Tos ferina

Última actualización marzo 2021 | Este artículo fue creado por el personal editorial de familydoctor.org y revisado por Peter Rippey, MD, CAQSM

¿Qué es la tos ferina?

La tos ferina es una infección respiratoria. También se la conoce como pertussis o tos convulsa. La tos ferina es muy contagiosa y más dañina para los bebés.

Síntomas de la tos ferina

La tos ferina comienza como un resfriado. Los síntomas pueden comenzar desde unos días hasta varias semanas después de la exposición. Los primeros síntomas duran de 1 a 2 semanas e incluyen:

  • Fiebre baja
  • Tos leve
  • Secreción nasal
  • Resequedad o dolor de garganta
  • Apnea (una pausa en la respiración o respiración superficial, a menudo durante el sueño)

Su tos puede empeorar con el tiempo. Los síntomas de la etapa tardía incluyen:

  • Ataques de tos que terminan con un “silbido”
  • Ataques de tos que duran más
  • Vómitos después de toser
  • Tener la cara roja o azulada por toser
  • Sentirse exhausto después de toser
  • Aumento de la tos por la noche
  • Empeoramiento de la apnea

Los síntomas varían en bebés y niños, adolescentes y adultos. Por ejemplo, los bebés tosen menos y es más probable que tengan apnea y se pongan azules. Si recibió la vacuna, los síntomas serán más leves y no durarán tanto.

¿Qué causa la tos ferina?

La tos ferina es causada por ciertos gérmenes o bacterias. Puede contraer tos ferina si inhala estas bacterias. Se transmite entre personas cuando una persona infectada tose o estornuda. También puede contagiarse al tocar una persona o una superficie infectada.

¿Cómo se diagnostica la tos ferina?

Debe consultar a su médico si usted o alguien a su alrededor puede tener tos ferina. Su médico revisará sus síntomas y escuchará su tos. Existen varias pruebas para confirmar la tos ferina. Su médico puede hisopar el interior de su nariz y/o garganta. Un laboratorio examinará el hisopo para detectar bacterias de la tos ferina. Es posible que su médico también desee obtener una muestra de sangre o una radiografía de tórax.

¿Se puede prevenir o evitar la tos ferina?

La vacunación es la mejor forma de prevenir la tos ferina. La vacuna contra la tos ferina (DTaP, Tdap) es parte del programa de vacunación recomendado para niños y adultos. Los adultos deben recibir una dosis de refuerzo contra la tos ferina cada 5 a 10 años. Las mujeres embarazadas y las que estén en contacto cercano con bebés deben vacunarse. Hable con su médico para asegurarse de que sus vacunas y las de su familia estén actualizadas.

Tratamiento de la tos ferina

Es muy probable que su médico le recete antibióticos. Estos aliviarán sus síntomas y matarán las bacterias para que no sea contagioso. Es posible que los bebés y los niños pequeños deban permanecer en el hospital. Si tiene tos ferina, debe evitar el contacto con otras personas, especialmente con los bebés.

Vivir con tos ferina

La tos ferina puede durar de 1 a 6 semanas. Es posible que continúe tosiendo de forma intermitente, incluso con medicamentos. Los medicamentos de venta libre para la tos no ayudan con la tos ferina. Debe descansar y beber líquidos para prevenir la deshidratación. Puede intentar usar un humidificador de vapor frío o tomar un baño o una ducha tibia. Estos pueden ayudar a limpiar sus pulmones y facilitar la respiración. Evite fumar y las áreas donde el aire no esté limpio. Es posible que necesite faltar al trabajo o a la escuela. Hable con su médico acerca de cuándo puede volver a su rutina normal.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuánto tiempo es contagiosa la tos ferina?
  • Si mi hijo adolescente no ha sido vacunado contra la tos ferina, ¿debería recibir la vacuna o la vacuna de refuerzo ahora?
  • Si estoy embarazada, ¿cómo puedo proteger a mi bebé de la tos ferina?