Fisuras Anales

¿Qué son las fisuras anales?

Una fisura anal es una pequeña grieta o desgarro en el revestimiento delgado y húmedo que recubre la parte inferior del recto. Es una afección común. A veces las personas confunden fisuras anales con hemorroides.

Síntomas de las fisuras anales

El síntoma más común de una fisura anal es un dolor punzante en la zona anal y la zona circundante. A menudo las fisuras anales provocan deposiciones dolorosas y sangrado. Es posible que vea sangre en el papel higiénico después de limpiarse. Las fisuras anales también pueden causar picazón en el área anal.

¿Qué causa las fisuras anales?

Las fisuras anales son por lo general el resultado de un gran esfuerzo al defecar lo que provoca lesiones en el canal anal. También pueden ser producto de diarreas repetidas, cuando disminuye el flujo sanguíneo al área (en adultos mayores), después de un parto, o en personas con la enfermedad de Crohn.

¿Cómo se diagnostican las fisuras anales?

Su médico le realizará un examen rectal. Por lo general, sólo es necesario hacer un examen visual. El médico podría tener que insertar un dedo enguantado y lubricado en el canal anal.

¿Se pueden prevenir las fisuras anales?

Mantener los movimientos intestinales regulares y evitar el estreñimiento puede ayudar a reducir las posibilidades de una fisura anal. Agregue más frutas, verduras y granos enteros a su dieta diaria para obtener más fibras. Beba muchos líquidos y haga ejercicio todos los días para ayudar a mantener su sistema digestivo en movimiento.

Tratamiento para fisuras anales

Aproximadamente la mitad de todas las fisuras sanan por sí solas y no necesitan ningún tipo de tratamiento. Si no se curan solas, los tratamientos pueden ser cremas de venta con receta como nitratos o bloqueadores de los canales de calcio. Incluso pueden ser necesarias inyecciones de botox en el músculo del ano (llamado esfínter anal). Como último recurso puede usarse una cirugía menor para relajar el músculo anal.

Vivir con una fisura anal

Su médico puede recetarle ablandadores de heces para facilitar las deposiciones y que sean menos dolorosas, mientras sana la fisura. Una crema anestésica también puede ayudar para que defecar sea menos doloroso. La vaselina, el óxido de zinc, crema de hidrocortisona al 1 % y productos como Preparation H pueden ayudar a aliviar la zona. En lugar de papel higiénico, use toallitas húmedas para bebés sin alcohol, que son más suaves.

Los baños de asiento pueden ayudar a curar las fisuras y hacer que se sienta mejor. Llene la tina con suficiente agua tibia como para cubrir las caderas y las nalgas. No utilice jabón ni burbujas ni ningún otro producto a menos que sea recetado por su médico. Relájese en el baño de asiento 2 o 3 veces al día durante unos 10 minutos cada vez.

Las personas que han tenido fisuras una vez son más propensas a tenerlas en el futuro, por lo que es importante mantener un ritmo de deposiciones regular. Si le preocupa sentir dolor durante la defecación, podría desear evitarlo. Pero eso solo hará que las heces se vuelvan más duras, lo que puede empeorar la fisura. Siga una dieta con alto contenido de fibra y abundantes líquidos.

Preguntas para hacer al médico

  • ¿Cómo puedo agregar más fibras a mi dieta?
  • ¿Debería usar laxantes?
  • ¿Debería usar suplementos de fibra?
  • ¿Qué productos me recomienda utilizar mientras tenga la fisura?