Cómo ayudar a su hijo a lidiar con la presión de sus pares

Merriam-Webster define la presión de los compañeros como: «El sentimiento de que uno debe hacer las mismas cosas que otras personas de su edad y grupo social para ser querido o respetado por ellos».

Los niños de todas las edades experimentan presión de sus compañeros. La mayoría de las personas piensan que la presión de los compañeros es algo malo (que implica robar, fumar, tomar drogas, beber alcohol). Cierta presión de los compañeros puede ser buena. Puede ser el impulso que su hijo necesita para unirse a un nuevo club en la escuela, probar un nuevo deporte, estudiar para obtener mejores calificaciones o asistir a la universidad. La buena y mala presión de los compañeros es común. Su hijo quiere ser aceptado y hacer lo correcto. Como padre, puede ayudar a su hijo a lidiar con la presión de sus compañeros y a tomar buenas decisiones en cada edad y etapa.

El camino hacia una mejor salud

Bienvenida la presión positiva de los compañeros. Si otro niño impulsa a su hijo hacia algo mejor, eso es algo bueno. Puede ayudar a su hijo en el entorno social o académico. Por ejemplo, podría alentar a su hijo a participar en el programa de talentos de la escuela o la feria de ciencias.

Comprender la presión negativa de los compañeros. Su hijo quiere encajar, no quiere sentirse rechazado o burlado, y no está seguro de cómo salir de una mala situación. Comience a preparar a su hijo pequeño para la presión de sus compañeros en una etapa temprana. Cuando esté en preescolar, enséñele a no copiar comportamientos tontos o malos. Por ejemplo, si un amigo o compañero de clase lo presiona para que tome algo que no le pertenece, enséñele a su hijo cómo decir «no» y a alejarse.

A medida que su hijo atraviese la educación primaria, hable con él o ella sobre el cigarro, las drogas y el alcohol. Los compañeros pueden presionar a los niños para que escapen de la casa, salgan de la escuela, conduzcan sin licencia (o viajen con un conductor menor de edad), roben, destruyan propiedades y hagan trampa. Nunca es demasiado temprano para prepararse. Proponga ideas a su hijo sobre qué decir cuando lo presionen. Practique este «juego de roles» a menudo. Esto ayuda a su hijo a salir de una mala situación. Dígale a su hijo que pueden culparlo si necesitan salir de una mala situación. Establezca una palabra clave especial para que su hijo le diga o responda a través de un mensaje de texto si no puede salir de una situación por su cuenta. Esto indicará que necesita ayuda.

Comparta sus valores familiares. Los niños aprenden de sus padres. Es importante hacerle saber a su hijo cómo se siente respecto de robar, hacer trampa, intimidar y demás. Cuando un niño sabe que algo está mal, lo pensará dos veces antes de aceptar hacerlo.

Anime a su hijo a sentirse bien consigo mismo. Celebre sus logros y felicítelo cuando toma buenas decisiones. Los niños que se sienten bien consigo mismos tienen más probabilidades de resistir la presión negativa de sus compañeros. Lo mismo es cierto con las amistades. Los niños que tienen amigos cuyas familias comparten sus valores tienen más probabilidades de resistir la presión negativa de sus compañeros. Controle las amistades de su hijo (en persona y en línea). No tenga miedo de hablar con otros padres, incluso cuando su hijo está en la escuela secundaria y parece independiente.

Tal vez en un día determinado su hijo tome una mala decisión debido a la presión de sus compañeros. Cuando esto sucede, mantenga la calma. Discipline a su hijo, pero también sepa que es una buena oportunidad para enseñarle sobre las opciones y tener el coraje de decir que no.

Aspectos a tener en cuenta

La presión negativa de los compañeros puede tener un efecto espiral descendente. Esto significa que la presión para cometer pequeños errores puede conducir a un mal comportamiento más grave. Por ejemplo, si su hijo es presionado fácilmente para tomar cosas que no le pertenecen, algún día podría aceptar experimentar con drogas y alcohol. Desafortunadamente, la dependencia química asume el control después de un uso repetido.

No olvide que los medios de comunicación e Internet son formas de presión social. Lo que sus hijos oyen y ven en la televisión y en línea puede influir en sus elecciones. Controle estas influencias de la siguiente manera:

  • Limite la exposición de su hijo a la televisión e Internet. Tenga en cuenta la edad de su hijo y otras responsabilidades (tarea, trabajo, tiempo en familia) para decidir cuánto tiempo se le debe permitir ver la televisión o navegar por Internet.
  • Supervise lo que su hijo ve en la televisión o en Internet. Hay clasificaciones disponibles para programas de televisión, películas y videojuegos. Puede ver el historial de búsqueda de Internet de su hijo en una computadora. También puede consultar el teléfono de su hijo para ver qué aplicaciones ha descargado. Solicite a su hijo que proporcione sus contraseñas a cambio del privilegio de acceder a la televisión y a los medios digitales.
  • Aprenda más sobre la música que escucha su hijo. Algunas letras de canciones pueden enviar mensajes poderosos y negativos.
  • Miren televisión o naveguen en Internet juntos. Esto le brinda la oportunidad de analizar lo que acaba de ver o leer con su hijo. Será un buen momento para reforzar los valores familiares. También le brinda la oportunidad de separar los hechos de la ficción respecto de algunas cosas (drogas, alcohol, embarazo, etc.).
  • Verifique el nivel de seguridad del televisor y los dispositivos en línea de su hogar. La mayoría de los proveedores de cable, Internet y teléfonos celulares tienen configuraciones de control para padres que restringen el material inapropiado para niños. Asegúrese de averiguar qué configuración hay disponible en su hogar y en el teléfono de su hijo.
  • Supervise el uso de dispositivos electrónicos de su hijo en las casas de sus amigos o cuando sus amigos traen dispositivos electrónicos a su hogar (computadoras portátiles, tabletas, teléfonos). Hable con los padres de los otros niños. Explique a su hijo qué está y qué no está permitido.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuáles son las señales de que mi hijo está experimentando presión negativa de sus compañeros?
  • ¿Qué puedo hacer si mi hijo es susceptible a la presión negativa de sus compañeros, incluso después de muchas lecciones y charlas?
  • ¿Debo hablar con el maestro de mi hijo sobre los compañeros que presionan a mi hijo?
  • ¿Existen ciertos factores de riesgo que aumentan la presión negativa de los compañeros?
  • ¿Qué sucede si la presión positiva de los compañeros empuja a mi hijo a algo con lo que no estoy de acuerdo, como un deporte de contacto (fútbol)?