Remoción de la vesícula biliar: método laparoscópico

La vesícula biliar es un pequeño órgano con forma de pera justo debajo del hígado. Almacena bilis, el fluido digestivo que el hígado produce para digerir la grasa. Algunas veces, la vesícula biliar se inflama. Esto sucede cuando el flujo de bilis está bloqueado. Esto puede ser causado por cálculos biliares (depósitos duros), lesiones u otras afecciones. Cuando esto sucede, puede experimentar dolor y otros síntomas. Es posible que su médico quiera extirparle la vesícula biliar. Afortunadamente, no necesitamos la vesícula para vivir. Por lo tanto, su eliminación no suele causar complicaciones.

Camino hacia una mejor salud

La cirugía para extirpar la vesícula biliar se llama colecistectomía. Durante la cirugía tradicional, se extrae la vesícula biliar a través de una incisión (corte) de 5 a 8 pulgadas de largo en el abdomen. Esto se llama ‘colecistectomía abierta’.

La forma más común de extirpar la vesícula biliar se llama ‘colecistectomía laparoscópica’. Durante esta cirugía, se realizan de 3 a 4 pequeñas incisiones (cortes) en el vientre. Luego, se insertan instrumentos por las incisiones. El cirujano usa los instrumentos para mirar la vesícula biliar y extraerla.

Uno de los instrumentos utilizados se llama ‘laparoscopio’. Se trata de un tubo pequeño y delgado con una cámara y luz en la punta. La cámara se usa para ver el interior del cuerpo. La cámara muestra la vesícula biliar en la pantalla de un televisor. Esto le permite al médico ver la vesícula biliar mientras la extirpa. Esto se lleva a cabo con las herramientas insertadas en las otras incisiones. La vesícula biliar se extirpa a través de una de las incisiones.

Después de que se haya extirpado la vesícula biliar, el médico bloqueará todos los conductos biliares. Cerrará las incisiones con puntadas, grapas o pegamento. El procedimiento tarda de 1 a 2 horas. La mayoría de las personas se van a casa el mismo día o el día después de la cirugía.

¿Cuáles son los beneficios de este tipo de cirugía?

La extirpación laparoscópica de la vesícula biliar tiene muchas ventajas. A diferencia de la cirugía tradicional, la cirugía laparoscópica se puede realizar sin cortar los músculos del abdomen. Tiene las siguientes ventajas:

  • Tener menos dolor después de la cirugía.
  • Estar internado en el hospital menos tiempo.
  • Tener un tiempo de recuperación más corto.
  • Regresar al trabajo más rápido.
  • Tienen cicatrices mucho menos notables que con una colecistectomía tradicional.

¿Quién no debería realizarse este tipo de cirugía?

La cirugía laparoscópica no es la mejor opción para todos. Una cirugía abierta puede ser mejor en los siguientes casos:

  • Si usted se realizó una cirugía en torno a la vesícula biliar con anterioridad.
  • Si tiende a sangrar mucho.
  • Si tiene algún problema que le impida al médico ver su vesícula biliar.

Su médico decidirá qué tipo de cirugía es la adecuada para usted.

Aspectos que se deben tener en cuenta

Como con cualquier cirugía, podría haber complicaciones. Aunque son poco frecuentes, pueden darse los siguientes problemas:

  • Hemorragia
  • Infecciones
  • Lesión en el conducto (tubo) que transporta la bilis desde la vesícula biliar hasta el estómago
  • Fugas biliares.

Además, los intestinos, el hígado o los vasos sanguíneos principales pueden lesionarse cuando los instrumentos se insertan en el abdomen. Recuerde, todas estas complicaciones son poco frecuentes. No obstante, si siente un dolor inusual después de la cirugía de la vesícula biliar, llame a su médico de inmediato.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Debo extirparme la vesícula biliar?
  • ¿Qué tipo de cirugía es mejor para mí?
  • ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía laparoscópica?
  • ¿Cuánto tiempo estaré en el hospital?
  • ¿Cuánto tiempo tardaré en recuperarme?
  • ¿Qué signos de complicaciones debo tener en cuenta?