Control del dolor después de la cirugía: medicamentos para el dolor

Las personas solían pensar que tenían que sufrir dolor después de una intervención quirúrgica. Es normal tomar medicamentos para controlar el dolor; los médicos y las enfermeras pueden ayudarlo con esto. Hay diferentes tipos de analgésicos disponibles. Algunos, como los anestésicos locales, se administran antes de la cirugía para prevenir el dolor. Otros, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y los opiáceos, se administran después de la cirugía para aliviarlo. Los opiáceos pueden ser altamente adictivos y deberían utilizarse según las instrucciones del médico.

¿Por qué es importante?

El tratamiento del dolor puede ayudarlo en lo siguiente:

  • Puede hacerlo sentir más cómodo. De esa manera, se reduce el estrés y la tensión, y eso ayuda a su cuerpo a sanar.
  • Puede ayudarlo a moverse mejor. Si siente menos dolor, puede comenzar a moverse o caminar. Esto ayudará a evitar problemas como escaras, coágulos sanguíneos e infecciones urinarias.
  • Puede reducir las complicaciones. Al parecer, a las personas con dolor bien controlado les va mejor después de la cirugía. Le permite respirar profundamente y estar más activo antes, y tiene menos probabilidades de contraer enfermedades como la neumonía, por ejemplo.

Camino hacia una mejor salud

Antes de la cirugía: anestésicos locales

¿Qué son los anestésicos locales y cuándo se usan?

Los anestésicos locales bloquean los nervios que envían señales de dolor al cerebro. Pueden administrarse mediante una inyección cerca de la incisión o mediante una pequeña sonda. Una enfermera (enfermera anestesista) o un médico (anestesiólogo) le darán este medicamento antes de la cirugía.

¿Cuáles son los beneficios de los anestésicos locales?

Los anestésicos locales solo bloquean el dolor en una parte específica del cuerpo; lo que significa que habrá menos efectos secundarios y riesgos. Puede permanecer despierto o pueden sedarlo. Puede irse a casa y regresar a su rutina habitual. Estos medicamentos reducen la necesidad de opiáceos.

¿Cuáles son los riesgos de los anestésicos locales?

Puede sentirse mareado, débil o confundido después de la cirugía. Se suelen requerir varias inyecciones para que el alivio del dolor dure. Demasiado anestésico puede causar problemas.

Después de la cirugía: analgésicos

Hay diversas formas de medicamentos para el dolor. Pueden administrarse por boca (vía oral) en forma de líquido o de píldora; pueden administrarse por el recto (vía anal o en supositorio); o pueden administrarse mediante una inyección en la piel, un músculo o una vena. Debido a que los opiáceos pueden ser altamente adictivos, es muy importante seguir las instrucciones del médico al tomarlos.

¿Cuáles son los beneficios y los riesgos de los medicamentos orales?

Las píldoras y los líquidos funcionan igual de bien que las inyecciones y causan menos malestar. Suelen ser menos costosos, y son fáciles de tomar cuando vuelve al hogar después de la cirugía. Sin embargo, es difícil tomarlos si tiene náuseas o vómitos. (Por eso, algunos vienen preparados para administrarse por vía rectal). Los medicamentos orales pueden tardar más en aliviar el dolor; esto se debe a que hay que esperar que el cuerpo los absorba.

¿Cuáles son los beneficios y los riesgos de los medicamentos inyectados?

Pueden inyectarle un analgésico. Funciona incluso si se tienen náuseas o vómitos. El medicamento llega al torrente sanguíneo rápidamente. Sin embargo, el sitio de la inyección suele doler por un breve tiempo. Algunos efectos secundarios pueden ser mareos, dolores de cabeza, problemas para respirar o convulsiones.

Existen diferentes tipos de inyecciones.

  • Catéter intravenoso (IV): El medicamento se inyecta en la vena mediante un pequeño tubo o sonda. La punta de la sonda permanece en la vena durante el periodo de recuperación en el hospital. Este método de alivio del dolor funciona bien para dolor a corto plazo.
  • Bomba de analgesia controlada por el paciente (ACP): Se usa en combinación con un catéter intravenoso. Una bomba de ACP le permite controlar cuándo recibe el analgésico; si siente dolor, presiona un botón para inyectar medicamento en la vena. La enfermera o el médico le indicarán cómo y cuándo usar la bomba. Ellos la programarán para evitar una sobredosis.
  • Catéter epidural: Se inyecta el medicamento para el dolor en la espalda mediante una pequeña sonda. El médico puede inyectar todo el fármaco de una vez o hacerlo en pequeñas dosis. Este método funciona bien para una cirugía de tórax o de estómago. Es más compleja y requiere un monitoreo detallado para prevenir inconvenientes.

AINE

¿Qué son los AINE y cuándo se usan?

Los antiinflamatorios no esteroides (AINE) se utilizan para tratar dolor leve después de una cirugía. Reducen la inflamación y la irritación. La aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno son ejemplos de AINE.

¿Cuáles son los beneficios de los AINE?

Según el nivel de dolor que tenga, los AINE pueden aminorarlo o detenerlo. Con ellos se evita que utilice un medicamento más fuerte, como la morfina. No existen riesgos de volverse adicto a este tipo de medicamentos.

¿Cuáles son los riesgos de los AINE?

Los AINE pueden provocar náuseas, sangrado estomacal o problemas renales. La mayoría de ellos afina la sangre y puede prevenir la formación de coágulos. Pueden aumentar la presión arterial y afectar el funcionamiento de los medicamentos para la presión.

Si el dolor es demasiado fuerte, el médico puede recetarle un opiáceo.

Opiáceos

¿Qué son los opiáceos y cuándo se usan?

Los opiáceos son medicamentos para el dolor más potentes. Con mucha frecuencia, se los usa para aliviar el dolor intenso después de una cirugía. Dos ejemplos de opiáceos son la morfina y la codeína.

¿Cuáles son los beneficios de los opiáceos?

Los opiáceos funcionan bien para aliviar el dolor intenso. No causan sangrado en el estómago ni en otras partes del cuerpo.

¿Cuáles son los riesgos de los opiáceos?

Los opiáceos pueden causar somnolencia, náuseas, estreñimiento o comezón. Pueden afectar la micción y la respiración. Muchas personas se vuelven adictas a los opiáceos. Pueden causar daños serios, como una sobredosis o incluso la muerte. Es muy importante que se los use como lo indique el médico.

Aspectos que se deben tener en cuenta

Su médico lo ayudará a decidir cómo controlar el dolor después de una cirugía. El tipo y la cantidad de medicamento que se necesitan varían. Dependerá de su estado general de salud y de qué tipo de cirugía le realicen. Algunos analgésicos pueden interactuar con otros medicamentos. Hable con su médico sobre los que toma de manera habitual antes de comenzar a tomar un nuevo medicamento para el dolor.

Hable también sobre las maneras de manejar el dolor crónico. El médico puede ayudarlo a crear un plan que funcione sin abusar de los analgésicos. Pueden intentar algunas estrategias para manejar el dolor que no incluyen fármacos. Por ejemplo, aplicar hielo o calor al área, acupuntura y técnicas de meditación y relajación.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Necesito medicamentos para el dolor antes o después de la cirugía? De ser así, ¿qué tipo de medicamento necesito?
  • ¿Por cuánto tiempo tengo que tomarlo?
  • ¿Qué debería hacer si aún siento dolor después de terminar de tomar los medicamentos?