Mal de altura

Última actualización octubre 2020 | Este artículo fue creado por el personal editorial de familydoctor.org y revisado por Deepak S. Patel, MD, FAAFP, FACSM

¿Qué es el mal de alturas?

La enfermedad o mal de alturas es una condición que puede ocurrir cuando viaja a una mayor altitud, como a las montañas. También se llama mal de montaña. Suele ocurrir en altitudes superiores a los 8.000 pies. A esta altitud, hay menos oxígeno. Cuando pasa de menor a mayor altitud, su cuerpo necesita tiempo para adaptarse al cambio en los niveles de oxígeno. Por lo tanto, el mal de alturas ocurre cuando su cuerpo no recibe suficiente oxígeno.

Hable con su médico si planea viajar a lugares de mayor altitud.

Síntomas del mal de alturas

Los síntomas del mal de alturas generalmente comienzan de 12 a 24 horas después de alcanzar una gran altitud. Los primeros síntomas incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas
  • Dificultad para respirar cuando está activo
  • Debilidad o fatiga
  • Problemas para dormir
  • Aumento de la frecuencia cardíaca

Si tiene estos síntomas, deténgase, descanse y beba agua. Es posible que deba regresar a una menor altitud hasta que desaparezcan los síntomas.

Los síntomas más graves incluyen:

  • Dificultad para respirar estando en reposo
  • Opresión o dolor en el pecho
  • Tos
  • Vómitos
  • Confusión
  • Incapacidad para caminar en línea recta
  • Piel pálida, gris o azul

Si tiene estos síntomas, vaya a una menor altitud de inmediato y busque ayuda médica. Los síntomas que se ignoran o no se tratan pueden poner en peligro la vida.

¿Qué causa el mal de alturas?

Es posible que haya escuchado que el aire es «más delgado» a mayor altitud. Esto significa que su cuerpo no puede obtener tanto oxígeno como necesita. El mal de alturas ocurre con mayor frecuencia en altitudes superiores a los 8.000 pies. Puede causar problemas a las personas cuyos cuerpos no están acostumbrados a trabajar con tan poco oxígeno.

Hay 3 tipos principales de mal de alturas.

  • Mal agudo de montaña:Esta es la forma más común de la enfermedad. Suele ser leve y de corta duración.
  • Edema pulmonar a gran altitud (HAPE):Esta condición hace que sus pulmones se llenen de líquido, lo que puede ser fatal. Ocurre en altitudes extremas.
  • Edema cerebral a gran altitud (HACE):Esta condición hace que su cerebro se llene de líquido, lo que puede ser fatal. Ocurre en altitudes extremas.

Todas las personas corren el riesgo de padecer de mal de alturas. Los niños y los adultos mayores tienen un mayor riesgo porque sus cuerpos tardan más en adaptarse. También puede correr un mayor riesgo si:

  • Vive en un lugar con poca altitud y viaja a un lugar con gran altitud.
  • Vive en un lugar que tiene una gran altitud.
  • Sube o asciende altitudes demasiado rápido.
  • Está deshidratado.
  • Ha sufrido de mal de alturas antes.
  • Tiene una afección de salud que le dificulta respirar normalmente.

¿Cómo se diagnostica el mal de alturas?

Las personas que presentan síntomas de mal de alturas deben consultar a un médico. Asegúrese de informarle sobre las condiciones en las que se encontraba cuando tuvo los síntomas. El médico le hará un examen físico. Según la gravedad de sus síntomas, es posible que le pida hacerse algunos exámenes. Estos pueden incluir una radiografía de tórax, un encefalograma o un electrocardiograma (ECG). Estos ayudan a diagnosticar el tipo de enfermedad y a decidir un plan de tratamiento.

¿Se puede prevenir o evitar el mal de alturas?

Hay 3 cosas importantes que se pueden hacer para evitar el mal de alturas.

  • Tómese su tiempo al viajar a mayores altitudes. Su cuerpo tarda varios días en adaptarse por completo a cantidades más bajas de oxígeno a grandes altitudes. Esto es cierto incluso para las personas sanas. La mayoría de las personas pueden pasar con seguridad del nivel del mar a una altitud de 8.000 pies en unos pocos días. Una vez que alcance los 8.000 pies, no debe subir más de 1.000 a 2.000 pies por día. Cuanto más alto llegue, más tardará su cuerpo en adaptarse. Planifique su viaje para que su cuerpo tenga tiempo de acostumbrarse a la altura antes de comenzar su actividad física.
  • Duerma a baja altitud, si es posible.Por ejemplo, si esquía a 10.000 pies durante el día, duerma a una altitud más baja durante la noche. Esto permite que su cuerpo descanse y se recupere mientras duerme.
  • Hidrátese antes, durante y después de su viaje. La deshidratación puede aumentar su riesgo de padecer de mal de alturas. Deberá beber más agua varios días antes y después del viaje. Asegúrese de llevar suficiente agua mientras está activo. Evite o limite la cantidad de alcohol que consume.

Tratamiento para el mal de alturas

Es importante tratar el mal de alturas tan pronto como comiencen los síntomas. Lo primero que debe hacer es bajar de manera segura a una altitud menor de inmediato. Si sus síntomas son leves, es posible que pueda permanecer a esa altitud y dejar que su cuerpo se adapte. Si hace esto, no haga ejercicio. Descanse y beba agua hasta que se sienta mejor. Puede ser de gran ayuda utilizar un dispositivo que le proporcione oxígeno adicional.

Si es necesario, su médico puede recetarle medicamentos para prevenir o tratar los síntomas. Un ejemplo es la acetazolamida. Al tomar este medicamento, beba mucha agua y evite el alcohol.

Si sus síntomas son graves, continúe bajando a una altitud menor hasta que ya no se sienta enfermo. Si sus síntomas no mejoran o empeoran, llame a un médico o vaya al hospital más cercano. Necesitará tratamiento médico.

Cómo vivir con el mal de alturas

No ignore los signos del mal de alturas. Los síntomas que se ignoran o no se tratan pueden poner en peligro la vida. No suba más hasta que se sienta mejor y sus síntomas hayan desaparecido por completo. Una vez que su cuerpo se adapte, eventualmente debería acostumbrarse al bajo nivel de oxígeno. Con el tiempo, ya no debería enfermarse. Esto es útil para las personas que se trasladan a una mayor altitud para vivir.

¿Es seguro ir a una mayor altitud si tengo una enfermedad crónica?

Si tiene una enfermedad crónica, hable con su médico antes de viajar a una mayor altitud. Según el tipo y la gravedad de su enfermedad crónica, su médico puede informarle si es seguro para usted viajar allí.

La mayoría de las personas que padecen enfermedades cardíacas o pulmonares pueden pasar tiempo a gran altura con seguridad si su enfermedad está bajo control. Del mismo modo, generalmente es seguro para las personas que tienen la enfermedad de las arterias coronarias, enfisema leve o presión arterial alta viajar a grandes altitudes. No empeorará esas enfermedades al estar allí. Tener sobrepeso tampoco aumenta su riesgo.

Sin embargo, las grandes altitudes pueden ser muy peligrosas para las personas que tienen:

  • Anemia falciforme
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • Enfisema grave
  • Enfermedad cardíaca grave

¿Es seguro ir a grandes alturas durante el embarazo?

Hay poca información sobre el riesgo del mal de alturas durante el embarazo. Algunos expertos recomiendan que las mujeres embarazadas no viajen a una altitud superior a los 8.000 pies. Si está embarazada, consulte a su médico antes de viajar a grandes altitudes.

¿Es seguro para los niños ir a grandes altitudes?

Por lo general, es seguro para los niños. Sin embargo, son más propensos a padecer el mal de alturas porque sus cuerpos tienen dificultades para adaptarse al bajo nivel de oxígeno. Es posible que los niños tampoco puedan reconocer los síntomas del mal de alturas. Por eso es importante que los padres y otros adultos estén atentos a los signos de la enfermedad en los niños.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Viajo a un lugar de gran altitud. ¿Cómo puedo prevenir el mal de alturas?
  • Si estoy embarazada o tengo una enfermedad crónica, ¿es seguro para mí ir a grandes altitudes?
  • ¿Cuánta agua debo beber antes de viajar? ¿Cuánta agua debo beber en grandes altitudes?
  • Me voy a mudar a un lugar de gran altitud. ¿Cuál es la mejor manera de preparar mi cuerpo y adaptarme al bajo nivel de oxígeno?