Leucemia

¿Qué es la leucemia?

La leucemia es cáncer de los glóbulos blancos de la sangre. Los glóbulos blancos son las células que ayudan a combatir las infecciones. Dentro de los huesos se encuentra una sustancia llamada médula ósea. Aquí es donde se producen las células sanguíneas. Cuando usted tiene leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Las células anormales se acumulan y desplazan a las células sanguíneas sanas. Esto hace que sea difícil que su sangre haga lo que se supone que debe hacer.

Hay 4 tipos principales de leucemia:

  • Leucemia linfocítica aguda
  • Leucemia mieloide aguda
  • Leucemia linfocítica crónica
  • Leucemia mieloide crónica

Los tipos agudos se desarrollan rápidamente y crecen rápidamente. Los tipos crónicos crecen lentamente. Linfocítica o mieloide se refiere a qué tipo de células blancas de la sangre son anormales. Cada tipo de leucemia tiene diferentes síntomas y se trata de manera diferente.

La leucemia es más común en adultos mayores de 60 años. Pero también se da en los niños. Es una de las formas más comunes de cáncer en los niños menores de 15 años.

Síntomas de la leucemia

Los síntomas de la leucemia dependen de qué tipo es. Los síntomas de la leucemia crónica tienden a aparecer lentamente con el tiempo. Algunos de ellos son los siguientes:

  • sensación de cansancio frecuente;
  • falta de aliento;
  • ganglios linfáticos inflamados;
  • tener infecciones frecuentes.

Algunas personas con leucemia crónica no presentan ningún síntoma. No saben que la padecen hasta que realizan un análisis de sangre como parte de un chequeo de rutina.

Los síntomas de la leucemia aguda incluyen:

  • falta de energía y cansancio;
  • dificultad para respirar;
  • piel pálida;
  • fiebre leve;
  • sudores nocturnos;
  • moretones sin motivo;
  • dolor en huesos o articulaciones;
  • pequeñas manchas rojas bajo la piel.

¿Qué causa la leucemia?

En muchos casos, la causa de la leucemia no se conoce. Hay algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar uno o más de estos tipos. Estos son algunos de ellos:

  • Tratamiento contra el cáncer anterior. Ciertos tipos de quimioterapia y radiación utilizados para otros tratamientos contra el cáncer pueden aumentar su riesgo.
  • Genética. Algunos trastornos genéticos pueden aumentar su riesgo, tales como el síndrome de Down.
  • Ciertos productos químicos. El exceso de exposición a algunos productos químicos puede aumentar su riesgo. Un ejemplo es el benceno, que se encuentra en la gasolina.
  • Fumar. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de un tipo de leucemia.
  • Antecedentes familiares. Tener un familiar con leucemia aumenta el riesgo.

¿Cómo se diagnostica la leucemia?

Su médico le hará un montón de preguntas acerca de los síntomas. Él o ella le harán un examen físico para buscar signos de leucemia. Estos signos pueden incluir piel pálida o ganglios linfáticos inflamados. Se le pedirá análisis de sangre. Estas pruebas pueden buscar niveles anormales en la sangre que podrían indicar leucemia. También pueden realizar una prueba de su médula ósea. En esta prueba, se toma una muestra de médula ósea y se examina bajo un microscopio.

Si su médico piensa que usted tiene leucemia, él o ella probablemente solicitarán más pruebas. Estos pueden confirmar el diagnóstico. También pueden determinar el tipo de leucemia que tenga, y hasta dónde se ha extendido en su cuerpo.

¿Se puede prevenir o evitar la leucemia?

En la mayoría de los casos, no hay nada que puede hacer para prevenir o evitar la leucemia. La mayoría de las personas que tienen los factores de riesgo no contraen leucemia. La mayoría de las personas que contraen leucemia no tienen los factores de riesgo.

Tratamiento de la leucemia

Hay varias opciones de tratamiento para la leucemia. El médico puede recomendar más de un tipo de tratamiento. Lo que es mejor para otra persona puede no ser lo mejor para usted. Su médico tomará la decisión considerando varios factores, entre ellos:

  • su edad;
  • su estado de salud general;
  • el tipo de leucemia;
  • el lugar hacia donde se ha extendido el cáncer.

Los tratamientos posibles incluyen:

Quimioterapia: se utilizan medicamentos potentes para destruir las células cancerosas. Se administran a través de una vía intravenosa (directamente en la vena) o en forma de píldora. Este es el principal tratamiento para la leucemia. La quimioterapia puede causar efectos secundarios desagradables. Estos incluyen debilidad, cansancio y pérdida del cabello.

Terapia de radiación: se utilizan rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Se recuesta en una mesa mientras una máquina grande se mueve a su alrededor. Dirige radiación hacia su cuerpo. Es un procedimiento indoloro.

Terapia dirigida: medicamentos especiales bloquean el crecimiento y la propagación de las células cancerosas específicas. Se pueden administrar por vía intravenosa o en forma de píldora.

Trasplante de células madre: este procedimiento elimina la médula ósea cancerosa y la reemplaza con médula ósea sana. Usted puede ser capaz de utilizar sus propias células madre, o tal vez necesite un donante. Es muy similar a un trasplante de médula ósea. Por lo general se realiza después de la quimioterapia o la radiación.

Vivir con leucemia

Con tratamiento, la leucemia puede entrar en remisión. La evolución del paciente después del tratamiento depende de muchas cosas. Esto incluye qué tan temprano fue diagnosticado el cáncer. Si no se trata o no se detecta, el cáncer puede extenderse a otras partes del cuerpo. Esto podría causar problemas de salud graves. Es muy importante recibir tratamiento tan pronto como sea posible.

Vivir con cáncer durante el tratamiento puede ser estresante. Los tratamientos pueden tener diferentes efectos secundarios en su cuerpo. Cuídese. Siga una dieta saludable, duerma lo suficiente y trate de mantener su nivel de energía alto manteniéndose ligeramente activo. Vivir con leucemia puede afectar sus emociones. Obtenga apoyo cuando lo necesite. Familia, amigos, asesores o grupos de apoyo pueden ayudarlo emocionalmente.

Incluso después de que el cáncer desaparece, usted corre un mayor riesgo de volver a padecerlo. Necesitará atención de seguimiento y controles regulares durante años después del tratamiento

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué tipo de leucemia tengo?
  • ¿Necesitaré más pruebas?
  • ¿Qué tipo de tratamiento es necesario?
  • ¿Se puede curar la leucemia?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mi vida? ¿Puedo trabajar o ir a la escuela?