vitamina D es llamada a veces la “vitamina del sol”. Esto se debe a que el cuerpo crea su propia vitamina D cuando se expone a la luz solar. Dependiendo de dónde viva, puede que solo necesite diez minutos de sol de tres a cuatro veces a la semana para ayudar al cuerpo a crear la vitamina D que necesita. Esto puede ocurrir mientras está paseando a su perro o llevando a sus hijos al parque. Durante algunas épocas del año, en especial en los estados del norte, puede que no haya suficiente luz solar para producir vitamina D, aunque pase todo el día afuera.

Alimentos fortificados con vitamina D:

La mayoría de las personas no obtienen suficiente vitamina D de los alimentos que consumen. Esto se debe a que hay muy pocos alimentos que contienen vitamina D. Los alimentos que contienen la vitamina D de forma natural incluyen pescados grasos, aceite de pescado, huevos, queso y mantequilla. También hay alimentos y bebidas que han sido fortificados con vitamina D, como la leche, alternativas a la leche, algunas marcas de jugo de naranja y algunos cereales de desayuno fortificados con vitaminas. Lea las etiquetas de nutrición de los alimentos para saber si los productos que usted elige son fuentes de vitamina D.

Suplementos dietarios:

La vitamina D está disponible en forma recetada como de venta libre. Si le preocupa no estar recibiendo suficiente vitamina D, hable con su médico, que le hará preguntas sobre su dieta y su exposición a la luz solar. También tendrá en cuenta otros factores de riesgo (vea más adelante) que pueda tener. Es posible que su médico quiera examinar su nivel de vitamina D. Esto puede hacerse a través de un análisis de sangre (insertando una pequeña aguja en la vena y tomando una muestra de sangre para enviar a un laboratorio). Esto lo ayudará a decidir si necesita un suplemento y la cantidad que debe tomar.

Si usted es una persona mayor, vegetariana o vegana, una madre lactante o una mujer embarazada, hable con su médico acerca de si debe tomar un suplemento de vitamina D.

Cuestiones a considerar

Un bajo nivel de vitamina D en el cuerpo se conoce como una “deficiencia de vitamina D”. Los niños que no reciben suficiente vitamina D están en riesgo de contraer raquitismo. El raquitismo es un trastorno que afecta los huesos. Hace que los huesos se ablanden y se quiebren con facilidad. La deficiencia de vitamina D puede retrasar el crecimiento de un niño y puede provocar caries y problemas en la estructura dental. Los adultos que no reciben suficiente vitamina D tienen riesgo de sufrir osteomalacia (huesos débiles), osteoporosis (huesos delgados) y debilidad muscular. Esto puede aumentar el riesgo de fracturas óseas y caídas.

La cantidad de vitamina D que el cuerpo necesita puede variar dependiendo del peso, los genes, el color de piel, si tiene alguna afección crónica e incluso de dónde vive y la cantidad de exposición al sol que obtiene. Los adultos de menos de 70 años necesitan 600 unidades internacionales (UI) de vitamina D al día. Los adultos mayores de 70 años necesitan 800 UI de vitamina D al día. Para los niños de entre 1 y 18 años, la dosis diaria recomendada es de 600 UI. Para niños desde el nacimiento hasta los 12 meses de edad, la dosis diaria recomendada es de 400 UI. Si amamanta a su bebé, el médico puede prescribir un suplemento de vitamina D. La leche materna tiene solamente una pequeña cantidad de vitamina D. Hable con su médico de cabecera antes de dar suplementos vitamínicos a niños mayores.

Factores de riesgo de la deficiencia de vitamina D:

  • Bebés que solo se alimentan de leche materna.
  • Bebés y niños pequeños que reciben alimentos no lácteos o alimentos que no están fortificados con vitamina D.
  • Personas mayores.
  • Personas que tienen la piel más oscura.
  • Personas que tienen una exposición limitada a la luz solar. Esto incluye a personas confinadas al hogar.
  • Personas que tienen dificultad para absorber las grasas en la dieta (debido a afecciones tales como colitis, enfermedad intestinal inflamatoria y fibrosis quística).
  • Personas con restricciones diatarias, como veganismo, alergia a la leche, ovo-vegetarianismo e intolerancia a la lactosa.
  • Personas obesas (con un índice de masa corporal [IMC] mayor a 30).
  • Personas con enfermedad renal, incluso los receptores de trasplante de riñón.
  • Personas que toman medicamentos llamados glucocorticoides.
  • Personas que viven en los estados del norte. Esto es especialmente cierto durante los meses de invierno. Cuanto más al sur vive, más fácil es obtener la vitamina D de la exposición al sol durante todo el año.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿La deficiencia de vitamina D puede provocar sensación de cansancio?
  • ¿El exceso de vitamina D es malo para la salud?
  • ¿Los suplementos dietarios de vitamina D tienen efectos secundarios?
  • ¿Se puede obtener suficiente luz solar al sentarse cerca de una ventana?