Los niños y las agujas

Cómo ayudar a los niños a sobrellevar las inyecciones y los análisis de sangre

No importa la edad que tenga, recibir una inyección en el consultorio del médico no es divertido. Como adultos, somos conscientes de que para el beneficio vale la pena la molestia. Sin embargo, en el caso de los niños, la idea misma de una aguja puede ser suficiente para que quieran salir corriendo en dirección contraria.

El miedo a las agujas es muy real. Y para su hijo, es probable que le parezca que va a recibir una inyección cada vez que vea al médico. Incluso si solo recibe las vacunas regulares y contra la gripe, significa que habrá recibido más de 25 vacunas para cuando tenga 6 años.

si su hijo tiene ansiedad por ir al médico por miedo a las vacunas, usted no está sola. La mayoría de los niños siente este miedo. Algunos lo superan cuando son adultos. Otros nunca lo hacen.

Afortunadamente, usted puede ayudar a mejorar la actitud de su hijo hacia las visitas al médico y comenzar a calmar su miedo a las agujas. Con cada visita al médico, puede mostrar a sus hijos que a pesar de que las vacunas no son divertidas, son rápidas y los ayudan a evitar que se enfermen. También puede utilizar estrategias probadas para ayudar a aliviar el dolor causado por las agujas.

Camino a una mejor salud

Una visita al médico comienza con el padre. Lo que le dice a su hijo sobre la cita médica puede determinar la actitud de su hijo – incluso a largo plazo – hacia los médicos, la atención médica y las inyecciones (vacunas).

Antes de la cita

Diga las cosas en la medida que sea necesario saberlo. Seguramente, si usted tiene un hijo pequeño, es probable que vaya a recibir una vacuna en una consulta de rutina. Sin embargo, no hay necesidad de dar esa información. Sea poco concreto/a. Después de todo, es probable que no sepa con seguridad que su hijo recibirá una inyección. Si su hijo le pregunta directamente, diga que es posible que pueda recibir una inyección, pero no está seguro.

Sea franco/a. No le diga a su hijo que las vacunas no duelen. Duelen. Si su hijo piensa que usted está mintiendo, puede perder la confianza en usted. Ellos necesitan sentir que usted está de su lado y los protegerá. La verdad es que a pesar de que las inyecciones duelen, no duelen tanto. Y el dolor dura solo unos segundos. Concéntrese en eso. Cuando sus hijos saben que usted les está diciendo la verdad, promueve la confianza y puede ayudar a calmarlos.

No arruine su semana. No hay necesidad de decirle a su hijo sobre la consulta médica con demasiada antelación. Usted está a cargo de la programación, no ellos. Si les dice con demasiada antelación, puede causarles mayor ansiedad. Puede hacer que teman a la cita durante toda la semana. Tampoco lo sorprenda a último momento. Si lo hace, puede causar pánico. En su lugar, dígaselo un par de días antes.

Sonría. Y relájese. Los estudios han demostrado que cuanto más se dice a un niño que no se preocupe, más piensa que hay algo de qué preocuparse. En lugar de detener la ansiedad, la aumenta. Si usted es positivo/a y alegre, ayudará a mantener a su hijo calmo. Deje que vea que no está preocupado. No se frustre ni moleste, incluso si su hijo está entrando en pánico. Use una voz suave para decirle que usted sabe que tiene miedo. Asegúrele que la vacuna tardará solo unos segundos.

Finja. Esto es especialmente eficaz para los niños más pequeños. Los juegos de rol en casa son una buena manera de mostrar a sus hijos lo que sucede en el consultorio del médico. Pueden hacer que su hijo se sienta más cómodo en torno al equipo. Le dan a usted la oportunidad de hablar acerca de las vacunas. Diga a su hijo que las vacunas nos hacen saludables. Dígales que las vacunas duelen, pero solo durante unos segundos. Demuéstrelo con el kit de médico de juguete. Haga un concurso para ver quién puede poner la cara más valiente mientras recibe una vacuna.

Durante la cita

Distraiga a su hijo. Los estudios han demostrado que el dolor de una vacuna se reduce al mínimo cuando se distrae al niño. Ofrezca dejar que su hijo juegue un juego en su teléfono. Cargue una película en su iPad o Kindle y deje que la mire. Para los niños más pequeños, lleve burbujas y sóplelas para distraer a su hijo durante la vacuna.

Ofrezca un soborno. Un método confiable utilizado por los padres en todas partes es el soborno. Prometa a su hijo un regalo especial después de la cita. Podría ser que lo llevará al algún lugar a divertirse, por ejemplo al parque. O llevarlo a tomar un helado. Tener algo que anhela ayudará a distraerlo.

Tosa. Según los investigadores, toser cuando la aguja penetra ayuda a disminuir el dolor en algunas personas. Así que dígale a su hijo que tosa. Incluso si no alivia el dolor, la distracción vale la pena.

Ponga hielo. Poner hielo en la zona de inyección durante un minuto justo antes de la inyección puede ayudar a disminuir el dolor.

Use crema anestésica. Una crema anestésica tópica a veces puede ayudar a aliviar el dolor de las agujas. Pídasela al médico antes de la cita. La crema tarda un tiempo en actuar. Por lo general, tendrá que utilizar la crema entre unos 20 minutos y una hora antes de la vacuna.

Relajación. Ponerse tenso es una manera segura de hacer que las vacunas se sientan peor. Aliente a su hijo a relajar la zona en la que está recibiendo la inyección.

Después de la cita

Es probable que la zona de la inyección esté dolorida después de recibir una vacuna. Para ayudar a controlar el dolor, puede poner hielo sobre ella durante unos 10 minutos. También puede ofrecer a su hijo la dosis recomendada de analgésico infantil, por ejemplo Motrin (ibuprofeno) o Tylenol (acetaminofeno).

Cuestiones a considerar

Cada vez que su hijo reciba una vacuna, debe vigilarlo para controlar que no tenga posibles reacciones y efectos secundarios. Normalmente su médico le proporcionará una lista de efectos secundarios. La lista describirá los efectos secundarios más comunes y los graves.

Los efectos secundarios comunes después de recibir una vacuna, por ejemplo, pueden incluir dolor e hinchazón en el sitio de la inyección. Su hijo también puede tener fiebre leve, dolor de cabeza o estar irritable.

Los síntomas más graves pueden indicar que su hijo está teniendo una reacción alérgica. Si su hijo tiene una convulsión, está delirando o tiene dificultad para respirar, debe llamar al 911 inmediatamente.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Por qué mi hijo necesita tantas vacunas?
  • ¿Puede mi hijo omitir la vacuna contra la gripe este año?
  • ¿Qué debo hacer si mi hijo tiene una reacción alérgica a una vacuna?
  • Mi hijo es alérgico a los huevos. ¿Puede recibir una vacuna contra la gripe?
  • ¿Debo preocuparme por los conservantes como el mercurio en las vacunas?
  • ¿Las vacunas pueden causar autismo?
  • Mi hijo tiene un fuerte miedo a las agujas. ¿Debería ver a un asesor profesional?