Errores médicos: consejos para ayudar a prevenirlos

Los errores médicos son una de las principales causas de muerte y lesiones en el país. Un informe realizado en 1999 por el Institute of Medicine estimó que unas 98.000 personas mueren en hospitales de EE. UU. cada año debido a errores médicos. Muchas de estas personas ya están muy enfermas, razón por la cual están en el hospital.

El camino hacia la seguridad

La forma más importante en que puede ayudar a prevenir errores es ser un miembro activo de su equipo de atención médica. Esto significa tomar parte en cada decisión sobre su salud. La investigación muestra que los pacientes que están más involucrados en su cuidado tienden a obtener mejores resultados.

Mantenga informado a su equipo de atención médica.

  • Asegúrese de que todos sus médicos sepan qué medicamento(s) toma. Esto incluye medicamentos recetados y de venta libre, así como suplementos, vitaminas y hierbas. Al menos una vez al año, llévele todos sus medicamentos a su médico.
  • Asegúrese de que su médico sepa sobre todas las alergias que tenga. Incluso si ha tenido reacciones adversas a ciertos medicamentos. Esto puede ayudarlo a evitar la administración de un medicamento que pueda hacerle daño.
  • Asegúrese de que todos los profesionales de la salud involucrados en su atención tengan información importante sobre su salud. No suponga que todos saben todo lo que deberían.

Solicite información sobre sus medicamentos en términos que pueda comprender.

  • Solicite esta información tanto cuando se le receten sus medicamentos como cuando los reciba.
  • Solicite información por escrito sobre los efectos secundarios que su medicamento podría ocasionar. Si sabe lo que podría pasar, estará mejor preparado. De esta manera, usted sabrá a qué problemas estar atento y puede obtener ayuda en caso de ser necesario. Asegúrese de saber si debe llamar al médico u obtener atención de emergencia.
  • Pida una lista de los ingredientes del medicamento. Debe verificar esto para detectar posibles alergias.
  • Cuando su médico escriba una receta, asegúrese de poder leerla. Esto evita errores al obtener el medicamento equivocado.

Hable con su farmacéutico.

  • Cuando recoja sus medicamentos de la farmacia, confirme que su médico se los haya recetado.
  • Las etiquetas de los medicamentos pueden ser difíciles de entender. Pregunte sobre las instrucciones. Por ejemplo, pregunte si “4 dosis diarias” significa tomar una dosis cada 6 horas durante todo el día o solo durante las horas regulares de vigilia.
  • Pregúntele a su farmacéutico cuál es el mejor dispositivo para medir un medicamento líquido. Haga preguntas si no está seguro de cómo usarlo. La investigación muestra que muchas personas no entienden la forma correcta de medir los medicamentos líquidos. Por ejemplo, las cucharaditas domésticas no contienen una verdadera cucharadita de líquido.

Prevenga errores en el hospital.

  • Si tiene la posibilidad, elija un hospital en el que muchos pacientes se realicen el procedimiento o la cirugía que usted necesita. La investigación muestra que los pacientes tienden a tener mejores resultados cuando son tratados en hospitales que tienen mucha experiencia con su afección.
  • Asegúrese de que todos los trabajadores de la salud en contacto directo con usted se laven las manos. El lavado de manos es una forma importante de prevenir la propagación de infecciones.
  • Antes de la cirugía, asegúrese de que usted, su médico y su cirujano estén de acuerdo y tengan claro exactamente qué se realizará. Esto puede evitar errores y confusión durante y después de la cirugía. Por ejemplo, que se realice una cirugía en el sitio equivocado, como la rodilla izquierda en lugar de la rodilla derecha. Pero incluso una vez es demasiado. La buena noticia es que la cirugía en el sitio equivocado es 100 % prevenible. La Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos insta a los cirujanos a firmar sus iniciales directamente en el sitio a operar antes de la cirugía.
  • Cuando lo den de alta del hospital, solicite a su médico que le explique el plan de tratamiento que utilizará en su hogar. Esto incluye aprender sobre sus medicamentos y saber cuándo puede regresar a su vida normal. La investigación muestra que al momento del alta, los médicos piensan que sus pacientes entienden más de lo que realmente entienden.

Tome el control de su atención médica.

  • Si tiene preguntas o inquietudes, expréselas. Tiene derecho a hacerle preguntas a cualquier persona involucrada en su cuidado.
  • Asegúrese de que alguien, como su médico de atención primaria, esté a cargo de su cuidado. Esto es especialmente importante si tiene múltiples problemas de salud al mismo tiempo.
  • Pídale a un familiar o amigo que le brinde apoyo en el cuidado de su salud. Pueden ayudarlo a llevar un registro de las cosas y hablar por usted en caso de que usted no pueda. Incluso si piensa que no necesita ayuda en este momento, puede necesitarla más tarde.

Obtenga más información sobre sus afecciones, pruebas y tratamientos.

  • Reúna toda la información que pueda de su médico. En algunos casos, es posible que desee obtener una segunda opinión. También puede investigar por su cuenta para asegurarse de comprender sus problemas y opciones.
  • Sepa que “más” no siempre es mejor. Averigüe por qué necesita una prueba o tratamiento y cómo puede esto ayudarlo. Es posible que sea mejor no hacerlo.
  • Si se realiza una prueba, no asuma que no tener noticias es una buena señal. Realice un seguimiento para obtener los resultados.
  • Pregúntele a su médico si su tratamiento se basa en la evidencia más reciente. Hay recomendaciones de tratamiento disponibles en National Guidelines Clearinghouse. También puede consultar a su médico sobre nuevos ensayos o estudios.

Aspectos a tener en cuenta

Un estudio realizado por el Massachusetts College of Pharmacy y Allied Health Sciences encontró que el 88 % de los errores médicos involucran el medicamento equivocado o la dosis incorrecta. Esta es una razón más por la que debe formar parte de su atención médica. Para las recetas, sepa qué medicamento y qué dosis toma. Verifique esto cuando recoja los resurtidos en la farmacia. En el hospital, solicite el medicamento y la dosis que necesita por escrito. Realice un seguimiento de esto cada vez que el médico o la enfermera le brinden medicamentos.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Tengo una afección de salud?
  • ¿Qué pruebas necesito para confirmar la afección?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Cuáles son los pros y los contras de cada opción?
  • ¿Hay nuevos ensayos o estudios que deba considerar?
  • ¿Tendré que tomar medicamentos? Si es así, ¿qué recomienda?
  • ¿Para qué es el medicamento o qué trata?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios y qué debo hacer si ocurren?
  • ¿Cómo tomo el medicamento?
  • ¿Por cuánto tiempo tengo que tomarlo?
  • ¿Es seguro tomar este medicamento junto con otros medicamentos?
  • ¿Qué comidas, bebidas o actividades debo evitar mientras tomo este medicamento?
  • Si necesito cirugía, ¿cuál es el plan antes, durante y después del procedimiento?