Trastorno afectivo estacional (SAD)

Descripción general

¿Qué es el trastorno afectivo estacional?

El trastorno afectivo estacional (que también se llama SAD, por sus siglas en inglés) es un tipo de depresión que es desencadenada por las estaciones del año. El tipo más común de SAD se llama depresión que comienza en invierno. Los síntomas, por lo general, empiezan al final del otoño o al principio del invierno, y desaparecen para el verano. Un tipo mucho menos común de SAD, conocido como depresión que comienza en verano, por lo general, comienza al final de la primavera o al principio del verano y desaparece para el invierno. Es posible que el SAD esté relacionado con los cambios en la cantidad de luz solar durante diferentes momentos del año.

¿Cuán común es el SAD?

Entre el 4% y el 6% de las personas en los Estados Unidos sufren de SAD. Otro 10% a 20% podría experimentar una forma leve de SAD que comienza en invierno. El SAD es más común en las mujeres que en los hombres. Aunque algunos niños y adolescentes tienen SAD, por lo general, no comienza en personas menores de 20 años. Para los adultos, el riesgo de SAD disminuye a medida que envejecen. El SAD que comienza en invierno es mucho más común en las regiones del norte, donde, por lo general, el invierno es más largo y más riguroso.

Síntomas

¿Cuáles son los síntomas del SAD?

Aunque sus síntomas son indicios para el diagnóstico, no todas las personas que tienen SAD experimentan los mismos síntomas. Los síntomas comunes del SAD que comienza en invierno (90 por ciento de las personas que padecen el trastorno afectivo estacional) incluyen los siguientes:

Los síntomas del SAD que comienza en verano (10 por ciento de las personas que padecen el trastorno afectivo estacional) incluyen:

Los síntomas del trastorno afectivo estacional tienden a regresar año tras año. Casi siempre aparecen y desaparecen al mismo tiempo cada año. Los cambios en el estado de ánimo no están necesariamente relacionados con situaciones obvias que harían que determinada temporada fuera estresante (como estar habitualmente desempleado durante el invierno, por ejemplo).

  • Un cambio en el apetito, en especial, antojos por alimentos dulces o con almidón.
  • Aumento de peso.
  • Una disminución en el nivel de energía.
  • Fatiga.
  • Una tendencia a quedarse dormido.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Irritabilidad y ansiedad.
  • Aumento de la sensibilidad al rechazo social.
  • Evitar las reuniones sociales y pérdida del interés en las actividades que antes disfrutaba
  • Sentimiento de culpa
  • Desesperación
  • Problemas físicos, tales como dolores de cabeza
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Insomnio
  • Irritabilidad y ansiedad
  • Inquietud

Tratamiento

¿Existe un tratamiento para el SAD?

El trastorno afectivo estacional se puede tratar de diferentes maneras, incluyendo la terapia de luz, los medicamentos o la terapia del comportamiento. Es probable que el médico desee combinar las terapias, si una sola no da resultado.

Si padece del trastorno afectivo estacional que inicia en el invierno y el médico le sugiere que pruebe la terapia de luz, puede utilizar una caja de luz especialmente diseñada o un visor de luz que se coloca en su cabeza como una gorra. Se sentará frente a una caja de luz o usará un visor de luz durante cierto tiempo cada día. Generalmente, la terapia de luz tarda casi 30 minutos cada día durante el otoño e invierno, cuando es más probable que esté deprimido. Otro tipo de terapia de luz involucra un “simulador del amanecer” que es una luz que se activa por medio de un temporizador. Se coloca en su dormitorio para simular un amanecer natural. La luz se enciende temprano en la mañana y su brillo aumenta gradualmente, permitiéndole a su cuerpo despertar de forma natural, sin usar la alarma. Si la terapia de luz le ayuda, continuará recibiéndola hasta que haya suficiente luz solar disponible, por lo general en la primavera. Si deja la terapia de luz muy pronto es posible que los síntomas regresen.

Cuando se utiliza adecuadamente, la terapia de luz parece tener muy pocos efectos secundarios. Sin embargo, algunos efectos secundarios incluyen vista cansada, dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad y falta de sueño (si la terapia de luz se utiliza muy tarde en el día). La terapia de luz se debe utilizar con cuidado en personas que tienen trastornos bipolares, piel sensible a la luz solar o condiciones médicas que hacen sus ojos vulnerables al daño de la luz solar.

Las camas de bronceado no se deben utilizar para tratar el trastorno afectivo estacional. Las fuentes de luz de las camas de bronceado tienen alta concentración de rayos ultravioleta (UV), que dañan los ojos y la piel.

Preguntas que debe realizar a su médico

  • ¿Cuál es el mejor tratamiento para mí?
  • ¿Debo utilizar la terapia de luz?
  • ¿Me puede dar indicaciones sobre cómo utilizar una lámpara de luz?
  • ¿Qué cambios puedo hacer en casa para ayudarme a mí mismo?
  • ¿Qué ocasiona el trastorno afectivo estacional?
  • ¿Debo tomar medicamento?
  • ¿Por cuánto tiempo continuaré con el tratamiento?
  • ¿Debo hablar con un terapeuta?
  • ¿Debo hacer algún cambio en mi dieta?
  • ¿Podría el ejercicio ayudarme a tratar el trastorno afectivo estacional?