La telemedicina es un método para obtener atención médica a distancia. Con este enfoque, un médico puede estar en un lugar y el paciente en otro. Los dos pueden hablar usando la tecnología. Esto incluye videoconferencia, guardar y reenviar imágenes (compartir datos), medios de transmisión y comunicaciones inalámbricas. La telemedicina es diferente de la telesalud. La telesalud se refiere a los servicios de salud remotos que no son clínicos. La telesalud puede involucrar a enfermeros, trabajadores sociales, farmacéuticos, etc.

La AAFP apoya el uso de telesalud y telemedicina para mejorar la salud. Sin embargo, debe seguir los estándares adecuados de atención.

El camino hacia un mayor bienestar

La telemedicina comenzó como una forma de atender a las poblaciones rurales con acceso limitado a los médicos. Está ganando popularidad en todas partes debido a las ventajas que ofrece. Entre ellas:

  • Los médicos evitan los gastos de una oficina estándar de «ladrillo y cemento».
  • Los pacientes no tienen que viajar a un consultorio. Pueden consultar al médico desde su casa, su automóvil o su lugar de trabajo.
  • Acceso a una atención de calidad. Si vive en un área remota, sus opciones de médicos pueden ser limitadas. Esto le abre la puerta a más médicos y más especialistas.
  • Mejor manejo de las enfermedades crónicas. Es más probable que los pacientes asistan a sus citas cuando sea conveniente. Esto significa que es más probable que controlen sus afecciones crónicas, como la hipertensión y la diabetes.

Medicaid permite el uso de la telemedicina. Los proveedores deben ofrecer eficiencia, economía y calidad de atención. Los proveedores deben tener una licencia médica válida en el estado del paciente.

La telemedicina puede usarse para pruebas de diagnóstico, monitoreo del progreso y con especialistas fuera del área del paciente.

La telemedicina puede ayudar con lo siguiente:

  • alergias
  • artritis
  • asma, infecciones respiratorias y sinusitis
  • bronquitis
  • resfriados y gripe
  • diarrea o estreñimiento
  • infecciones
  • picaduras de insectos
  • faringitis
  • conjuntivitis
  • erupciones
  • erupciones, infecciones o inflamación en la piel
  • dolor de garganta
  • huesos torcidos o esquinces
  • infecciones de vejiga y tracto urinario
  • lesiones deportivas
  • otras lesiones físicas
  • vómitos, acidez y náuseas
  • molestias y dolor articular
  • dolores de cabeza
  • pequeñas heridas y cortes
  • fiebre

La telemedicina puede ser utilizada en estas especialidades médicas:

  • psiquiatría
  • dermatología
  • oftalmología
  • oncología
  • obstetricia
  • rehabilitación física

Ciertas situaciones son ideales para usar telemedicina. Entre ellas:

  • vacaciones
  • citas fuera del horario habitual del consultorio
  • atención que no sea de emergencia
  • no tener quién cuide a niños pequeños en casa
  • resurtido de recetas
  • resultados de laboratorio
  • descanso en el trabajo
  • presupuesto

Aspectos a tener en cuenta

Existen algunos inconvenientes con la telemedicina. Entre ellos:

  • No todos los exámenes pueden realizarse de forma digital.
  • Su médico puede carecer de la capacitación para interactuar digitalmente.
  • Los pacientes pueden no tener acceso a la tecnología.
  • El intercambio de registros puede no ser fácil.
  • Dificultades técnicas.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿La mayoría de los médicos ofrecen telemedicina?
  • ¿Mi seguro pagará por ella?
  • ¿Los pacientes tienen un mayor riesgo de error médico con la telemedicina?