Apoplejía | Complicaciones

Compartir:

¿Cuáles son algunos de los efectos de una apoplejía?

Los siguientes son efectos comunes de una apoplejía:

  • Debilidad o parálisis en un lado del cuerpo
  • Problemas para hablar y de lenguaje
  • Poco equilibrio o movimientos torpes
  • Ignorar o no estar consciente de un lado del cuerpo
  • Problemas para tragar
  • Problemas con el control de la vejiga o intestino
  • Problemas de memoria, pensamiento o para resolver problemas
  • Visión deficiente o cambios en la visión
  • Entumecimiento

¿Es normal tener cambios emocionales después de una apoplejía?

Una lesión cerebral o la pérdida de una función debido a la apoplejía pueden provocar cambios emocionales. De inmediato después de la apoplejía, puede tener problemas para controlar sus emociones. Sus emociones pueden cambiar más rápidamente de lo normal, como era antes de la apoplejía. Por ejemplo, de repente puede empezar a llorar o a reírse sin ningún motivo. Por lo general esto mejora con el paso del tiempo.

Es comprensible que se sienta deprimido, triste o frustrado a medida que se acostumbra a los cambios ocasionados por una apoplejía. Estas reacciones son comunes después de una apoplejía y se pueden tratar. Es importante hablar con su médico sobre cómo se siente para que él o ella puedan ayudarle.

¿Es posible volver a conducir un vehículo después de una apoplejía?

Usted mismo no debe tomar la decisión de volver a conducir después de sufrir una apoplejía. Su médico puede indicarle si es seguro que vuelva a conducir. Sufrir una apoplejía puede afectar su movilidad, visión y pensamiento. Su tiempo de reacción puede ser más lento. Estos cambios pueden hacer que la conducción de un vehículo no sea segura para usted y para otras personas que viajan en la carretera.

Si su médico le dice que puede volver a conducir, comuníquese con el departamento de automotores de su estado. Pregunte acerca de las normas que aplican a las personas que han sufrido una apoplejía. Es posible que deba someterse a una prueba de manejo o una clase. Los programas para aprender a manejar con frecuencia están disponibles por medio de los centros de rehabilitación.

Puede ser desafiante si no puede conducir después de tener una apoplejía. Otras opciones para movilizarse incluyen el transporte público, camionetas especializadas, taxis y viajar con amigos y familiares. Los recursos de la comunidad tales como grupos para adultos mayores y agencias de voluntarios locales también pueden ayudar.

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 01/15
Creado: 09/00

Compartir: