Pruebas de rutina durante el embarazo

Pruebas de rutina durante el embarazo

El embarazo es un momento único en su vida y para su cuerpo. Su cuerpo pasa por muchos cambios. Su médico controlará su salud y la de su bebé durante el embarazo. Para esto utilizará una serie de pruebas. Algunas de las pruebas son de rutina para todos los embarazos. Ciertas pruebas se repetirán durante todo el embarazo. Algunas mujeres pueden someterse a pruebas adicionales. Las pruebas adicionales pueden depender de su edad, el número de bebés del embarazo, su salud y su historial de salud familiar, su origen étnico y los resultados de las pruebas de embarazo previas.

Camino hacia una mejor salud

Las pruebas que puede hacerse durante el embarazo pueden incluir:

  • Presión arterial. Usted se realizará esta prueba cada vez que vea a su médico durante su embarazo. Una enfermera envolverá su brazo con una pequeña manga. La manga está conectada a un monitor que comprueba su presión arterial en ese momento. La prueba es indolora. Esta prueba puede ayudar a identificar afecciones tales como la preeclampsia. La preeclampsia es la presión arterial alta durante el embarazo. Puede afectar la salud de los riñones y el hígado. Si no se trata, puede causar problemas serios durante el embarazo.
  • Análisis de orina. Usted se realizará esta prueba cada vez que vea a su médico durante su embarazo. Se le pedirá que proporcione una muestra de orina (orinar en un recipiente) en el consultorio de su médico. Es indolora. Su orina se envía a un laboratorio para verificar si hay infección renal o de la vejiga. Además, el laboratorio examinará su orina para verificar si hay exceso de proteínas. El exceso de proteínas podría ser un signo de preeclampsia.
  • Análisis de sangre. El análisis de sangre se utiliza para detectar ciertas afecciones, incluyendo enfermedades de transmisión sexual, hepatitis B, VIH y anemia. Además, se comprobará su tipo de sangre y factor Rh (una condición que mide la compatibilidad de la sangre con la de su bebé). Para realizar el análisis, se introduce una pequeña aguja en una vena del brazo para extraer una muestra de sangre. Generalmente es indoloro.
  • Pruebas de detección de estreptococos del grupo B. Esta prueba busca un tipo de bacteria (GBS) que causa neumonía y otras infecciones graves en los bebés. La prueba se realiza entre las semanas 35 y 37 de embarazo. Se realiza mediante un hisopado de una porción de la vagina y el recto. Puede sentirse incómoda. Generalmente, la prueba es indolora. Si su resultado para esta bacteria es positivo, su médico le dará antibióticos cuando esté en el trabajo de parto.
  • Circunferencia abdominal. Esta prueba mide (con una cinta métrica) el abdomen para evaluar el tamaño y el crecimiento del bebé. Es indolora.
  • Detección de sobrecarga de glucosa. Esta prueba mide sus niveles de azúcar en la sangre. Puede informar a su médico si tiene diabetes gestacional (alto nivel de azúcar en la sangre). Por lo general se realiza entre las semanas 24 y 28 del embarazo. Se trata de beber una bebida azucarada (suministrada por su médico) y realizarse un análisis de sangre una hora más tarde para medir sus niveles de azúcar en la sangre. Es indolora.
  • Ecografía. La mayoría de las mujeres se realizan esta prueba una vez entre las semanas 18 y 20 del embarazo. Se trata de mover un instrumento alrededor de su vientre para observar al bebé. El técnico le colocará un gel en el vientre para ayudar a que el instrumento se deslice fácilmente. Si se considera que tiene un embarazo de alto riesgo (en función de su edad, el número de bebés o una afección médica), puede que se realicen múltiples ecografías. La prueba es indolora.
  • Detección de anomalías cromosómicas y defectos del tubo neural. Estas pruebas examinan a su bebé para verificar si existen enfermedades como el síndrome de Down, la espina bífida y la fibrosis quística. Su médico puede optar por realizar la prueba a través de un análisis de sangre, un muestreo de vellosidades coriónicas (CVS, por sus siglas en inglés) o amniocentesis. La amniocentesis y la CVS implican la inserción de una aguja larga y delgada en el vientre para recoger una muestra del líquido que rodea al bebé. Este líquido se envía a un laboratorio. La CVS también se puede realizar mediante la recolección de una muestra de tejido de la placenta. Su médico hará esto mediante la inserción de un tubo pequeño y delgado en la vagina y el cuello uterino. El tubo aspirará una pequeña muestra de tejido para enviarla al laboratorio. Las pruebas de amniocentesis y CVS en el vientre pueden aumentar el riesgo de aborto involuntario. Pueden ser dolorosas. El médico revisará los riesgos y beneficios de realizar estas pruebas con usted. Luego obtendrá su permiso y le indicará cuándo debe hacerse la prueba.
  • Cardiotocografía en reposo. Esta prueba mide la frecuencia cardíaca del bebé y comprueba si el bebé está recibiendo suficiente oxígeno. Se realiza en el tercer trimestre de su embarazo. Se coloca una correa alrededor de su vientre. La correa se une a un monitor de frecuencia cardíaca. La prueba es indolora.
  • Contar las patadas. Esta es una prueba que puede controlar por su cuenta desde cualquier lugar. Se trata de contar el número de patadas que siente de su bebé. Debería comenzar a sentir el movimiento del bebé alrededor de la semana 20 de embarazo. Si le preocupa que su bebé no se mueve, consulte con su médico. Además, mida la cantidad de tiempo necesario para que su bebé se mueva o patee 10 veces. Llame a su médico si tarda más de 2 horas. Repita esta prueba 3 veces por semana. Además, llame a su médico si el número disminuye.

 Aspectos a tener en cuenta

Ciertas afecciones médicas son más propensas a ocurrir o a detectarse durante el embarazo. Esto podría incluir:

  • Diabetes gestacional. Esta afección es una forma de diabetes. Es cuando el nivel de azúcar en la sangre es demasiado alto. Puede afectar a su salud y la de su bebé. Por lo general desaparece en la madre después del parto. Sin embargo, la expone a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.
  • Malformaciones congénitas y anomalías genéticas. Muchas malformaciones congénitas y anomalías genéticas no son causadas ​​por el embarazo. Sin embargo, pueden ser detectadas durante el embarazo. Algunos de los más comunes son el síndrome de Down, la fibrosis quística y la espina bífida.
  • Placenta previa. Esto ocurre durante el embarazo. Es cuando la placenta (la membrana que se desarrolla alrededor del bebé) cubre el cuello uterino de la madre. Esto puede causar una hemorragia grave durante el embarazo y el parto.
  • Preeclampsia. Esto puede conducir a una presión arterial peligrosamente alta.
  • Posición de nalgas. Normalmente, un bebé debe colocarse con la cabeza hacia abajo al final de un embarazo. Una posición de nalgas es cuando el bebé tiene los pies hacia abajo. Esto puede hacer que el parto sea de mayor riesgo. Esto puede conducir a la necesidad de realizar el parto por cesárea. Su médico puede revisar la posición del bebé con un examen físico y con una prueba de ultrasonido.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Puedo rechazar una amniocentesis si mi médico lo recomienda?
  • ¿Es útil saber acerca de una malformación congénita o una anomalía genética antes de que nazca el bebé?
  • ¿Es necesario ayunar antes de cualquier prueba de embarazo de rutina?
  • ¿La ecografía expone a mi bebé a algún peligro?