La salud mental de su hijo

La salud mental es tan importante como la salud física. Afecta la forma en que pensamos y sentimos sobre nosotros mismos y las personas que nos rodean. La buena salud mental promueve relaciones positivas, buenas decisiones y habilidades de afrontamiento saludables.

Un niño mentalmente sano puede desarrollar amistades, aprender cosas nuevas y tener un buen desempeño en la escuela. La mala salud mental puede afectar negativamente cómo se siente, piensa y se comporta un niño. La detección temprana y el tratamiento pueden ayudar. Ignorar la salud mental de su hijo podría llevar a problemas serios cuando crezca. Estos podrían incluir problemas mentales o emocionales graves, abuso de sustancias o, incluso, el suicidio.

El camino hacia un mayor bienestar

Uno de los trabajos más importantes de los padres es nutrir la salud mental de su hijo. Ayuda a establecer una base para el bienestar de su hijo en la edad adulta.

Hay muchas cosas que puede hacer para apoyar el bienestar mental de su hijo.

Desarrollar confianza y autoestima

Los niños con buena autoestima son más felices. Es menos probable que se dejen influenciar por la presión de sus pares. Ellos son capaces de tomar mejores decisiones.

  • Elógielos. Reconozca sus esfuerzos y logros. Ofrezca apoyo.
  • Asígneles responsabilidades. Asigne a su hijo las tareas apropiadas para su edad. Se sentirá bien al ayudar.
  • Pasen tiempo juntos. Los niños saben que son importantes cuando las personas pasan tiempo con ellos.

Enseñar resiliencia

Los desafíos son parte de la vida. Puede ser difícil ver a nuestros hijos en conflicto o lastimados. Pero puede enseñarles cómo superar los momentos difíciles.

  • Ayúdelos a lidiar con la pérdida y el cambio. Sea honesto y claro. Apoye y tranquilice a sus hijos. Si puede, intente encontrar aspectos positivos en la situación.
  • Ayúdelos a manejar el estrés. El estrés no se puede evitar. Enséñeles métodos para manejarlo. Esto podría incluir la respiración profunda o salir a caminar.
  • Ayúdelos a aprender de los contratiempos. Los desafíos y los contratiempos son buenas oportunidades de aprendizaje. Ayude a su hijo a descubrir qué puede aprender de los errores que comete.

Proporcionar apoyo emocional

Los niños pueden tener dificultades para lidiar con las emociones. Usted puede ayudar de la siguiente manera:

  • Escuchándolos. Deje que su hijo exprese sus sentimientos. Reconozca sus preocupaciones y tómelas en serio para desarrollar confianza.
  • Ayudándolos a entender sus sentimientos. Trate de explicarle a su hijo lo que siente y por qué.
  • Enseñándoles a manejar sus sentimientos. Saber qué hacer con los sentimientos es un desafío para los niños. Enséñeles formas apropiadas de expresarse de una manera saludable.

Proporcionar seguridad y protección

Los niños necesitan sentirse seguros y protegidos en sus hogares y en sus relaciones.

  • Brinde amor incondicional. Asegúrese de que su hijo sepa que lo ama todo el tiempo, sin importar cuáles sean sus logros.
  • Mantenga rutinas. Los niños se sienten más seguros cuando saben lo que viene. La coherencia reduce el estrés. Proporcionar rutinas en torno a actividades como la hora de acostarse y las comidas hace que los niños se sientan seguros.
  • Ayúdelos a estar físicamente saludables. Los niños necesitan un cuerpo sano para tener una mente sana. Asegúrese de que duerman lo suficiente, sigan una dieta balanceada y hagan ejercicio regularmente.

Aspectos a tener en cuenta

A veces los niños tienen problemas graves de salud mental. La mitad de los trastornos de salud mental muestran sus primeros signos antes de los 14 años de edad. Usted no puede controlar algunos de los factores que pueden llevar a esto. Incluyen antecedentes familiares, química cerebral y experiencias de vida que causan estrés o dolor.

Hay signos comunes de que un niño está luchando con su salud mental. Si observa alguno de estos síntomas, llame a su médico de familia:

  • Episodios frecuentes de depresión, tristeza o irritabilidad.
  • Frecuentes sentimientos de preocupación o ansiedad.
  • Dificultad para dormir, ya sea demasiado o no lo suficiente.
  • Períodos de intensa actividad.
  • Hiperactividad o inquietud constante.
  • Disminución del rendimiento en la escuela.
  • Evita pasar tiempo con amigos o familiares.
  • Berrinches frecuentes.
  • Dolores de estómago o dolores de cabeza sin explicación física.
  • Miedo a aumentar de peso.
  • Dieta o ejercicio excesivos.
  • Autolesiones, como cortarse o quemarse la piel.
  • Abuso de sustancias.
  • Pensamientos suicidas.

Las afecciones de salud mental que son comunes en los niños incluyen TDAH, ansiedad, autismo, trastorno bipolar y depresión.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Si tengo depresión, ¿está mi hijo en mayor riesgo de padecerla?
  • ¿Qué enfermedades mentales son hereditarias?
  • ¿Qué tipo de tratamiento es mejor para lo que mi hijo está experimentando?
  • ¿Debería ver mi hijo a un psiquiatra?
  • ¿Necesita mi hijo medicamentos?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos utilizados para tratar los trastornos de salud mental en los niños?