Vacunas para adultos

Que haya crecido no significa que uno sea inmune a ciertas enfermedades. Las vacunas son importantes para mantenerse saludable en la adultez. Los adultos no son buenos en lo que respecta a las vacunas. Muchos adultos no saben que necesitan vacunas.

Camino hacia el bienestar mejorado

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan las siguientes vacunas para adultos:

  • Gripe: Todos los adultos deben recibir una vacuna contra la gripe una vez al año. Puede reducir el riesgo de gripe hasta en un 50%. Funciona mejor o peor dependiendo del tipo de gripe que se está propagando. La protección contra la gripe tarda aproximadamente dos semanas luego de la vacunación. El mejor momento para vacunarse es a principios de otoño. Esto es antes de que comience la temporada de gripe. Los CDC recomiendan que las personas se vacunen contra la gripe a finales de octubre. Si bien es mejor vacunarse antes, hacerlo después sigue siendo efectivo. Recibir la vacuna incluso en enero o febrero todavía puede proporcionar cierta protección.
  • Tdap: Esta vacuna otorga protección contra el tétanos, la difteria y la tos ferina. Estas infecciones bacterianas se pueden prevenir con una vacuna. Normalmente se administra a los 11 o 12 años. Si no la recibió cuando era niño, la necesita en la adultez.
  • Td: Esta vacuna protege contra el tétanos y la difteria. Estas son infecciones bacterianas. Si recibió la vacuna cuando era niño, necesita una dosis de refuerzo cada 10 años. Si no se la ha aplicado por bastante tiempo, désela si ha sufrido una herida o quemadura grave o si esta se encuentra sucia. Todos necesitamos una dosis de refuerzo de Td cada 10 años.
  • Zóster: Esta vacuna brinda protección contra el virus de la culebrilla. El virus de la culebrilla causa una erupción dolorosa. Se presenta como ampollas que se desarrollan en un lado del cuerpo. A menudo se presentan en la cara o en el torso. Puede causar dolor a largo plazo, incluso después de que la erupción desaparezca. Las personas mayores tienen mayor riesgo de contraer el virus. Los CDC recomiendan que los adultos mayores de 50 años reciban dos dosis de la vacuna. Las dosis deben aplicarse con 2 a 6 meses de diferencia.
  • Neumocócica conjugada: Esta vacuna brinda protección contra la neumonía. La neumonía es una infección bacteriana grave. Se propaga a través del contacto cercano directo. La infección es común en adultos. Además de los niños, se insta a los adultos mayores de 65 años a recibir la vacuna. El médico también puede recomendarle que reciba esta vacuna si padece una afección crónica, como diabetes o EPOC.
  • VPH: Esta vacuna ofrece protección contra el virus del papiloma humano (VPH). Las personas que son sexualmente activas tienen riesgo de contraer el VPH. La vacuna se administra a los preadolescentes. Sin embargo, los adultos pueden beneficiarse de recibirla más adelante en la vida. La vacuna requiere tres dosis. Si solo recibió una o dos dosis de niño, todavía es necesaria la dosis final.
  • Meningococo: Esta vacuna proporciona protección contra la enfermedad meningocócica. Esta infección bacteriana afecta el revestimiento del cerebro, la médula espinal y el torrente sanguíneo. Se contagia a través de la tos, los besos y la convivencia en espacios pequeños. Su médico le dirá si debe recibir esta vacuna.
  • Triple viral (MMR): Esta vacuna brinda protección contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Los adultos nacidos después de 1957 que nunca recibieron la vacuna deben recibirla.
  • Varicela: Esta vacuna protege contra la varicela. Deben recibir esta vacuna los adultos que no han tenido varicela o que no han recibido la vacuna previamente.
  • Hepatitis A: Esta es una infección hepática altamente contagiosa. Se contagia a través del contacto con las heces (excremento). Los adultos que están en riesgo de contraer la infección deben recibir la vacuna. Los factores de riesgo incluyen vivir o viajar a áreas del mundo donde la infección es común, estar expuesto a guarderías y vivir con alguien que tiene hepatitis A.
  • Hepatitis B: Esta es una infección hepática. Se contagia por el contacto con sangre y fluidos corporales. Los adultos expuestos a ciertos factores de riesgo deben recibir la vacuna. Los factores de riesgo incluyen trabajos que lo exponen a otras personas con la infección, un diagnóstico de diabetes, enfermedad renal en etapa terminal, enfermedad hepática crónica o comportamiento sexual o de drogas que aumenta el riesgo.
  • Hib: Haemophilus influenzae tipo b (Hib) es una infección bacteriana. Infecta el revestimiento del cerebro y causa meningitis. Los adultos con ciertos factores de riesgo deben recibir la vacuna. Esto incluye a las personas con diagnóstico de enfermedad de células falciformes, VIH / SIDA, extirpación del bazo, trasplante de médula ósea o tratamiento para el cáncer.

Cuestiones a considerar

Al decidir recibir una vacuna en la adultez, se deben considerar ciertas cuestiones. Estas incluyen:

  • La mayoría de los planes de seguro de salud privados cubren el costo de las vacunas. Medicare y Medicaid cubren ciertas vacunas. Esto incluye las vacunas contra la gripe, el neumococo y la hepatitis B. Es posible que otras partes de los planes cubran las vacunas de zóster, MMR y Tdap.
  • Si está embarazada, consulte con el médico antes de recibir cualquier vacuna.
  • Si no puede recordar qué vacunas ha recibido, pregúntele a su médico si puede repetir la vacuna o si necesita dosis de refuerzo.
  • La mayoría de las vacunas tienen pocos efectos secundarios. Los efectos negativos de las enfermedades en sí son mucho peores que la vacuna.
  • Puede experimentar un ligero dolor y enrojecimiento cerca del lugar de la inyección de la vacuna.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo puedo saber qué vacunas ya he recibido?
  • Si tuve varicela cuando era niño, ¿aún así necesito la vacuna?
  • Si tuve culebrilla, ¿sigo necesitando la vacuna?
  • ¿Es demasiado tarde para vacunarme después de haber estado expuesto a una enfermedad o infección?