Preparar a los niños mayores para que tomen decisiones médicas por sí mismos

Solía ocurrir que a los niños se los veía pero no se los escuchaba en el consultorio del médico. Los padres hablaban acerca de todo, incluso cuando el niño era el paciente. Pero el tiempo y la investigación han demostrado que esta no es la mejor manera de proceder. Los niños deberían poder participar en su atención médica. Esto los ayudará a tomar decisiones médicas por sí mismos a medida que crecen. Existen pasos que los padres pueden tomar para ayudar a preparar a los niños para el complejo mundo de la atención médica y tomar decisiones informadas.

El camino hacia una mejor salud

Preparar a su hijo para tomar decisiones de atención médica puede comenzar a una edad temprana. Incluso los niños de 5 años de edad pueden tomar decisiones sobre su atención. Aquí se presentan formas en que puede ayudar a que eso suceda.

Niños de primaria

Lo primero que los padres pueden hacer es asegurarse de que el médico hable con el niño como paciente, en lugar de hablar solo con el padre. El médico debe hablar con el niño usando un lenguaje apropiado para la edad del niño. Debe hablar al niño sobre su enfermedad y cualquier tratamiento que se necesite de una manera que ellos puedan entender. Los niños son más propensos a estar de acuerdo con lo que sucede si comprenden las razones de un tratamiento.

También puede dejar que el niño tome decisiones sobre la marcha. Un niño de 5 años puede elegir en qué brazo colocar una vía intravenosa o qué sabor de medicamento desea. Ser parte del proceso ayuda al niño a sentirse escuchado. Estará más dispuesto a cooperar si siente que tiene alguna opción en lo que le está sucediendo.

Pre-adolescentes

Alrededor de los 11 años, el niño debería hablar la mayor parte del tiempo en el consultorio del médico. Es importante que aprenda cómo hablar con un médico y no tener miedo. Necesita practicar hacer preguntas y sentirse más cómodo hablando con un médico. De esa manera, cuando sea lo suficientemente mayor como para hacerlo por sí mismo, ir al médico no le resultará extraño ni le dará miedo.

Los niños de esta edad generalmente son lo suficientemente maduros para ver al médico por sí mismos para una visita de rutina, sin un padre en la habitación. Esto les da la oportunidad de hacer preguntas sin preocuparse por su reacción. También les permite hablar sobre cuestiones de las que podrían sentirse demasiado avergonzados para hablar delante de usted.

Adolescentes

A medida que su hijo crezca, asumirá una mayor responsabilidad en el manejo de su propia vida. Esto puede incluir levantarse por la mañana, conducir a la escuela, tener un trabajo a tiempo parcial y administrar los compromisos de tiempo y tarea. Su hijo tiene muchas más oportunidades de ser responsable de su propia atención médica también. La clave para esto es que usted, como padre, cambie su rol. Dé un paso atrás en la tarea de administrar ciertas cuestiones y de organizar los detalles. Deje que su hijo adolescente comience a hacerse cargo.

Alrededor de los 14 años, los niños deberían poder:

  • Entender y explicar cualquier afección médica que tengan.
  • Saber qué medicamentos toman y por qué. Si su hijo tiene alguna alergia a algún medicamento, debe saber cuáles son.
  • Saber a quién contactar para obtener el equipo o los suministros médicos que puede necesitar si tiene una enfermedad crónica, tal como diabetes.
  • Visitar al médico sin un padre en la habitación.
  • Responder preguntas sobre antecedentes familiares. Esto podría incluir si el cáncer es un problema de la familia o si alguien tiene diabetes o enfermedad cardíaca.
  • Conocer sus antecedentes personales respecto cualquier afección médica importante, cirugías u hospitalizaciones.

Para cuando tienen 17 o 18 años, muchos adolescentes se están preparando para irse de casa. Tendrán que saber cómo cuidarse y cuidar de su salud. A esta edad, deben saber:

  • Cómo hacer sus propias citas con el médico.
  • Cómo adquirir un medicamento recetado y reponerlo en la farmacia.
  • Cómo buscar un médico de atención primaria. Esto podría incluir pedir derivaciones a familiares o amigos o buscar dentro de su póliza de seguro.
  • La información de su compañía de seguro de salud y cómo contactarla. También deben tener una idea de lo que cubre y no cubre su seguro.
  • Cómo obtener una derivación a un especialista.
  • Lo que van a hacer cuando ya no estén cubiertos por la cobertura de salud de sus padres.

Enseñar a sus hijos las habilidades y procedimientos es clave para ayudarles a tomar decisiones médicas por sí mismos. Al igual que mostrar su apoyo al permitirles asumir responsabilidades como programar citas o hablar con los médicos. También puede ayudarlos siendo un buen modelo a seguir. Tenga una actitud positiva acerca de ver a su propio médico. Vaya a chequeos regulares, coma bien y haga ejercicio. Es probable que estos buenos hábitos se contagien.

Aspectos a tener en cuenta

Los niños que tienen afecciones crónicas o necesidades especiales pueden necesitar más ayuda para tomar decisiones médicas a medida que crecen. Pero aún pueden tener independencia en la edad adulta. Si su hijo tiene necesidades especiales de salud, puede considerar ponerse en contacto con:

  • Un trabajador social. Un trabajador social puede averiguar si existen programas estatales o federales para los que su hijo pueda estar calificado. Estos podrían tener beneficios relacionados con la salud o ayuda con el empleo, la vivienda o el transporte. El consultorio de su médico o el hospital local pueden dirigirlo a un trabajador social que pueda ayudarlo.
  • El grupo específico de diagnóstico de su hijo (por ejemplo, la Fundación de Fibrosis Quística). Las sucursales locales de estos grupos pueden ser grandes recursos de información. Puede hablar con otros padres y familias sobre lo que han vivido. Pueden darle recomendaciones sobre médicos, servicios o programas locales.
  • Grupos de defensa para familias. Algunos de estos grupos están dedicados a ayudar a las familias de niños con necesidades especiales. Por ejemplo, Family Voices tiene sucursales locales que pueden ayudarlo a navegar el sistema de atención médica con su hijo.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo puede mi hijo participar en su propia atención médica?
  • ¿A qué edad debería mi hijo comenzar a visitarlo por su cuenta, sin que yo esté en la sala?
  • ¿Qué debo hacer si mi hijo no puede recordar de qué se habló durante su cita con el médico?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudar a que mi hijo se sienta más cómodo visitando al médico por sí mismo?