Cuidado de los yesos

Como niño, tener un yeso o una férula en un brazo o una pierna fracturados es genial. Como adulto, es frustrante. Los yesos y las férulas son envolturas rígidas que se utilizan para ayudar a que un hueso roto, un ligamento desgarrado u otro tejido se curen. Los yesos y las férulas alivian el dolor y también reducen la inflamación. Ayudan a curar manteniendo los extremos rotos juntos y lo más rectos posible. Los yesos y las férulas ayudan a evitar que la zona lesionada se mueva. Esto ayuda a que la lesión se cure más rápido sin riesgo de nuevas lesiones.

La cantidad de tiempo que usted deberá usar el yeso o la férula depende del tipo de lesión. Además, depende de la gravedad de la lesión. Si mantiene un yeso en buen estado, puede permanecer durante varias semanas. Su médico le dirá cuándo será el momento para quitarlo. Una férula por lo general permanece durante varios días hasta una semana. Si su lesión causa hinchazón, es posible que necesite una férula hasta que la inflamación disminuya. Es posible que aún necesite un yeso después de que la hinchazón disminuya. Además, si su lesión está hinchada, puede que los yesos y férulas requieran ajustes en los primeros días. Cuando la hinchazón disminuye, un yeso o una férula pueden quedar demasiado flojos. Si la hinchazón aumenta, la férula o el yeso pueden quedar demasiado apretados.

Camino hacia un mayor bienestar

Casi todos los huesos rotos, tendones y ligamentos lesionados causan dolor. Los yesos y las férulas están diseñados para aliviar el dolor mediante la limitación de los movimientos. Su dolor debe ser menos severo a medida que transcurren los días después de que le han colocado el yeso o la férula.

Los yesos y las férulas también tienen diferencias. Los yesos se hacen a medida con fibra de vidrio o escayola. Un yeso envuelve toda una lesión y solo se puede quitar en el consultorio del médico.

Una férula es como un medio yeso. La parte dura de una férula no envuelve toda la zona lesionada como sucede con un yeso. En lugar de ello, existen habitualmente 2 zonas rígidas unidas a una banda elástica u otro material que mantienen la férula en el lugar. A diferencia de los yesos, las férulas se pueden quitar o ajustar fácilmente. Las férulas pueden ser hechas a medida de fibra de vidrio o escayola o pueden ser prefabricadas. Las férulas vienen en muchos tamaños y formas para diferentes lesiones.

Con un yeso y una férula, su dolor debe ser menos severo a medida que transcurren los días después de su colocación. Para aliviar el malestar que puede ocurrir cuando le colocan un yeso o una férula, eleve el yeso o la férula por encima del corazón. Puede hacer esto apoyando su brazo o pierna sobre almohadas (sobre todo durante las primeras 48 horas después de la colocación del yeso). Tendrá que recostarse si el yeso está colocado en su pierna. Esto puede reducir el dolor y la hinchazón. Flexionar los dedos de la mano o mover los dedos del pie de la extremidad afectada también ayuda a que la hinchazón y el malestar disminuyan.

Además:

  • Los yesos no se pueden mojar. Sin embargo, cubrir el yeso con una bolsa de plástico y mantenerla en su lugar con una banda elástica puede ayudar a mantener el yeso seco cuando se baña y se ducha. También puede comprar un protector de yeso resistente al agua. Nunca nade con un yeso.
  • La piel dentro del yeso puede comenzar a picar. No utilice materiales improvisados ​​para aliviar la picazón (como un objeto afilado o el calor de un secador de pelo). Pregúntele a su médico por métodos seguros para aliviar la picazón.
  • Trate de mantener el área alrededor del borde del yeso limpia e hidratada.
  • Mueva los dedos de las manos o de los pies mientras lleve puesto un yeso o una férula. Esto ayuda a la circulación.
  • Puede aplicar hielo durante 15 a 30 minutos sobre un yeso o una férula. Sin embargo, el hielo debe estar cubierto para evitar que el yeso o la férula se mojen.
  • Pregúntele a su médico si puede tomar calmantes de venta libre o recetados.

Cuestiones a considerar

Llame a su médico si el dolor empeora después de la colocación del yeso o la férula. Nuevo dolor o entumecimiento pueden significar que el yeso o la férula están demasiado apretados. También debe llamar a su médico de inmediato si siente un nuevo dolor que se desarrolla en otra área (por ejemplo, dolor en los dedos o el antebrazo si tiene una lesión en la muñeca o el pulgar, o dolor en los dedos del pie o el talón si tiene una lesión en el tobillo o el pie).

  • La mayoría de los yesos no deben mojarse. Si el yeso se moja, esto puede causar irritación e infección de la piel. Hable con su médico acerca de cómo cuidar el yeso. Si el yeso se moja, puede secar el relleno interior con un secador de pelo (úselo a baja temperatura y sople el aire a través de la parte exterior del yeso).
  • Revise la piel alrededor del yeso para comprobar si hay irritación, raspaduras o úlceras. Si siente picazón en la piel debajo del yeso, no introduzca ningún objeto filoso o puntiagudo dentro del yeso para tratar de rascar el lugar. Esto podría dañar la piel y causar una infección.
  • Consulte con su médico si del interior del yeso sale mal olor. Esto puede significar que tiene una infección.
  • Consulte a su médico si experimenta sangrado dentro del área cubierta por un yeso o una férula.
  • No rompa ni lime ninguna parte del yeso. Esto podría debilitar el yeso y hacer que haya una mayor probabilidad de que se agriete o rompa. Si hay un área del yeso que es incómoda, trate de acolcharla con una toalla pequeña o cinta adhesiva blanda.
  • Si usted tiene un yeso colocado en una pierna o un pie, no camine con el yeso a menos que su médico le dé permiso. Un yeso puede no ser lo suficientemente fuerte como para soportar el peso.
  • Evite que tierra o arena ingresen en el yeso o la férula.
  • No coloque polvos o desodorantes dentro del yeso o la férula.
  • No escarbe los materiales de su yeso o férula. Un yeso o una férula dañados son ineficaces.

Finalmente, su médico retirará el yeso o la férula. Su médico puede quitar fácilmente la férula abriéndola. En el caso de los yesos, su médico utilizará una sierra de yeso especial y una cuchilla que corta la capa externa del yeso de forma segura. Nunca quite el yeso usted mismo ni utilice ningún material de corte para retirarlo. Usted podría sufrir un daño grave de la piel, los vasos sanguíneos y la zona lesionada.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo se quita un yeso?
  • ¿Su lesión duele cuando se retira el yeso?
  • ¿Pueden crecer bacterias dentro del yeso?
  • ¿Qué sucede si soy claustrofóbico y el yeso me molesta? ¿Hay alguna alternativa?

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