Esclerosis múltiple

¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune rara que afecta el sistema nervioso central (SNC). Normalmente, los anticuerpos producidos por el sistema inmunológico ayudan a proteger el cuerpo contra virus, bacterias y otras sustancias extrañas. En las personas con EM, el sistema inmunológico ataca el cuerpo. Los anticuerpos destruyen la sustancia que rodea y protege las células nerviosas, llamada vaina de mielina.

El SNC está formado por el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. Su trabajo es enviar rápidamente mensajes desde el cerebro hasta las diferentes partes del cuerpo y viceversa. La mielina dañada o destruida puede reducir la velocidad y bloquear estos mensajes.

Hay cuatro formas de EM:

  • Síndrome clínicamente aislado (SCA) Este es un episodio de 24 horas con síntomas neurológicos similares a la EM. Es causado por la mielina hinchada y dañada. Las personas que tienen SCA deben realizarse una resonancia magnética de su cerebro. Si se encuentran lesiones, el riesgo de tener EM aumenta. Algunas personas pueden no tener episodios futuros ni desarrollar EM.
  • Esclerosis múltiple remitente recidivante (EMRR) Es la forma más común de EM. Las personas que tienen EMRR tienen recaídas o brotes en los que aparecen nuevos síntomas o empeoran los anteriores. Luego, hay un período de recuperación, o remisión, donde los síntomas mejoran o desaparecen por algún tiempo. En la EMRR, las recaídas pueden ser provocadas por una infección, como la gripe. La enfermedad no empeora entre los brotes.
  • Esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP) Alrededor del 15% al 20% de las personas que tienen EM desarrollan una EMPP. En esta forma de esclerosis múltiple, la enfermedad empeora constantemente, con pocas o ninguna recaída, remisiones ni nuevas lesiones cerebrales.
  • Esclerosis múltiple secundaria progresiva (EMSP) Alrededor del 50% de las personas que tienen EMRR, desarrollarán una EMSP. En esta forma, las recaídas y remisiones en curso pueden causar un aumento en el nivel de discapacidad y nuevas lesiones cerebrales con el tiempo.

Síntomas de la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple afecta la sensibilidad, la capacidad intelectual y el movimiento. Los síntomas varían según la parte o partes del cuerpo en las que está dañada la vaina de mielina. Con frecuencia, los síntomas de la esclerosis múltiple son leves. En algunos casos poco comunes, las personas pueden sufrir algún tipo de parálisis y perder la capacidad de escribir, hablar o caminar.

Los síntomas comunes incluyen:

  • problemas de visión, que incluyen visión doble, visión borrosa, ceguera parcial al color, dolor ocular y pérdida parcial o total de la visión;
  • problemas de razonamiento y memoria;
  • fatiga;
  • debilidad muscular;
  • mareos;
  • entumecimiento o debilidad en un lado o en la mitad inferior de su cuerpo;
  • problemas con la coordinación y el equilibrio;
  • pérdida de control de esfínteres
  • sensaciones como entumecimiento u hormigueo (llamadas “alfileres y agujas”);
  • temblores, espasmos o convulsiones;
  • sensaciones de choque eléctrico causadas por mover la cabeza de cierta manera;
  • sequedad vaginal en las mujeres;
  • disfunción eréctil en los hombres.

Los síntomas de la esclerosis múltiple, con frecuencia, aparecen y desaparecen. Las recaídas pueden durar días, semanas o meses. Para que se considere una recaída, los síntomas deben durar al menos 24 horas y aparecer al menos 30 días después de la última recaída. Durante la remisión, los síntomas pueden continuar o desaparecer por un tiempo. Las lesiones pueden formarse y afectar permanentemente los nervios en esa área.

En las mujeres embarazadas, los síntomas de la esclerosis múltiple mejoran durante el embarazo. Desafortunadamente, los síntomas vuelven a los pocos meses de dar a luz. La esclerosis múltiple no aumenta los riesgos que pueden ocurrir durante cualquier embarazo. Esto incluye la hipertensión inducida por el embarazo (presión arterial alta).

¿Cuál es la causa de la esclerosis múltiple?

La causa exacta de la esclerosis múltiple se desconoce. Es muy probable que sea el resultado de factores genéticos y ambientales. Una serie de virus también han sido vinculados a la esclerosis múltiple. Un virus en la infancia puede desencadenar esclerosis múltiple más adelante en la vida.

La esclerosis múltiple afecta a las mujeres con más del doble de frecuencia que a los hombres. Las personas blancas (caucásicas) tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad que las personas de otras razas. La EM puede ser hereditaria. Su riesgo de padecer esclerosis múltiple aumenta si alguien en su familia, como un padre o un hermano, la tiene. La esclerosis múltiple puede afectar a personas de cualquier edad, pero a menudo comienza entre los 20 y los 40 años. Si tiene otra enfermedad autoinmune, como enfermedades de la tiroides o diabetes tipo 1, su riesgo de contraer esclerosis múltiple es mayor. Algunos estudios muestran que el lugar donde vive puede aumentar su riesgo de contraer esclerosis múltiple. Las personas que crecen en áreas con un clima templado, como el norte de los Estados Unidos o el sur de Canadá, parecen tener un mayor riesgo de contraer esclerosis múltiple.

¿Cómo se diagnostica la esclerosis múltiple?

Al igual que otras enfermedades autoinmunes, la esclerosis múltiple puede ser difícil de diagnosticar. Más a menudo, los primeros síntomas de la esclerosis múltiple son los problemas de visión. Los síntomas también pueden afectar diferentes partes del cuerpo. Su médico le preguntará acerca de su historial de salud y le hará un examen completo.

Antes de hacer un diagnóstico, su médico querrá descartar otras posibles causas de los síntomas. Para realizarlo, es posible que solicite ciertas pruebas, tales como:

  • Un análisis de sangre. Su sangre puede mostrar signos de enfermedades que causan síntomas similares a los de la esclerosis múltiple.
  • Pruebas neurológicas. Es posible que su médico le recomiende ver a un especialista. Un neurólogo puede evaluar el funcionamiento de su sistema nervioso central. Buscará cambios en los movimientos oculares, la coordinación muscular, la debilidad, el equilibrio, la sensación, el habla y los reflejos.
  • Punción espinal (punción lumbar). Una pequeña cantidad de líquido extraído de su columna vertebral puede mostrar cantidades anormales de células sanguíneas o proteínas asociadas con la esclerosis múltiple. Una punción lumbar puede descartar una infección viral u otras posibles afecciones.
  • Imagen por resonancia magnética (IRM). Una IRM puede mostrar imágenes detalladas del cerebro y la médula espinal, y si hay lesiones o cicatrices. Las lesiones no siempre son causadas por la esclerosis múltiple.

Para diagnosticar la esclerosis múltiple, usted debe:

  • presentar daño en la mielina de al menos dos áreas del SNC;
  • haber tenido al menos dos recaídas, o episodios, que causaron daño.
  • su médico también debe haber descartado todos los otros diagnósticos posibles.

¿Se puede prevenir o evitar la esclerosis múltiple?

No se puede prevenir ni evitar la EM, ya que se desconoce su causa.

Tratamiento de la esclerosis múltiple

En la actualidad, no existe cura para la EM. El objetivo del tratamiento es ayudarlo a sobrellevar y aliviar los síntomas, retrasar el avance de la enfermedad y mantener una buena calidad de vida. Esto se puede lograr combinando tratamiento médico y terapia física, ocupacional y del habla.

Medicamentos

Las personas que tienen síntomas leves pueden optar por no tomar medicamentos debido a los posibles riesgos y efectos secundarios. Hable con su médico acerca de los beneficios y riesgos de todas las opciones de medicamentos.

Ciertos medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas y tratar los problemas a corto plazo causados por la esclerosis múltiple.

  • Problemas en la vejiga: tolterodina, oxibutinina.
  • Estreñimiento: ablandador de heces, laxante.
  • Depresión: venlafaxina, paroxetina.
  • Dolor: fenitoína, gabapentina.
  • Rigidez muscular y espasmos: dantroleno, baclofeno.
  • Problemas urinarios: desmopresina, metenamina, fenazopiridina.
  • Disfunción eréctil: tadalafil, alprostadil.

Otros tipos de medicamentos pueden afectar los resultados a largo plazo de la enfermedad.

  • Los interferones son un grupo de proteínas naturales elaboradas a partir de células humanas. Los estudios demuestran que pueden desacelerar el empeoramiento de los síntomas. Estos medicamentos a menudo se administran de forma inyectable. Ejemplos de interferones utilizados para tratar la esclerosis múltiple son el IFN Beta-1a y el IFN Beta-1b. Los interferones pueden causar daño hepático grave. Otros efectos secundarios incluyen síntomas similares a la gripe y depresión.
  • Acetatos de Glatiramer: se cree que bloquean las células que dañan la mielina. Puede llevar a tener menos recaídas y menos lesiones nuevas. El medicamento se administra de forma inyectable, una vez al día. Los efectos secundarios pueden incluir urticaria o dolor en el lugar de la inyección, vibración en el corazón y dificultad para respirar.

Se pueden usar otros dos tipos de medicamentos para tratar la esclerosis múltiple grave o avanzada.

  • Natalizumab: esta es una opción para las personas que han probado otras drogas primero y no han tenido buenos resultados. Puede tener efectos secundarios graves y no debe utilizarse en combinación con otros medicamentos que modifiquen la enfermedad. Un efecto secundario conocido es un mayor riesgo de sufrir una infección cerebral fatal.
  • Mitoxantrona: esta es una opción para las personas que tienen mayores períodos de recaída y remisión, esclerosis múltiple progresiva o síntomas que continúan empeorando. Los efectos secundarios incluyen un sistema inmunitario debilitado y un mayor riesgo de contraer enfermedades de la sangre y del corazón.

Durante las recaídas, las áreas nerviosas afectadas pueden inflamarse. Puede tener un dolor intenso y pérdida de la visión o función corporal. Los esteroides pueden reducir la hinchazón y permitirle recuperar antes su funcionalidad habitual. Ejemplos de esteroides utilizados para tratar la esclerosis múltiple son la prednisona (una pastilla) y la metilprednisolona (una inyección). Se deben tomar esteroides para tratar los síntomas a corto plazo. No tratan los efectos a largo plazo de la esclerosis múltiple.

Terapia

Diferentes terapias pueden ser útiles para las personas que tienen esclerosis múltiple.

  • Terapia física: puede ayudar para caminar, la fuerza, el equilibrio, la postura, la fatiga y el dolor. La terapia física puede incluir ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, y entrenamiento para usar ayudas de movilidad como bastones, scooters o sillas de ruedas. Su terapeuta puede ayudarlo a adaptar su rutina de ejercicios para adaptarse a los síntomas y brotes.
  • Terapia ocupacional: puede mejorar su nivel de independencia y seguridad en el hogar y en el trabajo. Su terapeuta puede mostrarle cómo utilizar herramientas para ayudarse en sus tareas diarias. También pueden recomendar cambios en su hogar o espacio de trabajo para facilitar las tareas. Su terapeuta puede ayudarlo a aprender cómo adaptarse a las actividades o pasatiempos de los que disfruta.
  • Terapia del habla o del lenguaje: puede ayudar a controlar mejor los músculos utilizados para hablar y tragar.
  • La planificación previa del embarazo es importante para las mujeres. Ciertos medicamentos que se utilizan para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple no son seguros para el bebé durante el embarazo. Esto incluye los medicamentos llamados “medicamentos modificadores de la enfermedad”. Otro grupo se llama “medicamentos quimioterapéuticos”. Esto incluye azatioprina o metotrexato. Su médico puede sugerirle que deje de tomar estos medicamentos antes de intentar quedar embarazada. Algunos otros medicamentos que se consideran seguros durante el embarazo pueden ser útiles para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple. Es posible que su médico le recomiende cambiar los medicamentos mientras intenta quedar embarazada y durante su embarazo. Algunos medicamentos utilizados para tratar la EM pueden transmitirse a los bebés durante la lactancia. Esto no es seguro para el bebé. Hable con su médico acerca de sus planes de lactancia materna.

Vivir con esclerosis múltiple

Vivir con esclerosis múltiple, una enfermedad crónica (en curso), puede ser muy difícil tanto física como emocionalmente. Ciertos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a mejorar su calidad de vida y a mantenerse lo más fuerte y saludable posible.

  • Nutrición. Siga una dieta bien balanceada que sea baja en grasas y alta en fibras. Una dieta nutritiva mantendrá su sistema inmunológico fuerte y le dará la mejor oportunidad de gozar de buena salud.
  • Actividad física. continúe haciendo ejercicio si su médico lo aprueba. El ejercicio puede mejorar su tono y fuerza muscular, equilibrio, coordinación e incluso su estado de ánimo. Los ejercicios de estiramiento pueden ayudar con la movilidad y la rigidez.
  • Es importante descansar mucho. La esclerosis múltiple causa fatiga, así que preste atención a sus necesidades. Es posible que tenga que adaptar su horario de trabajo o personal para incluir tiempo de descanso.
  • Demasiado calor puede causar dolor en los nervios y llevar a una debilidad muscular extrema. Tenga cuidado al usar jacuzzis o saunas, y al tomar baños o duchas con agua caliente. Si el calor le molesta, encuentre maneras de «enfriarse» un poco. Tomar un baño frío o encender el aire acondicionado pueden ayudar.
  • Busque respaldo y apoyo de sus amigos, familia y comunidad. Pueden proporcionarle aliento para ayudarlo a sobrellevar su enfermedad. También puede consultar a su médico, que puede recomendarle un consejero o grupo de apoyo. Trate de llevar una vida lo más normal posible y continúe haciendo las cosas de las que disfruta. Esto puede ayudarlo a mantener un buen estado de ánimo y un estado mental saludable.
  • Cuidado durante el embarazo. Si la esclerosis múltiple afecta su capacidad para caminar, podría notar que caminar es más difícil durante el embarazo. Esto se debe a que el peso que aumenta durante el embarazo puede cambiar su equilibrio. Tenga mucho cuidado de evitar caídas. Es posible que necesite muletas u otros dispositivos de asistencia para caminar. Es posible que necesite usar una silla de ruedas. Puede cansarse más fácilmente. Esto sucede más adelante en el embarazo. Planifique con anticipación para que su horario le permita descansar mucho. Hable con su pareja, familiares y amigos si necesita ayuda para cuidar a otros niños, hacer tareas del hogar o hacer recados. Infecciones del tracto urinario(ITU) son más comunes en mujeres embarazadas con esclerosis múltiple. Beba mucha agua. Informe a su médico si tiene algún síntoma. Es posible que su médico quiera que le realicen análisis de orina mensuales para asegurarse de que una ITU no lo tome de sorpresa.
  • Trabajo de parto y alumbramiento. Algunas mujeres que tienen esclerosis múltiple tienen daño en la médula espinal. Esto interfiere con la capacidad de saber cuándo comienza el parto. Esto es poco frecuente. Pero puede ser un problema para algunas mujeres. Si tiene menor sensibilidad en su área pélvica o abdomen, hable con su médico. Él puede hablarle de otras señales de que el parto ha comenzado. Algunas mujeres que tienen esclerosis múltiple experimentan daño neurológico que evita que los músculos pujen durante el parto. Si es así, es posible que necesite ayuda adicional para el parto vaginal. Podría incluso necesitar una cesárea. Es posible que también necesite una cesárea si se cansa demasiado durante el parto. La anestesia no es más riesgosa para las mujeres que tienen esclerosis múltiple que para otras mujeres. Los bebés nacidos de mujeres que tienen esclerosis múltiple no tienen mayor riesgo de tener defectos de nacimiento, discapacidades físicas o intelectuales.
  • Después del embarazo. Planee con anticipación su vida después de dar a luz. Algunas mujeres experimentan un «brote» o un aumento de los síntomas después del parto. Podría estar muy cansada. El riesgo de depresión posparto es el mismo para las mujeres que tienen esclerosis múltiple y las que no. Hable con su médico si experimenta depresión.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿La esclerosis múltiple es hereditaria? ¿Estoy en riesgo de contraerla o transmitirla a mis hijos?
  • ¿Cómo puedo estar seguro de que tengo esclerosis múltiple y que mis síntomas no son causados por otra enfermedad?
  • ¿Qué opciones de tratamiento son mejores para mí y cuáles son los beneficios y riesgos?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de los medicamentos utilizados para tratar la EM?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para prevenir una recaída o evitar que la afección empeore?
  • ¿Qué debo hacer si creo que estoy experimentando una recaída?
  • ¿Con qué frecuencia debo hacerme exámenes, como una resonancia magnética?
  • ¿Qué investigación se está haciendo para ayudar a tratar y curar la esclerosis múltiple?
  • ¿La esclerosis múltiple cambia mi expectativa de vida?
  • ¿Estoy en riesgo de tener otros problemas de salud por sufrir de esclerosis múltiple?