Antibióticos: Cuando pueden y no pueden ayudar

Antibióticos: Cuando pueden y no pueden ayudar

Los antibióticos son medicamentos que prescribe el médico para tratar infecciones. Sin embargo, es importante no usar antibióticos en exceso; ya que eso puede ocasionar resistencia a los antibióticos. Cuando esto sucede, la infección que intenta tratar se vuelve más fuerte que los medicamentos, y el medicamento no podrá ayudarlo.

Camino hacia un mayor bienestar

Los antibióticos solo pueden tratar las infecciones bacterianas, por ejemplo, la faringitis estreptocócica y las infecciones urinarias. No funcionan para tratar virus, como el del resfriado, la gripe o la mononucleosis. En ocasiones, el médico le recetará antibióticos para evitar una infección. Los antibióticos también se administran para tratar enfermedades causadas por parásitos y algunos tipos de hongos. En lugar de pedirle al médico que le recete un antibiótico para tratar un virus, pregúntele qué puede hacer para sentirse mejor y aliviar los síntomas mientras su cuerpo combate una infección viral.

Cuando le receten un antibiótico, siga las instrucciones del médico con cuidado. Tome todos los antibióticos que el médico le indique; no guarde parte de los medicamentos para la próxima vez que se enferme. Si no toma tan solo 1 o 2 dosis, posiblemente aún queden algunas bacterias en su cuerpo. Puede enfermarse de nuevo y su cuerpo puede resistir un tratamiento con antibióticos en el futuro.

Lávese las manos con agua y jabón antes de comer y después de usar el baño. Lavarse las manos con frecuencia lo mantendrá saludable y reducirá la necesidad de antibióticos.

Aspectos que se deben tener en cuenta

Los antibióticos son muy usados; pero, a veces, se usan de manera inadecuada. Por ello, la resistencia a los antibióticos es un problema común. Ocurre cuando cambian las bacterias en su cuerpo. Esto hace que sea difícil que los antibióticos combatan las bacterias. Es posible que esta resistencia se produzca cuando las bacterias se exponen una y otra vez a los mismos antibióticos. O bien, puede suceder cuando quedan bacterias en su cuerpo. Estas bacterias se multiplican y se vuelven lo suficientemente fuertes para resistir a los antibióticos en el futuro. Entonces, la infección dura más tiempo o empeora. Quizá deba asistir a varias consultas con el médico o tener que tomar medicamentos diferentes. Posiblemente, deba ir a un hospital para que le administren medicamentos más fuertes por vía intravenosa (mediante una aguja intravenosa inyectada en la vena).

Sus familiares u otras personas con las que tenga contacto estarán expuestos a la bacteria resistente que usted tiene. Y estas personas también podrían tener infecciones difíciles de tratar.

Cada vez que toma antibióticos que no necesita o que no termina todos sus medicamentos, aumentan las probabilidades de que, algún día, contraiga una enfermedad que no pueda tratarse con antibióticos.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) reconoce el uso inadecuado de medicamentos como un riesgo para la salud pública y personal. Las infecciones en los oídos y en los senos nasales suelen ser provocadas por virus. Los antibióticos no sirven para tratar virus. Los médicos recetan antibióticos cuando los síntomas duran 7 o más días o cuando empeoran con el tiempo en lugar de mejorar.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo sé si la infección que tengo es viral o bacteriana?
  • ¿Hay vacunas que puedan protegerme a mí o a mi hijo contra las infecciones bacterianas?
  • ¿La alergia a un antibiótico es un signo de resistencia a los antibióticos?
  • Si pido antibióticos, ¿puede el médico negarse a recetármelos?