Manejo de su programa de vacunas durante COVID-19

Última actualización noviembre 2020 | Este artículo fue creado por el personal editorial de familydoctor.org y revisado por Kyle Bradford Jones

A medida que COVID-19 se convirtió en una pandemia a principios de 2020, puso en espera muchas actividades en la vida de las persona, incluyendo las visitas de niño sano y chequeos regulares para adultos. Como resultado, muchos niños se encuentran retrasados con sus vacunas, lo que los pone en riesgo de contraer enfermedades que las vacunas pueden prevenir fácilmente.

Si usted o su hijo omitieron alguna vacuna, este es un buen momento para ponerse al día. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), es importante garantizar que se mantenga al día la vacunación sistemática durante la pandemia de COVID-19. Esto protege a las personas y las comunidades de las enfermedades y los brotes que se pueden prevenir con vacunas.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) recomienda enfáticamente que los pacientes reciban todas las vacunas necesarias a tiempo en el consultorio de su médico de atención primaria.

El camino hacia una mejor salud

La vacunación sistemática es un servicio de atención preventiva esencial para niños, adolescentes y adultos (incluyendo las mujeres embarazadas) que no debe aplazarse debido a la pandemia de COVID-19, dicen los CDC.

Los servicios de cuidado infantil se clasifican como servicios esenciales. Esto se debe a que ayudan a garantizar que los niños estén protegidos. Es importante trabajar con su médico de familia para asegurarse de que las vacunas estén al día o para ponerse al día con ellas de manera oportuna.

Los niños necesitan más vacunas que los adultos ya que su sistema inmunológico se están desarrollando. Las vacunas programadas regularmente deben seguir un programa de inmunización recomendado. Este programa establece cuándo se debe vacunar a los niños contra 16 diferentes enfermedades. Fue desarrollado por expertos que estudian las enfermedades. Aplazar o distribuir las vacunas fuera de este cronograma puede poner a su hijo en riesgo de enfermarse. La mejor manera de protegerlos es llevándolos a vacunar a tiempo.

Los adultos también necesitan vacunas, especialmente los adultos mayores. Se recomienda que los adultos sanos de 50 años o más se vacunen contra el herpes zóster. Los adultos de 65 años o más también deben recibir una vacuna antineumocócica de polisacáridos (PPSV23) que los protege contra la neumonía. Para los adultos que tienen una afección que debilita su sistema inmunológico, se recomienda una vacuna antineumocócica conjugada (PCV13).

Los niños de 6 meses en adelante y los adultos también necesitan recibir una vacuna contra la influenza todos los años. Recibir una vacuna contra la gripe este año es aún más importante, según lo indican los CDC. Esto se debe a que puede ayudar a reducir las posibilidades de contagiarse de una enfermedad respiratoria y transmitirla a otras personas que tienen un sistema inmunológico débil.

Aspectos a tener en cuenta

Durante décadas, se ha ofrecido vacunas a los niños para protegerlos contra enfermedades como el sarampión, las paperas, la polio y la tos ferina. Algunas de estas enfermedades pueden ser leves, pero otras son peligrosas e incluso pueden causar la muerte. Todas ellas son muy contagiosas.

Sin vacunas, estas enfermedades se propagarían rápidamente y pondrían en peligro no solo a los niños, sino a la comunidad entera. La vacunación sistemática previene enfermedades que conducen a visitas médicas innecesarias, hospitalizaciones y más tensión sobre el sistema de salud, según indican los CDC.

Si no está dispuesto a llevar a su hijo al médico durante la pandemia de COVID-19, le informamos que los médicos han implementado muchas medidas de seguridad para prevenir la exposición a gérmenes. Los CDC ofrecen directrices para los consultorios médicos que incluyen estrategias de limpieza. Estas estrategias describen las instrucciones para la higiene de manos, la descontaminación del consultorio y el distanciamiento del paciente.

Las vacunas son seguras, efectivas y salvan vidas. Existen pruebas de que las vacunas infantiles no causan autismo. Los efectos secundarios son leves y generalmente incluyen dolor leve y sensibilidad en el lugar de la inyección.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Puedo vacunarme si estoy enfermo?
  • ¿Puedo contraer una enfermedad después de recibir una vacuna?
  • ¿Mi recién nacido está en riesgo de padecer ciertas enfermedades si no tiene la edad suficiente para recibir determinadas vacunas?
  • ¿Puedo contraer COVID-19 al visitar el consultorio de un médico?
  • ¿Qué medidas está tomando usted para asegurarse de que su oficina se encuentre limpia?
  • ¿Qué podría pasar si no vacuno a mi hijo?