¿Está su hijo demasiado ocupado?

Encontrar un equilibrio entre la escuela, las actividades y el juego puede significar la diferencia entre un niño bien adaptado y uno estresado. Encontrar este equilibrio es diferente para cada niño. Depende de usted, como padre o tutor, encontrar la combinación de tiempo con ocupaciones y tiempo de juego que mejor funcione para su hijo.

Determine si su hijo está demasiado ocupado

Los expertos no se ponen de acuerdo en la proporción de tiempo que hace el equilibrio ideal. Sin embargo, están de acuerdo en cómo se ve un niño cuando está demasiado estresado y demasiado ocupado. Si ve estos síntomas en su hijo, revise su cronograma.

  • Su hijo está muy cansado.
  • Su hijo está gruñón o llora fácilmente. No parece tener mucho control sobre las emociones.
  • Su hijo tiene problemas físicos recurrentes, como dolores de cabeza o dolores de estómago.
  • Su hijo tiene problemas para dormir.
  • Su hijo está siendo antisocial y no quiere participar en actividades divertidas. Parece haber perdido el contacto con todos los amigos cercanos.
  • Su hijo tiene problemas para terminar la tarea. Las calificaciones comienzan a resentirse.
  • Su hijo está abandonando las tareas o necesita recordatorios para hacerlas.
  • La mayoría de los días, su hijo no tiene tiempo libre.
  • Su hijo es propenso a accidentes, como caerse.
  • Con frecuencia, su hijo dice que le gustaría quedarse en casa y no hacer nada.
  • Su hijo sufre más de lo normal de asma y alergias. Hay evidencia de que estas empeoran durante los momentos de estrés.

Estos síntomas pueden parecer fáciles de detectar pero los padres pueden pasarlos por alto. Además, un cronograma que funcionó al principio ahora puede estar causando estrés adicional para su hijo. Este cambio de comportamiento puede ser difícil de detectar.

También considere cómo se siente usted. ¿Está cansado todo el tiempo? ¿Está agitado y pierde los estribos? ¿Ve a sus hijos en el automóvil más que en cualquier otro lugar? Estos son buenos indicadores de que es hora de reevaluar el cronograma de su familia.

Si determina que su hijo está demasiado ocupado, decidan juntos qué actividades recortar. No haga que su hijo decida solo y no decida por él. Tal vez su hijo posponga algunas actividades ahora y las retome cuando otras actividades terminen.

El camino hacia una mejor salud

Los niños deben tener al menos algunos días a la semana donde no tengan nada que hacer. Además, necesitan tiempo libre todos los días. El tiempo libre es el momento en el que pueden elegir qué hacer.

Priorice este tiempo libre y hágalo productivo. Sugiérale que pase tiempo con amigos o que salga, si el tiempo es bueno. Aquí es donde ocurre el juego verdaderamente creativo y, generalmente, también el ejercicio. Se ha demostrado que estar al aire libre calma a las personas y reduce el estrés. La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP por sus siglas en inglés) alienta a todos los niños y adolescentes a que sumen por lo menos 60 minutos de actividad física aeróbica de moderada a intensa todos los días. Fomente estas actividades en lugar de mirar televisión o jugar videojuegos. La AAFP recomienda no pasar tiempo frente a la pantalla antes de los 2 años de edad, y no más de dos horas al día para niños de 2 años en adelante.

También hágase tiempo para jugar con sus hijos. Los expertos coinciden en que el tiempo familiar no programado es una parte importante de un equilibrio saludable para los niños y las familias. Esta es una de las mejores maneras para que padres e hijos se conozcan. También ayuda a los niños a sentir que sus padres los aman «por lo que son», no solo «por lo que logran».

Intenten comer juntos. Compartir una comida en familia tiene muchos beneficios, especialmente para los niños. No solo es una excelente manera de enseñarles modales y aprecio, sino que también les enseña cómo conversar. Anime a su hijo a hablar sobre su día. Algunos estudios muestran que los niños que comen con sus familias incluso obtienen mejores calificaciones en la escuela.

Aspectos a tener en cuenta

Si bien algo de estrés es bueno para los niños, algunos tipos de estrés pueden afectar negativamente su salud. El estrés grave, llamado estrés tóxico, puede ocurrir después de un evento traumático, como un divorcio o una muerte en la familia. El estrés a largo plazo, como el hecho de estar demasiado ocupado, puede afectar negativamente la salud de un niño. Los niños bajo estas tensiones pueden sufrir presión arterial alta, dolores de cabeza, dolor de estómago y cansancio extremo.

También considere el patrón de sueño de su hijo. Si su hijo está tan ocupado que debe quedarse despierto hasta tarde para completar la tarea, no tiene un buen equilibrio. Los niños en edad escolar necesitan dormir entre 10 y 11 horas cada noche. Los adolescentes deben dormir un promedio de 8 a 9 horas cada noche. Establezca un horario de dormir constante para sus hijos.

Los niños demasiado estresados y demasiado ocupados tienen mayor riesgo de depresión y ansiedad. El trastorno por estrés, que puede desencadenar ansiedad severa, puede ocurrir a cualquier edad. Los niños estresados también pueden mostrar una falta general de creatividad y tener menos habilidades para resolver problemas.

Por último, piense en el ejemplo que está dando. Si limita el tiempo de pantalla de su hijo, pero pasa muchas horas con su dispositivo o viendo televisión, eso puede enviarle un mensaje incorrecto.

Cuándo consultar al médico

El estrés puede causar un aumento de infecciones y enfermedades porque afecta el sistema inmunológico de su hijo. Si su hijo se enferma con frecuencia, busque síntomas de estrés general. Aliviar el estrés para su hijo podría ser tan fácil como modificar su horario.

Los síntomas de estrés crónico serán más graves. Si su hijo muestra síntomas de ansiedad, problemas para dormir, incapacidad para concentrarse o no está comiendo normalmente, debe comunicarse con su médico.

Preguntas para su médico

  • Mi hijo quiere hacer todo pero no hay tiempo suficiente para hacerlo todo. ¿Cómo lo ayudo a limitar sus actividades?
  • Si no programo el tiempo de mi hijo, él o ella elegirá jugar videojuegos todo el tiempo. ¿Cómo puedo guiarlo hacia el juego creativo durante el tiempo libre?
  • Mi hijo quiere dejar el equipo a mitad de temporada. Si lo dejo, ¿le estoy enseñando a mi hijo a abandonar?
  • Mi hijo es tímido y no quiere participar en actividades extracurriculares. ¿Cómo fomento la participación?
  • ¿Qué edad debe tener mi hijo antes de comenzar las actividades programadas?
  • ¿Cuál es una cantidad realista de actividades que mi hijo puede elegir?