Cáncer de piel

¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en los Estados Unidos. Casi todos los cánceres de piel son el resultado de la exposición excesiva a la luz ultravioleta. Esta luz se encuentra en la luz solar, las camas y las lámparas solares. El cáncer de piel suele ser uno de los tipos de cáncer más posibles de curar.

El carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas son dos de las formas más comunes de cáncer de piel. Son muy posibles de ser curadas. Estos cánceres se producen en las capas de células basales y escamosas, en la parte exterior de la piel. Casi siempre son de crecimiento lento. Si se encuentran temprano, son fáciles de tratar y no se propagan.

El melanoma es una forma menos común pero agresiva de cáncer de piel. Ocurre en las células de la piel que producen un pigmento del color de la piel llamado melanina. Si no se detecta a tiempo, es probable que se propague a otros tejidos. Se puede propagar por todo el cuerpo y puede causar la muerte. Solo el 2% de los casos de cáncer de piel son melanoma, pero causa la mayoría de las muertes por cáncer de piel.

Síntomas del cáncer de piel

El principal síntoma del cáncer de piel es la aparición nueva o cambiante de una protuberancia, un bulto, una lesión, un lunar o una mancha rugosa en la piel. No todos los cánceres de piel se parecen.

Un lunar normal es sólido de color tostado, marrón, marrón oscuro o de color carne. Sus bordes están bien definidos. Por lo general, tiene menos de 1/4 de pulgada de diámetro y tiene una forma redonda u ovalada. Es plano o en forma de copa.

La regla ABCDE puede ayudarlo a recordar qué buscar cuando está revisando lunares. Si nota alguno de estos signos, hable con su médico de inmediato.

  • A de asimetría: el lunar no es simétrico. Esto significa que no es el mismo en ambos lados. Si lo doblara por la mitad, las dos mitades no coincidirían.
  • B de borde: los bordes del lunar son borrosos o irregulares.
  • C de color: hay cambios en el color de un lunar. Podría ser el oscurecimiento, la pérdida de color, la difusión del color o tener varios colores.
  • D de diámetro: un lunar que tiene más de ¼ de pulgada de diámetro.
  • E de evolución: el lunar tiene un aspecto diferente de los demás o está cambiando de forma, tamaño o color.

Otros signos de cáncer podrían incluir:

  • Un lunar que pica o sangra.
  • Un lunar de rápido crecimiento.
  • Un bulto escamoso o costroso en la piel.
  • Una llaga que no sana.
  • Un parche de piel que ha cambiado de color.

La mayoría de los cánceres de piel ocurren en partes del cuerpo que están expuestas repetidas veces al sol. Para los hombres, estas áreas incluyen la cabeza, el cuello, la cara, las puntas de las orejas, las manos, los antebrazos, los hombros, la espalda y el pecho. Para las mujeres, ocurren con mayor frecuencia en la espalda y la parte inferior de las piernas.

Los melanomas pueden estar en cualquier parte de su cuerpo. En los hombres, suelen encontrarse en el pecho, el estómago o la espalda; en las mujeres, en la parte inferior de las piernas.

Los lunares también pueden crecer en zonas ocultas de su cuerpo, como entre los dedos de los pies, en el cuero cabelludo o debajo de una uña. Si nota un lunar que ha cambiado, o si tiene un lunar nuevo que no se parece a sus otros lunares, consulte a su médico de familia de inmediato.

¿Qué causa el cáncer de piel?

La mayoría de los casos de cáncer de piel son causados por una exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV). Esta proviene del sol, las cabinas de bronceado y las lámparas solares. Existen 2 tipos de rayos UV:

  • Rayos UVA (de onda larga): los rayos UVA penetran las nubes y el vidrio. Penetran la piel más profundamente y dañan la capa basal de la epidermis.
  • Rayos UVB (de onda corta): los rayos UVB dañan las capas superiores de la piel. Son la principal causa del bronceado y de las quemaduras solares.

Los investigadores solían creer que solo los rayos UVB causaban cáncer. Pero los estudios han demostrado que tanto los rayos UVA como los UVB dañan la piel y pueden causarlo.

El bronceado es un intento del cuerpo de protegerse de los rayos nocivos del sol. Incluso si no se quema, estar expuesto al sol con demasiada frecuencia durante demasiado tiempo puede provocar cáncer de piel.

Las cabinas de bronceado son tan peligrosas como los largos períodos de luz solar.

Algunas personas tienen más riesgo de desarrollar cáncer de piel. Las cosas que podrían aumentar su riesgo incluyen:

  • Tener piel clara, cabello rubio o rojo y ojos claros.
  • Exponerse al sol por largos períodos, como trabajar al aire libre.
  • Tener antecedentes de quemaduras solares graves, en especial durante la niñez o la adolescencia.
  • Usar cabinas de bronceado.
  • Tener un sistema inmunitario debilitado, incluido un trasplante de órgano.

Los síntomas pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Esto incluye lugares que no están expuestos al sol. Por lo tanto, podría haber otros factores que pueden causarlo. Los factores de riesgo para el desarrollo del melanoma incluyen:

  • Alguien en su familia ha tenido lunares cancerosos o un melanoma.
  • Tiene muchos lunares más grandes que un borrador de lápiz.
  • Tiene más de 50 lunares de cualquier tamaño.
  • Tuvo una quemadura solar grave que causó ampollas cuando era niño.
  • Su piel generalmente se quema, pero no se broncea.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de piel?

El primer paso para diagnosticar el cáncer de piel suele ser mediante un autoexamen regular. Use un espejo de cuerpo entero y un espejo de mano para revisar cada centímetro de su piel.

  1. Aprenda dónde están sus marcas de nacimiento, lunares y manchas, y cómo se ven generalmente. Compruebe si hay algo nuevo, como un cambio en el tamaño, la textura o el color de un lunar, o una llaga que no cicatriza.
  2. Mire el frente y la parte posterior de su cuerpo en el espejo. Levante los brazos y mire los lados izquierdo y derecho.
  3. Doble los codos y mire cuidadosamente las palmas y los antebrazos, incluidas las partes inferiores, y la parte superior de los brazos.
  4. Revise la parte trasera y delantera de sus piernas.
  5. Mire entre sus glúteos y alrededor de su área genital.
  6. Siéntese y examine de cerca sus pies, incluidas las plantas de los pies y los espacios entre los dedos.
  7. Mire su cara, cuello y cuero cabelludo. Es posible que desee usar un peine o un secador de pelo para mover el cabello y poder ver mejor.

Al controlarse regularmente, estará familiarizado con lo que es normal para su piel. Si encuentra algo inusual, consulte a su médico de familia. Cuanto antes se detecte el cáncer de piel, mejor.

Su médico le examinará la piel. Observará el tamaño, la forma, el color y la textura de cualquier área en cuestión. Si tiene cambios en la piel que podrían ser cáncer de piel, su médico le hará una biopsia. En una biopsia, se extrae un pequeño trozo de piel y se envía al laboratorio para su análisis.

Si se diagnostica cáncer de piel, puede someterse a más pruebas para ver si las células cancerosas se han diseminado. Estas pruebas podrían incluir una tomografía computada, una resonancia magnética o una biopsia de los ganglios linfáticos.

¿Se puede evitar o prevenir el cáncer de piel?

La clave para prevenir el cáncer de piel es evitar estar al sol o usar lámparas solares. Si va a estar al sol por un período de tiempo prolongado, siga las pautas de seguridad solar. Estas son formas de proteger su piel y reducir su riesgo de cáncer de piel. Para tener la mejor protección, siga todas estas pautas cada vez que esté al aire libre.

  1. Evite el sol.

Evite estar al sol al mediodía, entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Durante estas horas, el sol es más fuerte y puede hacer mayor daño a su piel. Las quemaduras de sol y los bronceados son signos de que su piel está dañada. Cuanto más daño, más probabilidades hay de tener complicaciones. Estas incluyen arrugas tempranas, cáncer de piel u otros problemas en la piel.

  1. Use protector solar.

Use un protector solar de amplio espectro con un factor de protección de al menos 15, incluso en días nublados. Verifique la fecha de vencimiento. Algunos ingredientes se descomponen con el tiempo. Use mucho protector solar y frótelo bien. Aplique protector solar al menos 15 minutos antes de salir al sol y en todas las partes que puedan tener contacto con los rayos del sol.  Esto incluye las orejas, la parte de atrás del cuello y las áreas de calvicie en la parte superior de la cabeza. Aplique más protector solar al menos cada dos horas y después de nadar, sudar o secarse con una toalla.

Recuerde, no está completamente seguro solo porque usa protector solar. El protector solar no puede brindarle una protección del 100% contra la radiación UV nociva del sol.

  1. Use un sombrero de ala ancha, ropa de protección y gafas de sol.

Si tiene que estar al sol, cubra su piel. Un sombrero de ala ancha ayudará a proteger su cara, su cuello y sus orejas. Un sombrero con un ala de 6 pulgadas es lo mejor. Las gorras de béisbol no protegen la parte posterior de su cuello o la parte superior de las orejas.

Use ropa de protección, como camisas de manga larga y pantalones largos de tela de tejido cerrado. Si la ropa le queda holgada, se sentirá más fresco. Varias empresas venden ropa especial para protegerlo del sol.

Use gafas de sol para proteger sus ojos. La exposición al sol aumenta el riesgo de contraer cataratas. Elija gafas de sol que protejan los costados de sus ojos y bloqueen los rayos UVA y UVB.

Recuerde que está expuesto al sol mientras conduce, especialmente las manos y los brazos. Las nubes y el agua no lo protegen. Los rayos UV pueden llegar a los nadadores al menos 1 pie debajo de la superficie del agua, y el 60% al 80% de los rayos del sol atraviesan las nubes. Los rayos del sol también pueden reflejarse en el agua, la nieve, la arena blanca y el concreto.

  1. No intente broncearse.

No use cabinas de bronceado ni lámparas solares. Dañan su piel al igual que la luz solar natural.

  1. Proteja a sus hijos. 

Las quemaduras solares en la infancia son las más dañinas. Los niños menores de 6 meses no deben estar expuestos a la luz solar directa. Los niños de 6 meses de edad o mayores deben usar protector solar todos los días. Tener numerosas quemaduras solares graves de niño aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel en el futuro.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) aconseja hablar con niños, adolescentes y adultos jóvenes, de 10 a 24 años de edad, sobre los peligros de la exposición excesiva al sol. Enséñeles cómo protegerse y reducir su riesgo de cáncer de piel.

Tratamiento contra el cáncer de piel

El tratamiento contra el cáncer de piel depende de varios factores. Estos incluyen el tipo de cáncer, dónde se encuentra, qué tan grande es, cuánto se ha propagado y su salud general. La mayoría de los casos de cánceres que no son melanoma pueden tratarse con la extirpación quirúrgica del lunar o la lesión. Otras opciones incluyen la crioterapia, las cremas medicinales o la terapia con láser.

El tratamiento contra el melanoma es más complejo. Cuando se detecta a tiempo, el tejido canceroso se puede extirpar con cirugía. Si se ha extendido más allá de la piel, los tratamientos podrían incluir:

Radiación: los rayos de alta energía, como los rayos X, reducen o destruyen las células cancerosas.

Quimioterapia: medicamentos potentes, en forma de píldoras o inyectados en las venas reducen o eliminan el cáncer.

Terapia biológica: utiliza sustancias producidas por organismos vivos. Estos pueden desarrollarse en el cuerpo o en un laboratorio. Se utilizan para estimular su sistema inmunológico a fin de ayudar a su cuerpo a combatir el cáncer. Algunas pueden suprimir su sistema inmunitario. Esto significa que podría enfermarse más fácilmente.

Terapia dirigida: utiliza medicamentos diseñados para atacar puntos débiles específicos en las células cancerosas.

Vivir con cáncer de piel

El cáncer de piel es tratable, especialmente cuando se detecta temprano. El tejido canceroso se puede extirpar con un procedimiento quirúrgico menor. En muchos casos, este es todo el tratamiento necesario. Pueden producirse futuras lesiones. Deberá continuar revisando su piel y llamar a su médico si observa cambios.

Para casos más avanzados, vivir con cáncer durante el tratamiento puede ser estresante. Cada tratamiento puede tener diferentes efectos secundarios en su cuerpo. Cuídese. Lleve una dieta saludable, duerma lo suficiente y trate de mantener su energía alta estando activo.

Incluso después de que el cáncer entre en remisión, usted corre un mayor riesgo de que el cáncer regrese a su cuerpo. Tendrá que obtener atención de seguimiento y controles regulares durante años después del tratamiento.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué debo buscar cuando me hago un autoexamen de la piel?
  • Tengo un lunar que se está haciendo más grande. ¿Podría ser cáncer de piel?
  • Pasé mucho tiempo al sol cuando era niño. ¿Debo hacerme un examen de cáncer de piel regularmente?
  • Mi padre tenía cáncer de piel. ¿Tengo más probabilidad de tenerlo también?
  • Tengo la piel más oscura. ¿Aún así puedo tener cáncer de piel?
  • ¿Qué tan rápido crece y se propaga mi tipo de cáncer de piel?
  • ¿Tengo un mayor riesgo de padecer otros cánceres de piel?
  • ¿Debo ver a un especialista en cáncer de piel?