Neumonía

Última actualización septiembre 2020 | Este artículo fue creado por el personal editorial de familydoctor.org y revisado por Deepak S. Patel, MD, FAAFP, FACSM

¿Qué es la infección aguda de los pulmones.» rel=»tooltip»>neumonía?

La neumonía es una infección en los pulmones. Hace que los sacos aéreos (alvéolos) de los pulmones se inflamen (irriten e hinchen). Pueden llenarse con líquido o pus. Esto causa una variedad de síntomas, que varían de leves a graves. Por lo general, la causa de la neumonía es una bacteria o un virus. También puede ser causada por hongos o agentes irritantes que entran en sus pulmones al respirar. La gravedad de la neumonía depende de muchos factores. Estos incluyen la causa de la neumonía, la edad del paciente y su estado general de salud.

Síntomas de la neumonía

Los síntomas de la neumonía pueden variar de leves a graves. Esto depende de los factores de riesgo del paciente y del tipo de neumonía que tenga. Los síntomas comunes son similares a los síntomas causados por un resfriado o la gripe. Algunos de ellos son:

  • Tos
  • Fiebre
  • Tos con mucosidad
  • Dificultad para respirar
  • Escalofríos
  • Dolor en el pecho

También puede haber sudoración, dolor de cabeza y la sensación de mucho cansancio. Algunas personas también experimentan náuseas, vómitos y diarrea.

Si alguno de estos síntomas es grave, llame a su médico de familia. También debe llamar a su médico si de repente comienza a empeorar después de un resfriado o gripe.

¿Qué es la neumonía errante?

La neumonía errante es un caso leve de neumonía. A menudo es causada por un virus o la bacteria mycoplasma pneumoniae. Cuando se tiene neumonía errante, es posible que sus síntomas no sean tan graves ni duren tanto como los de las personas que tienen un caso más grave de neumonía. Es probable que no necesite reposo en cama o permanecer en el hospital cuando tiene este tipo de neumonía.

¿Qué causa la neumonía?

La mayoría de los casos de neumonía son causados por:

  • Son la causa más común de neumonía en adultos. Pueden causar neumonía por sí solas o después de que haya tenido un resfriado o gripe. La neumonía bacteriana, por lo general, solo afecta un área del pulmón.
  • Cualquier virus que afecte el tracto respiratorio puede causar neumonía. Esto incluye el virus de la gripe y el virus que causa el resfriado común. En niños menores de un año, el virus sincitial respiratorio (VSR) es la causa más común. La neumonía viral tiende a ser leve. A menudo mejora por sí sola en un período de una a tres semanas.
  • Algunas infecciones fúngicas pueden provocar neumonía, especialmente en personas con sistemas inmunes debilitados. También hay algunos hongos que se encuentran en la tierra, en ciertas partes de los Estados Unidos, que pueden provocar neumonía.

También puede contraer neumonía por aspiración. Sucede cuando se inhalan partículas que entran a sus pulmones. Estos pueden ser alimentos, saliva, líquidos o vómitos. Ocurre con mayor frecuencia después de vomitar, y no se es lo suficientemente fuerte como para expulsar las partículas. Las partículas causan irritación, inflamación y pueden producir infección. Esto causa neumonía.

¿Cómo se diagnostica la neumonía?

La neumonía a veces puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas son los mismos que los de un resfriado fuerte o gripe. Si cree que podría ser neumonía, debe consultar a su médico. Su médico puede diagnosticar neumonía en función de su historial médico y los resultados de un examen físico. Su médico le escuchará los pulmones con un estetoscopio. También puede hacer algunas pruebas, como una radiografía de tórax o un análisis de sangre. Una radiografía de tórax puede mostrarle a su médico si tiene neumonía y qué tan extendida está la infección. Las pruebas de sangre y mucosidad pueden ayudar a su médico a determinar si las bacterias, un virus o un organismo fúngico están causando su neumonía.

¿Se puede prevenir o evitar la neumonía?

Hay muchos factores que pueden aumentar su riesgo de desarrollar neumonía. Estos incluyen:

  • Su edad: Las personas mayores de 65 años tienen un mayor riesgo, porque el sistema inmunológico se vuelve menos capaz de combatir las infecciones a medida que envejece. Los bebés de dos años o menos también tienen un mayor riesgo porque su sistema inmunológico aún no se ha desarrollado completamente.
  • Su entorno: Respirar polvo, productos químicos, contaminación del aire o humos tóxicos con regularidad puede dañar sus pulmones. Esto hace que sus pulmones sean más vulnerables a las infecciones.
  • Su estilo de vida: Los hábitos como fumar cigarrillos o abusar del alcohol pueden aumentar su riesgo. Fumar daña los pulmones, mientras que el alcohol interfiere con la forma en que su cuerpo combate las infecciones.
  • Su sistema inmunológico: Si su sistema inmunológico se debilita, es más fácil contraer neumonía porque su cuerpo no puede combatir la infección. Esto podría incluir a personas que tienen VIH/SIDA, que se han sometido a un trasplante de órganos, reciben quimioterapia o usan esteroides a largo plazo.
  • Si está hospitalizado, especialmente en una UCI: Estar en la UCI (unidad de cuidados intensivos) aumenta el riesgo de neumonía. Su riesgo aumenta si está usando un respirador para ayudarlo a respirar. Los respiradores dificultan la tos y pueden atrapar gérmenes que causan infección en los pulmones.
  • Si recientemente ha tenido una cirugía mayor o una lesión grave: La recuperación de una cirugía mayor o lesión puede hacer que le resulte difícil toser. Esta es la defensa más rápida del cuerpo para sacar partículas de los pulmones. La recuperación también suele requerir mucho reposo en cama. Acostarse boca arriba durante un período prolongado puede permitir que se acumulen líquidos o mucosidad en los pulmones. Esto le da a las bacterias un lugar para crecer.

Las personas que tienen cualquiera de las siguientes afecciones también tienen un mayor riesgo:

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • Asma
  • Enfermedad cardíaca
  • Enfisema
  • Diabetes
  • Anemia falciforme

Puede ayudar a prevenir la neumonía haciendo lo siguiente:

  • Vacúnese contra la gripe todos los años: Las personas pueden desarrollar neumonía bacteriana después de un caso de gripe. Puede reducir este riesgo recibiendo la vacuna anual contra la gripe.
  • Reciba la vacuna antineumocócica: Esto ayuda a prevenir la neumonía causada por la bacteria neumocócica.
  • Practique una buena higiene: Lávese las manos con frecuencia, utilizando para ello agua y jabón o un desinfectante para manos a base de alcohol.
  • No fume: Fumar daña los pulmones y dificulta que el cuerpo se defienda de los gérmenes y las enfermedades. Si fuma, hable con su médico de familia sobre dejar de fumar lo antes posible.
  • Practique un estilo de vida saludable: Lleve una dieta equilibrada llena de frutas y vegetales. Haga ejercicio de forma regular. Descanse lo suficiente. Esto le ayuda a que su sistema inmunológico se mantenga fuerte.
  • Evite a las personas enfermas: Estar cerca de personas enfermas aumenta el riesgo de contagiarse de lo que éstas tienen.

¿Existe una vacuna para la neumonía?

No existe una vacuna para todos los tipos de neumonía, pero hay dos vacunas disponibles. Estas ayudan a prevenir la neumonía causada por la bacteria neumocócica. La primera se recomienda para todos los niños menores de 5 años. La segunda se recomienda para cualquier persona de dos años en adelante que tenga un mayor riesgo de contraer neumonía. Vacunarse contra la neumonía es especialmente importante si usted:

  • Tiene más de 65 años de edad.
  • Fuma.
  • Tiene ciertas afecciones crónicas, como asma, enfermedad pulmonar, diabetes, enfermedad cardíaca, anemia falciforme o cirrosis.
  • Tiene un sistema inmunológico debilitado debido al VIH/SIDA, insuficiencia renal, un bazo dañado o extirpado, un trasplante de órgano reciente o recibe quimioterapia.
  • Tiene implantes cocleares (un dispositivo electrónico que lo ayuda a escuchar).

Las vacunas antineumocócicas no pueden prevenir todos los casos de neumonía. Pero pueden hacer que sea menos probable que las personas en riesgo experimenten las complicaciones graves y posiblemente mortales de la neumonía.

Tratamiento para la neumonía

El tratamiento para la neumonía depende de varios factores. Estos incluyen qué causó su neumonía, qué tan graves son sus síntomas, qué tan saludable es en general y su edad.

Para la neumonía bacteriana, su médico probablemente le recetará antibióticos. La mayoría de sus síntomas deberían mejorar en unos pocos días. La tos puede durar varias semanas. Asegúrese de seguir cuidadosamente las instrucciones de su médico. Tome todos los antibióticos que le recete su médico. Si no lo hace, algunas bacterias pueden permanecer en su cuerpo. Esto puede ocasionar que su neumonía regrese. También puede aumentar el riesgo de resistencia a los antibióticos.

Los antibióticos no funcionan para tratar infecciones virales. Si tiene neumonía viral, es probable que su médico le hable sobre formas de tratar sus síntomas. Los medicamentos de venta libre (OTC, por sus siglas en inglés) están disponibles para bajar la fiebre, aliviar el dolor y aliviar la tos. Sin embargo, algo de tos está bien porque puede ayudar a limpiar sus pulmones. Asegúrese de hablar con su médico antes de tomar un antitusivo.

Si un hongo está causando su neumonía, su médico puede recetarle un medicamento antifúngico.

Si su caso de neumonía es grave, es posible que deba ser hospitalizado. Si tiene dificultad para respirar, es posible que le den oxígeno para ayudarlo a respirar. También puede recibir antibióticos por vía intravenosa (IV). Las personas que tienen sistemas inmunológico debilitados, enfermedades cardíacas o afecciones pulmonares, y las personas que ya estaban muy enfermas antes de desarrollar neumonía tienen más probabilidades de ser hospitalizadas. Los bebés, los niños pequeños y los adultos de 65 años de edad y mayores también tienen un mayor riesgo.

¿Qué puedo hacer en casa para sentirme mejor?

Además de tomar antibióticos y/o medicamentos recetados por su médico, también debe:

  • Descansar mucho: El descanso ayudará a su cuerpo a combatir la infección.
  • Beba muchos líquidos: Los líquidos lo mantendrán hidratado. También pueden ayudar a aflojar la mucosidad en los pulmones. Beba agua, té caliente y sopas claras.
  • Deje de fumar si fuma y evite el tabaquismo pasivo: Fumar puede empeorar los síntomas. Fumar también aumenta el riesgo de desarrollar neumonía y otros problemas pulmonares en el futuro. También debe evitar las chimeneas encendidas u otras áreas donde el aire no esté limpio.
  • Quédese en casa y no vaya a la escuela o al trabajo hasta que sus síntomas desaparezcan: Por lo general, esto significa esperar hasta que le baje la fiebre y no esté expectorando mucosidad. Pregúntele a su médico cuándo puede regresar a la escuela o al trabajo.
  • Use un humidificador de vapor frío o tome un baño tibio: Ayudará a limpiar sus pulmones y facilitará la respiración.

Vivir con neumonía

Su médico puede programar una cita de seguimiento después de que le diagnostique neumonía. En esta visita, podría hacerse otra radiografía de tórax para asegurarse de que la infección de neumonía esté desapareciendo. Tenga en cuenta que las radiografías de tórax pueden tardar meses en volver a la normalidad. Sin embargo, si sus síntomas no mejoran, su médico puede decidir probar otra forma de tratamiento.

Aunque es posible que se sienta mejor, es importante acudir a su cita de seguimiento. La infección aún puede estar en sus pulmones, incluso si ya no tiene síntomas.

¿Cuándo debería ver a mi médico?

La neumonía puede ser mortal si no se trata, especialmente para ciertas personas en riesgo. Debe llamar a su médico si tiene tos que no desaparece, falta de aliento, dolor en el pecho o fiebre. También debe llamar a su médico si de repente comienza a sentirse peor después de un resfriado o gripe.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Tengo una afección crónica. ¿Estoy en mayor riesgo de neumonía?
  • ¿Tengo neumonía bacteriana, viral o fúngica? ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • ¿Puedo contagiar a otros?
  • ¿Qué tan grave es mi neumonía? ¿Necesitaré ser hospitalizado?
  • ¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a aliviar mis síntomas?
  • ¿Cuáles son las posibles complicaciones de la neumonía? ¿Cómo sabré si estoy desarrollando complicaciones?
  • ¿Qué debo hacer si mis síntomas no responden al tratamiento o empeoran?
  • ¿Necesitamos programar un examen de seguimiento?
  • ¿Necesito alguna vacuna?