La sexualidad en las personas mayores

Última actualización mayo 2022 | Este artículo fue creado por el personal editorial de familydoctor.org y revisado por Deepak S. Patel, MD, FAAFP, FACSM

Envejecer, no significa que usted pierde repentinamente el interés en el sexo. Es común que las personas se mantengan sexualmente activas durante toda su vida.

De qué manera su vida sexual cambia a medida que envejece en gran medida depende de usted. Su cuerpo cambiará a medida que envejezca y su salud sexual también cambiará. Estos cambios pueden requerir que usted se adapte a ellos. Pero puede tener una vida sexual placentera y saludable a cualquier edad.

El camino hacia una mejor salud

El sexo es una parte importante de la salud emocional y física. En una relación, la actividad sexual le permite establecer intimidad (cercanía) y expresar sus sentimientos hacia su pareja. También beneficia a su salud física al reducir el estrés y hacer que se sienta bien consigo mismo.

A medida que su cuerpo y su rendimiento sexual cambian, es posible que sienta preocupación acerca de cómo va a reaccionar su pareja. Puede sentir vergüenza o nervios. Incluso podría llegar a evitar la actividad sexual. Pero no se rinda. Hay muchas cosas que puede hacer para compensar los cambios que el envejecimiento trae a su vida sexual.

  • Hable con su médico. Si bien muchos adultos tienen problemas sexuales a medida que envejecen, muy pocos hablan con sus médicos acerca de sus síntomas. Su médico puede ayudarlo a mejorar su salud sexual mediante el tratamiento de afecciones médicas, incluida la disfunción eréctil (incapacidad de un hombre para mantener una erección) o la sequedad vaginal. Su médico puede encontrar medicamentos que no afecten su actividad sexual. Además, puede sugerir formas para que usted y su pareja disfruten del sexo.
  • Hable con su pareja. Al principio, puede resultarle incómodo hablar abiertamente con su pareja sobre el sexo. Pero es importante comunicarse entre sí. Cuéntele a su pareja sobre sus sentimientos y preocupaciones. Hable de qué quiere de sus experiencias sexuales compartidas.
  • Cambie su rutina. Si usted y su pareja están teniendo problemas sexuales, cambie su rutina. Dedique más tiempo a la excitación. Pruebe nuevas posiciones. Sea creativo. Puede ocurrir que no tenga relaciones sexuales tan a menudo como antes, pero pueden encontrar nuevas maneras de tener intimidad. Pase tiempo acariciando, besando y disfrutando de la compañía del otro.
  • Practique el sexo seguro. Las personas mayores todavía están en riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS). Pregúntele a su pareja sobre su historia sexual y comparta la suya. Considere la posibilidad de hacerse la prueba de ITS juntos antes de tener relaciones sexuales. Para prevenir las ITS, siempre use condón durante las relaciones sexuales.
  • Manténgase sano. Para mantenerse en forma y ayudar a prevenir enfermedades, asegúrese de hacer ejercicio, comer bien y ver a su médico para un cuidado preventivo regular.

Aspectos a tener en cuenta

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo cambia. Es posible que estos cambios no siempre sean bienvenidos. La mejor manera de tratar con ellos es ser honesto acerca de ellos. Sea honesto consigo mismo, su médico y su pareja.

Cambios para las mujeres

A medida que una mujer se acerca a la menopausia, sus niveles de estrógeno comienzan a disminuir. Esto puede causar sequedad y adelgazamiento vaginal, haciendo que las relaciones sexuales sean incómodas. Además, puede que sienta menos deseo sexual. Puede tardar más tiempo para excitarse sexualmente. Su cuerpo puede cambiar de tamaño o forma, afectando su autoestima.

Cambios para los hombres

A medida que el hombre envejece, sus niveles de testosterona comienzan a disminuir. Puede tomarle más tiempo excitarse sexualmente. El pene puede tardar más en lograr la erección. Las erecciones pueden no ser tan firmes o no durar tanto. También puede tardar más en eyacular. La disfunción eréctil es más frecuente cuanto más mayor es un hombre. Sin embargo, esta condición no le ocurre a todos.

Afecciones médicas

Su estado general de salud afecta a su salud sexual. A medida que envejece, el riesgo de sufrir problemas de salud aumenta. Afecciones tales como la artritis, enfermedades del corazón, presión arterial alta, diabetes, obesidad y depresión pueden hacer que tener sexo sea un mayor desafío. Los problemas de salud también pueden disminuir el deseo sexual o afectar su capacidad de excitarse o tener un orgasmo. Si su pareja se sometió a una cirugía o está enferma (por ejemplo, si tiene cáncer o ha tenido un ataque al corazón), es posible que usted sienta miedo de iniciar la actividad sexual porque le preocupa que el sexo pueda hacer daño a su pareja.

Medicamentos

Muchos adultos mayores toman uno o más medicamentos de venta con receta. Todos los medicamentos tienen efectos secundarios y algunos pueden afectar su actividad sexual. Por ejemplo, ciertos medicamentos pueden disminuir su deseo sexual o afectar su capacidad de excitarse o tener un orgasmo.

Una nota para los cuidadores

Si cuida a un adulto mayor, sea sensible acerca de su vida sexual. Puede sentirse incómodo al abordar un nuevo romance o hablar sobre salud sexual con la persona que cuida. Pero estas son partes importantes del bienestar físico y emocional de un adulto mayor. Trate de responder a las preguntas, las preocupaciones y reconocer nuevas relaciones con respeto.

Preguntas para su médico

  • ¿Debo hacerme la prueba de ITS?
  • ¿Con qué frecuencia puedo tomar medicamentos para ayudar con la disfunción eréctil?
  • ¿Podría ser alérgico a los lubricantes?
  • ¿Es demasiado tarde en la vida para aumentar mi deseo sexual (libido)?
  • ¿Alguno de mis medicamentos podría estar afectando mi vida sexual?