Diabetes gestacional

Descripción general

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que empieza durante el embarazo. Si tiene diabetes, el cuerpo no puede usar el azúcar (la glucosa) en la sangre tan bien como debería. Esto hace que el nivel de azúcar en la sangre sea más alto que lo normal.

La diabetes gestacional afecta del 1% al 3% de todas las mujeres embarazadas. Por lo general, se desarrolla en el segundo trimestre (a veces, ya en la semana 20 de embarazo). La mayoría de las veces, la diabetes gestacional desaparece después de que nace el bebé.

¿Cómo puede la diabetes gestacional afectarnos a mí y a mi bebé?

Los niveles altos de azúcar en la sangre pueden ser poco saludables tanto para usted como para su bebé. Si la diabetes no se trata, es posible que su bebé tenga más probabilidades de tener problemas al nacer. Por ejemplo, es posible que su bebé tenga un nivel bajo de azúcar en la sangre, ictericia o es posible que su bebé pese mucho más que lo normal.

La diabetes gestacional también puede afectar su salud. Por ejemplo, si su bebé es muy grande, es posible que tenga un parto más difícil o que necesite una cesárea. La diabetes gestacional también aumenta el riesgo de desarrollar preeclampsia, una afección que puede ser grave si no se trata.

Diagnóstico y pruebas

¿Qué pruebas necesitaré hacer durante mi embarazo?

Su médico le pedirá que se haga análisis de sangre con regularidad para examinar su nivel de azúcar en la sangre. Estas pruebas le harán saber a su médico si su dieta y el ejercicio mantienen su nivel de azúcar en la sangre normal. Se considera normal el nivel de azúcar en la sangre que es menor de 105 mg/dl cuando una persona no ha comido por algunas horas antes de la prueba (en ayunas), y que es menor de 120 mg/dl 2 horas después de una comida.

Tratamiento

¿Qué puedo hacer si tengo diabetes gestacional?

Usted necesitará seguir una dieta sugerida por su médico, hacer ejercicio en forma regular y realizarse análisis de sangre de forma frecuente para examinar su nivel de azúcar en la sangre. Es posible que también necesite tomar un medicamento que se llama insulina para controlar su nivel de azúcar en la sangre.

Es posible que se le pida ver a un especialista si debe empezar a aplicarse insulina.

¿Qué cambios debo hacer en mi dieta?

Es posible que su médico le pida que cambie algunos de los alimentos que come y que vea a un dietista registrado para que la ayude a planificar sus comidas. Es importante comer comidas bien equilibradas. Es posible que necesite comer menos en cada comida, lo que dependerá de cuánto peso aumente durante el embarazo. Su médico o dietista hablarán con usted al respecto.

Evite comer alimentos que contengan mucha azúcar simple, como los pasteles, las galletas, los caramelos o el helado. En su lugar, coma alimentos que contengan azúcares naturales, como las frutas.

Si tiene hambre entre comidas, coma alimentos que sean saludables para usted, como pasas de uva, bastones de zanahoria o una fruta. La pasta integral, el pan integral y el arroz también son buenos para usted y para su bebé.

¿Por qué es importante hacer ejercicio?

Su médico le sugerirá que haga ejercicio en forma regular en un nivel que sea seguro para usted y para el bebé. El ejercicio ayudará a mantener su nivel de azúcar en la sangre normal y también puede ayudarla a sentirse mejor. Caminar es, por lo general, el tipo de ejercicio más fácil cuando se está embarazada, pero la natación u otros ejercicios que disfrute también son beneficiosos. Diga a su médico que le recomiende algunas actividades que sean seguras para usted.

Si no está acostumbrada a hacer ejercicio, comience a hacer ejercicio por 5 ó 10 minutos todos los días. A medida que se haga más fuerte, puede aumentar el tiempo de ejercicio a 30 minutos o más por sesión. Mientras más ejercicio haga y cuanto más a menudo lo haga, mayor control tendrá de su nivel de azúcar en la sangre.

Pero sí necesita ser cuidadosa sobre cómo hace ejercicio. No haga ejercicios demasiado intensos ni se acalore mucho mientras hace ejercicio. Pregunte a su médico qué actividades son seguras para usted. Según su edad, el pulso no debe ser mayor de 140 a 160 latidos por minuto durante el ejercicio. Si se siente mareada o tiene dolor en la espalda u otro dolor mientras hace ejercicio, pare de hacer ejercicio de inmediato y llame a su médico. Si tiene contracciones uterinas (los dolores del trabajo de parto) o sangrado vaginal, o rompe fuente, llame a su médico de inmediato.

¿Qué sucede después de que nace mi bebé?

Es posible que no necesite realizarse análisis de sangre para examinar el nivel de azúcar en la sangre mientras está en el hospital después de que su bebé haya nacido. Sin embargo, es posible que pasen varias semanas después del nacimiento de su bebé antes de que la diabetes gestacional desaparezca. Para asegurarse de que haya desaparecido, su médico le pedirá que se realice un análisis de sangre especial 1 ó 2 meses después de haber tenido a su bebé.

Aun cuando la diabetes gestacional desaparezca después del nacimiento del bebé, aumenta su riesgo de tener diabetes en su próximo embarazo y también en el futuro. Es importante que continúe haciendo ejercicio, controle su peso y siga una dieta saludable después del embarazo. Si hace estas cosas, es posible que evite la diabetes cuando tenga más edad.

Preguntas que debe realizar a su médico

  • Estoy embarazada. ¿Estoy en riesgo de tener diabetes gestacional?

  • ¿La detección de la diabetes gestacional es parte estándar de mi atención prenatal?

  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?

  • ¿La diabetes gestacional pone en riesgo a mi bebé de tener algún otro problema de salud?

  • ¿Puedo controlar la diabetes gestacional solo con cambios en el estilo de vida?

  • ¿Qué cambios debería hacer en mi dieta o en mi rutina de ejercicios?

  • ¿Necesitaré insulina? ¿Por cuánto tiempo?

  • ¿Qué pruebas de seguimiento o atención necesitaré después de dar a luz a mi bebé?