Cardiopatía congénita: cómo cuidar de su bebé y de usted mismo

Si su bebé nació con un defecto cardíaco congénito, es probable que tenga muchos sentimientos sobre la situación. Es normal sentirse enojado, culpable, triste o deprimido. Saber que su bebé tiene un problema cardíaco es estresante. Cuando se enteró del problema de su bebé, es posible que haya sufrido un shock.

Es posible que tenga muchas preguntas sobre cómo cuidar a su bebé. En muchos aspectos, cuidará a su bebé de la misma manera que si hubiera nacido sin un defecto cardíaco. Pero hay algunas cosas a las que debe prestar especial atención, incluida su propia salud.

El camino hacia una salud mejor

¿Es correcto cargar a mi bebé?

Sí. No tenga miedo de alzar o cargar a su bebé. No lastimará a su bebé al cargarlo. Su bebé necesita amor y atención. Juegue con su bebé. Hable con su bebé. Estas cosas son importantes para los dos. Su bebé necesita ser amado y cuidado como cualquier otro bebé.

¿Por qué es más difícil para mi bebé alimentarse?

Los bebés que padecen cardiopatías pueden cansarse fácilmente mientras se están alimentando. Si la alimentación hace que su bebé se sienta cansado, intente con cantidades más pequeñas de leche materna o fórmula en cada comida. Entonces alimente al bebé con más frecuencia. Además, haga eructar a su bebé con frecuencia. Los bebés que tienen problemas para alimentarse tienden a ingerir mucho aire. Esto puede hacer que se sientan llenos antes de tomar suficiente leche o fórmula.

No espere a que su bebé llore para alimentarlo. El llanto puede cansarlo y no le quedará suficiente energía para comer bien. Busque señales de que está hambriento. Estas pueden incluir movimientos de succión, chuparse el puño o estar inquieto.

Su bebé puede necesitar más alimento debido a que el defecto cardíaco hace que el corazón trabaje más. Esto hace que su bebé queme más calorías, al igual que usted quema más calorías cuando hace ejercicio. Por esta razón, es posible que su bebé necesite más alimento para crecer.

¿Puedo amamantar a mi bebe?

Sí. Amamantar a un bebé que tiene una enfermedad cardíaca puede ser más difícil ya que el bebé se cansa más rápido. No obstante, la leche materna es el mejor alimento para su bebé. Ayuda a proteger a su bebé de infecciones. Una infección podría empeorar el problema cardíaco de su bebé. Es posible que también deba darle a su bebé fórmula para que pueda obtener suficientes calorías.

Si tiene problemas para amamantar, hable con su médico. Su médico puede sugerir que vea a un especialista en lactancia.

¿Qué hay de la fórmula?

Si decide usar fórmula, es posible que deba usar un tipo especial que contenga calorías adicionales. Esto puede ayudar a su bebé a aumentar de peso. Un nutricionista pediátrico, un dietista o su médico de cabecera pueden ayudarlo a elegir una buena fórmula.

¿Tiene mi bebé una mayor probabilidad de enfermarse?

Sí. Los bebés con defectos cardíacos a menudo tienen un sistema inmunológico más débil. Esto puede hacer que sea más difícil combatir las infecciones. Cuando contraen una infección, pueden enfermarse tanto que deban ir al hospital. Por eso es importante tomar precauciones adicionales para mantener a su bebé saludable.

Asegúrese de que todas las personas con las que su bebé entra en contacto se vacunen contra la gripe. Aliente a sus amigos y familiares a que se apliquen una vacuna Tdap, si lo necesitan, para prevenir la tos ferina. No lleve a su bebé a lugares llenos de gente donde los gérmenes se puedan propagar fácilmente. Lávese las manos con frecuencia y asegúrese de que cualquier persona que esté en contacto con su bebé haga lo mismo.

Aspectos a tener en cuenta

El cuidado de un bebé o un niño con un problema cardíaco puede tener una carga emocional y ser estresante. Usted necesita toda la información y el apoyo posible. Póngase en contacto con otros padres de niños con problemas cardíacos. Pueden compartir habilidades para hacer frente a los problemas y pueden entender por lo que usted está pasando. Puede hablar sobre sus miedos y compartir lo que sabe. Esto puede ser muy tranquilizador.

Hable con un consejero si está teniendo problemas para hacer frente a los problemas. Este puede ayudarlo a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. A su vez, hable con su médico o con un trabajador social del hospital para averiguar sobre las opciones de atención. Algunos grupos ofrecen atención de relevo, programas de cuidado durante el día o servicios de asistencia domiciliaria. Cualquiera de estos puede ayudarle a lidiar con el cuidado de un bebé enfermo.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Hay algo especial que deba hacer para cuidar a mi bebé?
  • ¿Tendrá mi bebé problemas para comer?
  • ¿Qué debo hacer si mi bebé no aumenta de peso?
  • Me siento abrumado. ¿A dónde puedo ir para obtener ayuda?
  • ¿Qué es el cuidado de relevo?
  • ¿Podría recibir servicios de asistencia domiciliaria que me ayuden con mi bebé?