Ultrasonido pélvico

Una ecografía pélvica es un procedimiento que le permite a su médico observar qué ocurre en el interior de la pelvis. Su médico puede solicitar la prueba para diagnosticar un dolor inexplicable, hinchazón o infecciones en la pelvis, que es el espacio entre los huesos de la cadera que contiene el hueso grande en forma de triángulo en la parte inferior de la columna vertebral (sacro), el coxis, la vejiga, los órganos sexuales y el recto (la porción final del intestino grueso que se conecta al ano). Una ecografía pélvica es la mejor prueba para examinar un crecimiento en la pelvis. Además, ayuda a su médico a determinar si el crecimiento es un quiste lleno de líquido, un tumor sólido u otro tipo de bulto.

Una ecografía pélvica es un procedimiento seguro que puede resultar un poco incómodo. La prueba se realiza en hombres y mujeres de todas las edades. Dado que la pelvis contiene los órganos sexuales, la ecografía analiza diferentes cuestiones en hombres y mujeres. Durante la prueba, un técnico médico capacitado aplicará una pequeña cantidad de gel tibio sobre la piel del área pélvica. El técnico moverá un dispositivo portátil (llamado sensor) por el gel y a lo largo de la pelvis. También supervisará las imágenes en una pantalla cercana y grabará las imágenes para el médico. El sensor está conectado a un ecógrafo. A medida que el dispositivo se mueve por la pelvis, produce ondas de sonido de alta frecuencia. Esas ondas de sonido crean fotos y videos en tiempo real del interior de la pelvis. Las imágenes se parecen a una radiografía. Sin embargo, la ecografía capta cosas que no se ven en una radiografía.

El camino hacia una mejor salud

Una ecografía pélvica se puede realizar de tres maneras: abdominal (la parte externa del estómago), vaginal (dentro de la vagina de una mujer) o rectal (el área entre la parte inferior del intestino grueso y el ano). El enfoque que su médico le recomiende para su ecografía depende del motivo de su examen y de si usted es hombre o mujer. Se puede realizar una ecografía pélvica para observar la vejiga tanto en hombres como en mujeres. Su médico puede recomendar que se realice una ecografía pélvica de la vejiga si tiene dificultades para ir al baño (orinar). Se realiza en hombres y mujeres para guiar al médico durante un procedimiento de biopsia (inserción de una aguja en la pelvis para tomar muestras de líquido o tejido).

Una ecografía transabdominal se usa comúnmente para controlar el desarrollo de un bebé en mujeres embarazadas a las 14 semanas de embarazo o antes. Para este tipo de ecografía, el técnico le aplicará una pequeña cantidad de gel tibio sobre el estómago y moverá la sonda o el sensor hacia adelante y hacia atrás sobre el estómago. De esta forma verificará el crecimiento del bebé, como la altura, la longitud de los brazos y las piernas, el tamaño de la cabeza y más. Además, se usa para verificar qué tan avanzada está la madre en el embarazo, la posición del bebé en el útero, la cantidad de bebés que la madre lleva y la cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé. También se puede usar para observar el corazón del bebé. En algunos casos, puede usarse como método de detección de ciertos defectos congénitos y anomalías del desarrollo, como el síndrome de Down. Una ecografía transabdominal también se puede usar para buscar evidencia de tumores en el útero y otros problemas relacionados con el cuerpo femenino, ya sea que esté embarazada o no.

La ecografía transvaginal solo se realiza en mujeres. Se utiliza una sonda de forma especial que se introduce en la vagina de la mujer. La sonda está cubierta con un condón de látex (informe a su médico si es alérgica al látex). La sonda se introduce en la vagina. (Puede introducirlo usted misma si esto la hace sentir más cómoda). Se usa comúnmente en las primeras semanas de un embarazo para determinar qué tan avanzada está una madre en el embarazo y determinar la fecha de parto. Este método acerca la sonda al útero y proporciona una visión más clara del feto durante el primer trimestre de la madre. Fuera del embarazo, su médico puede recomendarle una ecografía transvaginal por los siguientes motivos:

  • Para localizar un dispositivo intrauterino utilizado para el control de la natalidad.
  • Para determinar la causa de la infertilidad (o para orientar al médico respecto de un tratamiento o procedimiento de fertilidad).
  • Para buscar evidencia de quistes (ováricos) u otros crecimientos en la pelvis.
  • Para determinar la causa del sangrado vaginal anormal o problemas con el ciclo menstrual.
  • Para diagnosticar un dolor pélvico inexplicable.
  • Para detectar un embarazo ectópico (cuando un óvulo fertilizado comienza a desarrollarse fuera del útero).

La ecografía transrectal se realiza en hombres. El extremo de la sonda para este tipo de ecografía está diseñado para encajar parcialmente dentro del recto del hombre. El extremo de la sonda está cubierto con un condón de látex. Un médico recomendará una ecografía transrectal para examinar problemas de próstata (la glándula que produce el semen) y las glándulas que secretan parte del semen del hombre (las vesículas seminales).

En función del tipo de ecografía pélvica a la que se someta, la preparación puede ser ligeramente diferente. Por ejemplo, una ecografía transabdominal para ver la vejiga requiere que se realice con la vejiga llena. Su médico le indicará que tome de cuatro a seis vasos de agua una hora antes de su prueba. La vejiga llena mueve los intestinos a un lado para darle al técnico una mejor vista. Si es mujer, su única preparación para una ecografía transvaginal es informar a su médico y técnico si es alérgica al látex. Lo mismo se aplica a las ecografías transrectales de los hombres. Los hombres también pueden necesitar un enema una hora antes de una ecografía transrectal para vaciar los intestinos. Esto mejorará la calidad de las imágenes de la ecografía. Para una biopsia de próstata, se puede requerir que los hombres tomen un antibiótico para protegerse contra una infección.

Informe a su médico si le hicieron una radiografía que incluyó el uso de un tinte dos días antes de la ecografía pélvica. El tinte permanecerá en los intestinos y evitará que el técnico obtenga fotos y videos de calidad. En todas las ecografías pélvicas, se le pedirá que se ponga una bata de hospital ligera para que el técnico pueda acceder fácilmente a la pelvis. Deberá permanecer acostado boca arriba durante todo el procedimiento, a menos que el técnico necesite que usted se gire para obtener una mejor imagen. El procedimiento generalmente demora alrededor de 30 minutos. Su médico o el consultorio lo llamarán con los resultados uno o dos días después del procedimiento. La única molestia leve que puede tener es la presión de la sonda en el vientre (abdomen) o cerca de donde se insertó la sonda. El cuerpo no está expuesto a la radiación durante una ecografía pélvica.

Aspectos a tener en cuenta

  • Una ecografía pélvica implica tiempo y gastos. Es posible que deba repetir el procedimiento porque la primera prueba no arrojó fotos claras. Esto podría ocurrir porque tiene un sobrepeso severo y el ecógrafo no puede examinar la pelvis con suficientemente profundidad; porque la vejiga no estaba llena; porque los intestinos o el recto no estaban vacíos; porque tuvo exceso de gas en los intestinos (que bloquea la vista de los órganos pélvicos); porque se movió demasiado durante el procedimiento; porque tenía una herida abierta en el vientre (abdomen); o porque se somete a pruebas y tratamiento de fertilidad, que requiere ecografías regulares. Es posible que deba repetir la prueba si su médico descubre un bulto en la pelvis que requiere más pruebas. Su médico puede solicitarle que repita la prueba en un plazo de seis a ocho semanas para observar si el bulto ha cambiado de tamaño o de aspecto.
  • Si es hombre, es posible que deba repetir una ecografía pélvica de la próstata si su próstata es más grande de lo normal. En ese caso, la ecografía puede no ser una opción. Es posible que deba someterse a un examen rectal digital (mediante el cual el médico inserta un dedo cubierto de guantes en el recto), un análisis de sangre o una biopsia.
  • Existe un ligero riesgo de infección con las ecografías transvaginales y transrectales, ya que se realizan dentro del cuerpo. Consulte a su médico si tiene flujo anormal o fiebre después de someterse a una ecografía.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿La sonda de una ecografía transvaginal producirá un daño a mi embarazo?
  • ¿Debo tomar un analgésico de venta libre antes de hacerme una ecografía transvaginal o transrectal para aliviar la molestia?
  • ¿Qué más necesito saber para prepararme para el examen?

Recursos

Institutos Nacionales de la Salud, MedlinePlus: Ecografía del embarazo

Institutos Nacionales de la Salud, MedlinePlus: Ecografía transvaginal