Problemas de salud mental en personas LGBTQ

La adolescencia es un período importante para la salud mental. Muchos trastornos de la salud mental aparecen durante esos años. Desafortunadamente, la tasa de suicidios es alta en la población general entre las edades de 10 y 24 años. Los adolescentes y adultos jóvenes LGBTQ corren un riesgo aún mayor de tener problemas de salud mental.

Los problemas de salud mental pueden incluir depresión y trastornos del estado de ánimo, ansiedad y estrés postraumático. También existe el riesgo de abuso y uso de alcohol, y de conductas de riesgo (como mantener relaciones sexuales sin protección). Gran parte de esto se debe al estigma asociado con ser LGBTQ. Los adolescentes y adultos jóvenes LGBTQ temen no ser aceptados por su familia, sus amigos, sus maestros, sus compañeros de trabajo, su comunidad religiosa y la comunidad en general. También existe el temor de ser intimidado o de no poder lograr ciertas cosas debido a los prejuicios. Esto se llama “estrés de minorías”.

Camino hacia un mayor bienestar

La mayoría de los adolescentes y adultos jóvenes LGBTQ son personas felices y seguras. Son exitosos en cada área de su vida. A menudo, esto se debe a un ambiente familiar y escolar seguro, amoroso y comprensivo. Si usted es padre o maestro de un adolescente LGBTQ, hay dos áreas en las que puede mejorar su bienestar social, emocional y físico:

  • Hogar. La mayoría de los adolescentes LGBTQ temen decirles a sus padres que son homosexuales, bisexuales o transgénero. Los niños temen perder el amor y el apoyo de sus padres, e incluso ser expulsados ​​de la casa familiar. Como padre, lo mejor que puede hacer por su hijo es ofrecerle amor y apoyo incondicional. Para ayudar a su hijo adolescente, ofrezca su apoyo de la siguiente manera:
    • Hable con calma y honestidad sobre los sentimientos de su hijo.
    • Anime a su hijo a hablar con usted en cualquier momento.
    • Invite a su hijo a hablar con un consejero o terapeuta.
    • No realice un juicio de valor basado en sus propias elecciones.
    • Inculque a su hijo los mismos valores que a sus hijos heterosexuales.
    • Interésese en la vida de su hijo adolescente o adulto joven.
    • Sea habilidoso. Ayude a su hijo a encontrar los recursos médicos, educativos y emocionales que necesita para vivir mejor.
  • Escuela. Si su hijo decide decirles a sus amigos y compañeros de clase que es LGBTQ, asegúrese de que se encuentre en un entorno escolar seguro. Hable con su hijo sobre su punto de vista sobre la cultura de la escuela, vea si celebran la diversidad y analice sus políticas relacionadas con la intimidación y la violencia. Además, observe de qué manera la escuela de su hijo implementa las siguientes acciones:
    • Identifica “espacios seguros”, como oficinas de consejeros o aulas, donde los jóvenes LGBTQ puedan obtener apoyo de los administradores, maestros y demás personal de la escuela.
    • Alienta a los clubes escolares a promover un entorno seguro, acogedor y abierto (por ejemplo, alianzas entre homosexuales y heterosexuales, o alianzas de género y sexualidad. Se trata de clubes escolares abiertos a jóvenes de todas las orientaciones sexuales y géneros).
    • Garantiza la educación en materia de salud sobre el VIH y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que sea relevante para los jóvenes LGBTQ.
    • Capacita al personal de la escuela sobre cómo crear un ambiente escolar seguro y de apoyo para todos los estudiantes y les exige que lo apliquen, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
    • Facilita el acceso a prestadores de la comunidad que tengan experiencia en brindar servicios de salud como realizar pruebas y asesorar sobre VIH/ETS, y prestar servicios sociales y psicológicos a jóvenes LGBTQ.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP) cree que los profesionales de la salud mental son valiosos para las personas que luchan con el bienestar emocional. Muchas personas siguen consultando a su médico de cabecera para obtener ayuda. Promover el bienestar emocional es una parte importante de la medicina familiar. La detección temprana de problemas de salud mental es más probable a través de consultas regulares a su médico de cabecera. Los médicos de cabecera tratan a toda la familia. A menudo son más capaces de reconocer problemas e intervenir en el sistema familiar. Los médicos de cabecera también pueden tratar a personas que no tendrían acceso a servicios tradicionales de salud mental. Muchas veces esto se debe al estigma social asociado con la enfermedad mental.

Aspectos que se deben tener en cuenta

Si le preocupa el bienestar emocional de su hijo LGBTQ adolescente o adulto joven, puede controlar las siguientes cuestiones para evaluar su salud mental:

  • Cambios repentinos en la personalidad de su hijo, como alejarse de amigos y actividades sociales que había disfrutado en el pasado.
  • Baja inexplicable en sus calificaciones o ausencias escolares.
  • Pérdida de peso inesperada. Esto podría ser el resultado de un trastorno alimentario.
  • Señales de abuso de sustancias (alcohol y drogas).
  • Señales de autolesión, como cortes (a veces usan mangas largas y pantalones en temperaturas cálidas para ocultar las marcas).
  • Señales de intimidación, tanto física como emocional (moretones, cortes, miedo, evasión).
  • Dolores de cabeza y dolor de estómago. Estos son síntomas comunes relacionados con el estrés.
  • Regalar tesoros personales (lo cual podría ser una señal de que su hijo está pensando en suicidarse).

Preguntas para hacerle a su médico

  • Si sospecho que mi hijo es LGBTQ, ¿debería discutirlo con él?
  • ¿La depresión o la ansiedad de mi hijo pueden tratarse solo con medicamentos?
  • ¿Qué debo hacer si apoyo a mi hijo pero mi cónyuge no?
  • ¿Cuáles son las señales de que un adolescente está considerando suicidarse?