Imagen corporal (niños y adolescentes)

Las opiniones de los niños sobre sus cuerpos se forman a una edad muy temprana. Las investigaciones sugieren que los niños de hasta 3 años de edad pueden tener problemas de imagen corporal. Existen muchas cuestiones que influyen en cómo los niños se ven a sí mismos. Los padres pueden jugar un papel fundamental para ayudar a los niños a desarrollar una imagen corporal positiva y autoestima (cómo uno se ve y se siente acerca de sí mismo).

Es difícil escapar de la imagen corporal “ideal” que se promueve en los medios de hoy en día (en la televisión, en las revistas, en Internet y en las redes sociales). No importa cuánto intente proteger a sus hijos de esto, es probable que llegue el mensaje. Esto puede suceder en la escuela cuando interactúan con amigos o cuando observan a los adultos en sus vidas.

Incluso el lenguaje corporal no se pierde en los niños. Algo tan pequeño como fruncir el ceño en el espejo cuando se está probando la ropa puede tener un impacto. Esto refuerza el mensaje de que un cuerpo debe ser perfecto. Esa creencia es la base de estas creencias constitutivas:

  • Mi cuerpo debe ser perfecto.
  • No estoy satisfecho con mi cuerpo.
  • Un cuerpo perfecto me haría feliz.
  • Con un cuerpo perfecto obtendría la aceptación de los demás.
  • Con un cuerpo perfecto obtendría amor y admiración, incluso atención.
  • La perfección se define por un número en la balanza o el talle en una etiqueta.
  • Haré lo que sea para tener un cuerpo perfecto.

El problema es que realmente no existe un cuerpo “perfecto”, al menos no en la forma en que está definido en los medios. Las fotos a menudo se editan para hacer modelos más delgados o para mejorar sus características. Por lo tanto, perseguir al cuerpo “perfecto” solo puede terminar en decepción. Esto lleva a una baja autoestima, que puede afectar todos los demás aspectos de la vida.

La imagen corporal deficiente se asocia más a menudo con las niñas, pero los niños también la padecen. Pueden sentir que no tienen suficientes músculos o abdominales, o que no son lo suficientemente altos. Un estudio de investigación encontró que los niños con bajo peso tienen más probabilidades de sufrir depresión que las niñas con sobrepeso.

Sin embargo, las niñas son las más propensas a sufrir un resultado negativo que implica trastornos de la alimentación. Algunos de los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia (limitar la alimentación de forma extrema), la bulimia (comer una gran cantidad de alimentos, conocido como “atracones”, y luego vomitar los alimentos, o hacer ejercicio o ayunar para compensar por comer en exceso) y el trastorno por atracón de comida (atracón, pero no vomitar).

Camino hacia la salud mejorada

No espere hasta que su hijo sea mayor para comenzar a guiar sus opiniones sobre la imagen corporal. Los estudios demuestran que los niños forman opiniones sobre cómo debería verse un cuerpo a una edad mucho más temprana de lo que se creía anteriormente. De hecho, se ha informado que los niños de tan solo 3 años de edad se preocupan por estar “gordos”.

Este es el momento de cambiar la conversación. La forma en que hable sobre su cuerpo influirá en su hijo. Las comidas que come, las comidas que sirve, si hace ejercicio y la importancia que le da a su aspecto influirán en su hijo.

  • No hable sobre hacer dieta. Hable sobre comer sano.
  • No hable acerca de hacer ejercicio para bajar de peso. Hable de hacer ejercicio para ser más fuerte.
  • No hable de querer mejorar su cuerpo para ser más atractivo. Hable sobre mejorar para estar listo para lo que la vida tiene para ofrecer.
  • No escape a ser fotografiado. Aproveche cada oportunidad para documentar su vida con su hijo. Se alegrará de estar presente en su historia.
  • No haga mueca cuando se mire en el espejo. Sonría en el espejo cuando piense en ayudar a su hijo a tener éxito.
  • No use la medida de “plato limpio” para los alimentos. Enseñe a su hijo a hacer una pausa y determinar si está lleno o satisfecho.
  • No se enfoque solo en la apariencia externa. Hable sobre lo que significa ser una buena persona. Elogie a su hijo por sus atributos “internos”.
  • No se saltee las comidas. Muestre a sus hijos que es importante comer tres comidas saludables al día.
  • No tome todas las decisiones de comida por su hijo. Dele a su hijo algo que decir sobre lo que come. Deje que su hijo ayude a elegir alimentos en la tienda de comestibles. Use este tiempo para educar a sus hijos sobre las buenas elecciones de alimentos. Dígales que comer una variedad de alimentos es importante para crecer y ser fuerte. Enséñeles sobre vitaminas y minerales.
  • No coma sólo alimentos dietéticos o alimentos libres de grasas. Ingiera una variedad de frutas, verduras y carnes magras.
  • No diga: “ojalá me pareciera a otra persona”. Encuentre un modelo a seguir, alguien a quien admira en función de su actitud, su amabilidad o sus buenas obras. Dígaselo a su hijo. Que sus hijos lo escuchen decir: “quiero hacer el bien como esa persona”.

Si escucha que su hijo hace comentarios sobre su cuerpo, no los descarte. Hable sobre el comentario y haga preguntas. Por ejemplo, si su hija de 8 años dice que su estómago es demasiado grande, no diga “no seas tonta”. Pregúntele por qué cree que es demasiado grande. Esto iniciará una conversación y le dará la oportunidad de hablar sobre lo que la hace especial. Puede hacer que la conversación vuelva a ser acerca de tener un cuerpo sano y que nuestros cuerpos a veces se ven diferentes a lo que vemos en la televisión y en las revistas.

Además, su instinto puede ser para proteger a su hijo de la televisión. En cambio, mire televisión con su hijo y hable sobre lo que ve. Hable acerca de cómo se muestra a las personas. Esto le da la oportunidad de centrarse en los rasgos de carácter que son más importantes que las apariencias externas. Puede recordarle a su hijo un momento en que mostró el mismo rasgo de buen carácter.

Cuestiones a considerar

La imagen corporal es una gran parte de la autoestima de su hijo. Si a los niños no les gusta su aspecto o están insatisfechos con sus cuerpos, su autoestima se verá afectada.

La forma en que se ven a sí mismos puede afectar cada aspecto de sus vidas, ya sea de manera negativa o positiva. Afecta sus elecciones, tanto a largo como a corto plazo. Puede afectar su capacidad para conocer gente y hacer amigos. Puede evitar que deseen probar cosas nuevas o incluso buscar educación superior. Estas consecuencias sociales a menudo duran toda la vida.

También hay consecuencias para la salud. Las personas con baja autoestima tienen más probabilidades de estar deprimidas y tener ansiedad. Padecer la depresión y recibir tratamiento por ello puede causar aumento de peso, lo que empeora la baja autoestima. Otra forma inadecuada común de afrontarlo es desarrollar un trastorno alimentario. Cada uno de estos puede tener un impacto negativo en la salud de su hijo.

Cuándo ver a un médico

Hasta cierto punto, preocuparse por la imagen corporal es normal, especialmente durante la pre-adolescencia y la adolescencia. No se preocupe demasiado por esto, especialmente si no ve que la imagen corporal interfiere con la actividad normal, las amistades o la disposición de su hijo a asistir a reuniones sociales. Continúe animando a su hijo y desarrollando su autoestima durante este tiempo.

Si comienza a ver que su hijo se aleja de sus amigos o de sus actividades, podría ser un signo de advertencia de una respuesta más grave a la baja autoestima y la imagen corporal.

Síntomas de depresión

  • Alejarse del círculo social (de amigos/actividades).
  • Falta de energía o poca energía.
  • No ser capaz de controlar las emociones (llorar/gritar).
  • Irritabilidad (enojarse fácilmente).
  • Cambios en el sueño (dormir más de lo habitual o menos de lo habitual).
  • Cambios en la dieta (no comer o comer más de lo habitual).
  • No hablar tanto en casa.
  • Querer pasar tiempo a solas.

Síntomas de trastornos de la alimentación

  • Pérdida de peso excesiva.
  • Comer porciones muy pequeñas o saltarse las comidas por completo.
  • Hacer ejercicio excesivo.
  • Comer grandes cantidades de alimentos sin aumentar de peso.
  • Encontrar excusas para ir al baño justo después de comer.
  • Usar pastillas diuréticas y laxantes.
  • Ser reservado acerca de comer.
  • Esconder grandes cantidades de comida para comer solo.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo puedo hablar con mi hijo sobre su peso?
  • ¿Cómo puedo reconocer un trastorno alimentario?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo a sentirse más seguro?
  • ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a desarrollar hábitos alimenticios saludables?
  • ¿Cómo puedo perder peso sin que tenga un impacto negativo en el sentido de la imagen corporal de mi hijo?
  • ¿Cómo le explico a mi hijo mi decisión de someterme a una cirugía estética?

Recursos

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, consejos para padres: ideas para ayudar a los niños a mantener un peso saludable

Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación

 Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., Womenshealth.gov: Imagen corporal y salud mental