Recuperación del Parto

Su cuerpo acaba de hacer una de las cosas más notables que hará: hacer crecer a otro ser humano. Después de 9 meses de espera, probablemente esté emocionada de finalmente estar en casa con su nuevo bebé. Dedicará gran parte de su enfoque y energía durante las próximas semanas y meses al bebé, pero recuerde que también debe cuidarse a sí misma.

Su parto puede haber sido complicado o fácil. Es posible que haya tenido un parto por cesárea o un parto vaginal. Es posible que haya estado en trabajo de parto durante unas horas o unos días. Independientemente de cómo haya sido su parto, su cuerpo ha sufrido un trauma. Va a necesitar tiempo para recuperarse.

Su recuperación posparto no tomará solo unos días. Recuperarse completamente del embarazo y del parto puede llevar meses. Si bien muchas mujeres se sienten casi recuperadas en un plazo de 6-8 semanas, sentirse usted misma nuevamente puede llevar más tiempo. Durante esta etapa, puede sentir que su cuerpo se ha vuelto contra usted. Intente no frustrarse. Recuerde que su cuerpo no es consciente de sus plazos y expectativas. Lo mejor que puede hacer es descansar, comer bien y no ser muy dura con usted misma.

Durante este tiempo, también habrá fluctuaciones respecto de sus hormonas. Es posible que no piense con claridad y sea más emocional. Nuevamente, dese tiempo para que esto suceda. Sin embargo, si en algún momento piensa en lastimarse a sí misma o a su bebé, hable con alguien.

El camino hacia una mejor salud

El crecimiento y nacimiento del bebé tomó la mayor parte del año. Tranquilícese al saber que, en su mayor parte, comenzará a sentirse bien mucho antes. En unos meses debería estar en camino a la recuperación.

Eso no quiere decir que la recuperación posparto no tendrá sus desafíos. Es muy común sentir que el cuerpo no se está curando tan rápido como quisiera. Recuerde: cuanto más pueda descansar el cuerpo y dejar que se recupere por completo, mejor será para él. Incluso si solo puede comer, dormir y cuidar a su bebé, eso es suficiente.

Durante las primeras seis semanas, preste atención a su cuerpo. Se sentirá cansada y estará concentrada en su bebé, pero trate de notar los cambios en su propio cuerpo. Esto es muy importante a medida que sana.

A medida que empiece a sentirse mejor, resista la tentación de esforzarse más. Sobrepasarse en este punto puede retrasar su recuperación. Concéntrese en nutrir su cuerpo con buenos alimentos, beber mucha agua (especialmente si está amamantando) y descansar lo suficiente.

Si tuvo una cesárea, tendrá más restricciones sobre lo que puede hacer en los días y semanas posteriores al parto. Las actividades comunes no incluyen conducir ni levantar objetos más pesados que su bebé. Su médico le informará cuándo puede reanudar sus actividades normales.

Aquí hay más información sobre lo que puede esperar durante su recuperación posparto.

Dolor abdominal. A medida que el útero vuelva a su tamaño y forma normales, sentirá dolor en el abdomen (parte inferior de la barriga). Estos dolores se denominan «entuertos». La mayoría serán dolores sordos, pero algunos serán intensos. Es posible que los sienta más mientras amamanta a su bebé. Esto se debe a que la lactancia materna estimula una sustancia química en el cuerpo que hace que el útero se contraiga (se tense). Para muchas mujeres, aplicar calor al área ayuda a controlar el dolor. Considere usar una almohadilla térmica o una botella de agua caliente. El dolor abdominal debería disminuir con el tiempo. Si estos dolores empeoran o no disminuyen, debe llamar a su médico.

Depresión puerperal. Está tan emocionada y feliz de traer a su bebé a casa. Poco después, sin embargo, se siente triste. Puede ser confuso, especialmente para las mamás primerizas. Sepa que muchas mujeres (70-80 %) luchan contra los sentimientos de tristeza las primeras semanas después de tener un bebé. Comúnmente se le llama «depresión puerperal» y es causada por los cambios hormonales. No hay nada de qué avergonzarse. De hecho, confiar en un amigo o en un familiar a menudo puede hacerla sentir mejor. Si estos sentimientos duran más de unas pocas semanas o si no puede llevar a cabo sus actividades debido a ellos, podría tener depresión posparto. La depresión posparto es más grave que la depresión puerperal. Si tiene sentimientos abrumadores de tristeza o desesperanza, debe llamar a su médico.

Estreñimiento. Es muy común estar estreñida en los días posteriores al parto. Hay varios factores que podrían causar esto. Si recibió algún medicamento para aliviar el dolor en el hospital, los intestinos podrían funcionar con más lentitud. Si le aplicaron anestesia (un bloqueador del dolor) por alguna razón, eso también puede causarla. A veces, el estreñimiento posparto se produce simplemente por miedo. Esto ocurre sobre todo si tiene puntos de sutura porque tuvo una episiotomía (un corte quirúrgico entre la vagina y el ano para ensanchar la abertura vaginal durante el parto) o si el área se rasgó durante el parto. Es posible que tenga miedo de dañar los puntos de sutura o que una evacuación intestinal cause aún más dolor en el área. Para ayudar a aliviar el estreñimiento, beba mucha agua e intente comer alimentos con alto contenido de fibra. En muchos casos, es posible que desee hablar con su médico sobre la prescripción de un ablandador de heces (como Colace o Docusoft). Si no ha tenido deposiciones durante cuatro días después del parto, llame a su médico.

Hemorroides. Es posible que haya desarrollado hemorroides (inflamación dolorosa de una vena en el recto) durante el embarazo. De lo contrario, es posible que se hayan producido por la tensión y el empuje durante el parto. Pueden causar dolor y sangrado después de defecar. También puede sentir picazón. Puede aliviar un poco el dolor y la picazón aplicando hamamelis a sus hemorroides. Esto es especialmente efectivo si conserva la hamamelis en el refrigerador. Las hemorroides deberían reducirse con el tiempo. Póngase en contacto con su médico si no se reducen.

Cambios hormonales. Además de influir en los cambios de humor (consulte “depresión puerperal”, más arriba), las hormonas también son responsables de otros síntomas posparto. Puede comenzar a sudar más, especialmente por la noche cuando duerme. Solo asegúrese de que la sudoración no esté acompañada de fiebre. Eso podría ser un signo de infección. Los cambios hormonales también causan pérdida de cabello para muchas madres primerizas. Esto es solo temporal. Cuando sus niveles de estrógeno aumentan, su cabello volverá a su grosor normal.

Dolor en el perineo. El perineo es el área entre la vagina y el ano. Muchas veces, esta área se rasgará durante el parto. Otras veces, su médico puede tener que hacer un pequeño corte en esta área para ensanchar la vagina para el parto. Incluso si no ocurrió ninguna de ellas durante su parto vaginal, el perineo estará adolorido y posiblemente hinchado después del parto. Puede sentir molestias en esta área durante varias semanas. Mientras se recupera, sentarse en una bolsa de hielo varias veces al día durante 10 minutos ayudará a aliviar el dolor. Esto es especialmente bueno después de ir al baño. Durante la primera semana después del parto, también use una botella con atomizador para enjuagar el perineo con agua tibia después de usar el baño. Notifique a su médico si no disminuye el dolor en el área del perineo en unos días o si tiene algún signo de infección.

Pezones y senos adoloridos. Los primeros días de la lactancia materna, es normal que las mujeres sientan dolor en los pezones y los senos. Si el dolor continúa después de unos pocos días, podría significar que el bebé no se está prendiendo correctamente. Intente cambiar de posición o consulte a un experto en lactancia (experto en amamantamiento) para obtener ayuda. Háganlo antes de observar el desarrollo de grietas dolorosas en los pezones, lo cual podría impedir la lactancia. La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) recomienda que todos los bebés, salvo raras excepciones, sean amamantados y/o reciban leche materna extraída exclusivamente durante los primeros seis meses de vida. La lactancia materna debe continuar con la adición de alimentos complementarios durante la segunda mitad del primer año.

Puntos. Si tiene puntos de sutura debido a un desgarrado o corte del perineo (consulte “Dolor en el perineo” más arriba), tardará entre 7 y 10 días en sanar. Los puntos se absorberán con el tiempo. Es importante que evite que los puntos se infecten limpiándolos suavemente con agua tibia cada vez que vaya al baño. Para ello, use una botella con atomizador para enjuagar el área y seque. No limpie la zona con papel higiénico, ya que podría irritar el área cosida. No importa qué tan ansiosa esté por verificar el progreso de la curación: trate de mantener las manos alejadas de los puntos. Si el área comienza a doler más o parece haber una secreción de los puntos, comuníquese con su médico. Podría ser un signo de infección.

Si tiene puntos de sutura por un parto por cesárea, estos sanan en diversos grados. Los puntos en la piel deben sanar en un plazo de 5-10 días. Las suturas subyacentes en la capa muscular tardarán más en sanar; no sanarán por completo durante 12 semanas. Asegúrese de estar atento a cualquier signo de infección en los puntos que puede ver. Estos signos incluyen si el área de la incisión se ve roja, presenta pus o está inflamada, o si tiene fiebre.

Sangrado y secreción vaginal. Después de dar a luz, es común que tenga sangrado y flujo vaginal (esto se llama loquios), incluso si tuvo una cesárea. Esta es la forma en que su cuerpo elimina la sangre y los tejidos adicionales que se usaron durante el crecimiento y nutrición de su bebé. Espere que esto sea más frecuente al principio (hasta 10 días), pero luego debe disminuir. El sangrado leve y las manchas pueden durar hasta seis semanas después del parto. Es importante que use solo toallas sanitarias durante este tiempo. El uso de tampones puede introducir bacterias y provocar infecciones. También puede arrojar algunos coágulos, especialmente durante la primera semana. Si los coágulos son más grandes que una moneda de 25 centavos, debe comunicarse con su médico.

Retención de agua. Puede estar ansiosa por que esa hinchazón que notó durante el embarazo desaparezca. Sin embargo, no sucederá de inmediato. También conocido como edema posparto (hinchazón), el cuerpo continuará reteniendo agua debido al aumento de una hormona llamada progesterona. Puede notar la hinchazón en las manos, piernas y pies. No debería durar mucho más de una semana después del parto. Si no disminuye o parece empeorar con el tiempo, asegúrese de informar a su médico.

Pérdida de peso. Si esperaba una pérdida de peso inmediata después del nacimiento de su bebé, probablemente está muy decepcionada. Ninguna madre es tan afortunada, no importa lo que lea en las revistas. Puede esperar perder entre 6 y 12 libras (dependiendo del tamaño del bebé) durante el parto. Después de eso, la pérdida de peso disminuirá considerablemente. Dependiendo de cuánto peso haya aumentado durante el embarazo (el promedio es de 25-35 libras), puede tomar varios meses perder el peso del embarazo. Para muchas mujeres, la lactancia materna parece ayudar a promover la pérdida de peso. Otras madres no atraviesan la pérdida de peso asociada con la lactancia materna. Trate de mantener una nutrición constante mientras está amamantando y no se frustre si la pérdida de peso demora más tiempo del que esperaba.

Aspectos a tener en cuenta

Preste atención a su cuerpo después de dar a luz. Si algo no parece correcto, probablemente no lo sea. Se puede esperar dolor, pero demasiado dolor podría significar que algo está mal. No se preocupe tanto por el cuidado del bebé al punto que ignore su propia salud.

El hecho de que haya logrado el parto no significa que está necesariamente fuera de peligro respecto de otras complicaciones de salud. Hay problemas probablemente mortales relacionados con el parto que pueden ocurrir días o semanas después del parto.

  • La hemorragia posparto es rara, pero puede suceder. Si el sangrado posparto es superior al de una almohadilla cada hora, debe comunicarse con su médico de inmediato. Sin tratamiento, la hemorragia posparto puede ser fatal.
  • Los dolores de cabeza severos y que no desaparecen también pueden indicar un problema subyacente, especialmente sin van de la mano de presión arterial alta. Podría estar en peligro de sufrir un accidente cerebrovascular.
  • La trombosis venosa profunda (formación de un coágulo de sangre en una vena profunda) es un problema poco común (1 de cada 1,000 embarazos) que puede ocurrir durante o después del embarazo. Los síntomas incluyen dolor en las piernas o la sensación de tener un tirón muscular. La pierna también puede estar roja y caliente al tacto. Si no se tratan, estos coágulos pueden desprenderse y trasladarse a los pulmones. Cuando esto sucede, puede ser mortal.
  • La preeclampsia posparto es poco frecuente y puede desarrollarse dentro de las 48 horas posteriores al parto o hasta seis semanas después del parto. Es similar a la preeclampsia (también llamada toxemia), que puede ocurrir durante el embarazo. Tanto la preeclampsia como la preeclampsia posparto hacen que los vasos sanguíneos se contraigan (se hagan más pequeños). Esto resulta en presión arterial alta y también provocar dificultades en los órganos internos. A veces no hay síntomas obvios, a menos que esté controlando su presión arterial. Cuando presenta síntomas, pueden incluir dolor de cabeza intenso, hinchazón en las manos y los pies, visión borrosa, dolor en la parte superior derecha del cuerpo y aumento repentino de peso. Si sospecha que puede tener preeclampsia posparto, llame a su médico de inmediato.

Cuándo consultar con un médico

Cuando se está recuperando del parto, es mejor pecar de precavida si siente que algo no está bien con usted o con el bebé. Debería esperar sentir algo de incomodidad mientras se recupera. No debería comenzar a sentirse peor.

En general, si tiene alguno de estos síntomas posparto, llame a su médico.

  • Sangrado vaginal abundante que absorbe más de una almohadilla por hora o sangrado vaginal que aumenta cada día en lugar de disminuir.
  • Expulsión de coágulos grandes (más que una moneda de 25 centavos).
  • Escalofríos y/o fiebre superior a 100.4° F.
  • Desmayos o mareos.
  • Cambios en la visión o dolor de cabeza intenso (persistente).
  • Dolor al orinar o dificultad para orinar.
  • Secreción vaginal con olor intenso.
  • Palpitaciones cardíacas, dolor en el pecho o dificultad para respirar.
  • Vómitos.
  • La incisión por cesárea o episiotomía se ve roja, con secreción (pus) o inflamada.
  • Dolor abdominal (parte inferior del vientre) que empeora o dolor abdominal nuevo.
  • Dolor en los senos, que se ven rojos o se sienten calientes al tacto.
  • Dolor en las piernas con enrojecimiento o hinchazón.
  • Aumento de la inflamación.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuánto tiempo pasará hasta que empiece a sentirme como yo misma otra vez?
  • ¿Por qué sigo reteniendo agua?
  • ¿Cuántas calorías debo comer mientras estoy amamantando?
  • ¿Cuándo puedo comenzar a hacer ejercicio?
  • ¿Cuánto tiempo debo esperar antes de volver a tener relaciones sexuales?
  • ¿Puedo quedar embarazada mientras estoy amamantando?
  • ¿Por qué se me está cayendo el pelo?
  • ¿Hay alimentos que no debería comer durante la lactancia?
  • ¿Por qué no estoy perdiendo peso?
  • ¿Cuáles son mis opciones para el control de la natalidad?
  • ¿Mis senos volverán a la normalidad?
  • ¿Por qué no siento interés por el sexo?

Recursos

Institutos Nacionales de la Salud, MedlinePlus: Cuidado posparto

Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE: UU., Womenshealth.gov: Embarazo: Recuperarse del parto