Neumonía

Descripción general

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección de los pulmones. Provoca que los sacos de aire (los alvéolos) de los pulmones se inflamen (se irriten e hinchen). Pueden llenarse de líquido o pus. Esto causa una variedad de síntomas, que van desde leves a graves. La neumonía generalmente es causada por bacterias o virus. También puede ser causada por hongos o irritantes que usted inhala y lleva a los pulmones. La gravedad de la neumonía depende de muchos factores. Estos incluyen qué causó la neumonía, su edad y su salud general.

Síntomas de la neumonía

Los síntomas de la neumonía pueden variar de leves a graves. Esto depende de sus factores de riesgo y del tipo de neumonía que tenga. Los síntomas comunes son similares a los síntomas causados ​​por un resfriado o la gripe. Incluyen:

  • Tos;
  • Fiebre;
  • Expulsar mucosidad al toser;
  • Dificultad para respirar;
  • Escalofríos, y
  • Dolores de pecho.

También puede sudar, tener dolor de cabeza y sentirse muy cansado. Algunas personas también experimentan náuseas, vómitos y diarrea.

Si alguno de estos síntomas es grave, llame a su médico de familia. También debe llamar a su médico si de repente comienza a empeorar después de un resfriado o gripe.

¿Qué es la neumonía atípica?

La neumonía atípica es un caso leve de neumonía. A menudo es causada por un virus o la bacteria Mycoplasma pneumoniae. Cuando tiene neumonía atípica, los síntomas pueden no ser tan graves o durar tanto como alguien que tiene un caso más grave de neumonía. Probablemente no necesite hacer reposo o permanecer en el hospital cuando tenga neumonía.

Causas y factores de riesgo

¿Qué causa la neumonía?

La mayoría de los casos de neumonía son causados ​​por:

  • Bacterias. Las bacterias son la causa más común de neumonía en adultos. Pueden causar neumonía por sí solas, o después de que haya tenido un resfriado o la gripe. La neumonía bacteriana por lo general solo afecta un área del pulmón.
  • Virus. Cualquier virus que afecte las vías respiratorias puede causar neumonía. Esto incluye el virus de la gripe y el virus que causa el resfriado común. En niños menores de 1 año, el virus sincicial respiratorio (VSR) es la causa más común. La neumonía viral tiende a ser leve. A menudo mejora por sí sola en 1 a 3 semanas.
  • Hongos. Algunas infecciones por hongos pueden causar neumonía, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados. También hay algunos hongos en el suelo en ciertas partes de los Estados Unidos que pueden causar neumonía.

También es posible contraer neumonía por aspiración. Esto es cuando inhala partículas en los pulmones. Esto podría ser alimento, saliva, líquidos o vómitos. Ocurre con mayor frecuencia después de los vómitos, y uno no es lo suficientemente fuerte como para expulsar las partículas. Las partículas se infectan y uno desarrolla neumonía.

¿Quién está en riesgo de desarrollar neumonía?

Existen muchos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar neumonía. Estos incluyen:

  • Su edad. Las personas mayores de 65 años corren un mayor riesgo debido a que el sistema inmunológico es menos capaz de combatir las infecciones a medida que envejecemos. Los bebés de 2 años o menos también corren un mayor riesgo debido a que su sistema inmunológico aún no se ha desarrollado completamente.
  • Su entorno. Respirar regularmente polvo, productos químicos, contaminación del aire o gases tóxicos puede dañar los pulmones. Esto hace que los pulmones sean más vulnerables a las infecciones.
  • Su estilo de vida. Hábitos como fumar cigarrillos o abusar del alcohol pueden aumentar su riesgo. Fumar daña los pulmones, mientras que el alcohol interfiere con la forma en que el cuerpo combate las infecciones.
  • Su sistema inmunológico. Si su sistema inmunológico se debilita, es más fácil que contraiga neumonía porque el cuerpo no puede combatir la infección. Esto podría incluir personas que tienen VIH/SIDA, que han tenido un trasplante de órgano, que están recibiendo quimioterapia o que usan esteroides a largo plazo.
  • Si está hospitalizado, especialmente en una UCI. Estar en la unidad de cuidados intensivos (UCI) aumenta el riesgo de contraer neumonía. Su riesgo aumenta si está usando un respirador para ayudarlo a respirar. Los respiradores le dificultan toser y pueden atrapar gérmenes que causan infección en los pulmones.
  • Si recientemente ha tenido una cirugía mayor o una lesión grave. Recuperarse de una cirugía mayor o una lesión puede hacer que le resulte difícil toser. Esta es la defensa más rápida del cuerpo para extraer partículas de los pulmones. La recuperación también suele requerir mucho reposo en cama. Acostarse boca arriba durante un período prolongado de tiempo puede permitir que se acumule líquido o moco en los pulmones. Esto les da a las bacterias un lugar para crecer.

Las personas que tienen cualquiera de las siguientes afecciones también corren un mayor riesgo:

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC);
  • Asma;
  • Cardiopatías;
  • Enfisema;
  • Diabetes, o
  • Enfermedad de célula falciforme.

Diagnóstico y pruebas

¿Cómo se diagnostica la neumonía?

La neumonía a veces puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas son los mismos que los de un resfriado o gripe grave. Es posible que no piense que necesita ir al médico hasta que los síntomas persistan por un tiempo inusualmente largo. Su médico diagnosticará neumonía en función de su historial médico y los resultados de un examen físico. Su médico escuchará los pulmones con un estetoscopio. También puede solicitarle algunos estudios, como una radiografía de tórax o un análisis de sangre. Una radiografía de tórax puede mostrarle a su médico si tiene neumonía y qué tan extendida está la infección. Los análisis de sangre y moco pueden ayudar a su médico a determinar si una bacteria, un virus u organismo fúngico está causando la neumonía.

¿Se puede prevenir o evitar la neumonía?

Usted puede ayudar a prevenir la neumonía haciendo lo siguiente:

  • Vacúnese contra la gripe cada año.Las personas pueden desarrollar neumonía bacteriana después de un caso de gripe. Puede reducir este riesgo recibiendo la vacuna anual contra la gripe.
  • Aplíquese la vacuna antineumocócica. Esto ayuda a prevenir la neumonía causada por la bacteria neumocócica.
  • Adopte prácticas de buena higiene. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante para manos a base de alcohol.
  • No fume.Fumar daña los pulmones y hace que sea más difícil para el cuerpo defenderse de los gérmenes y las enfermedades. Si fuma, hable con su médico de familia sobre dejar de fumar lo antes posible.
  • Lleve un estilo de vida saludable.Siga una dieta equilibrada llena de frutas y verduras. Haga ejercicio con regularidad. Descanse lo suficiente. Estas medidas ayudan a que su sistema inmunológico se mantenga fuerte.
  • Evite a las personas enfermas. Estar cerca de personas que están enfermas aumenta el riesgo de contraer lo que tienen.

¿Existe una vacuna para la neumonía?

No existe una vacuna para todos los tipos de neumonía, pero hay 2 vacunas disponibles. Estas ayudan a prevenir la neumonía causada por la bacteria neumocócica. La primera se recomienda para todos los niños menores de 5 años de edad. La segunda se recomienda para cualquier persona de 2 años o más que tenga un mayor riesgo de contraer neumonía. Recibir la vacuna contra la neumonía es especialmente importante si usted:

  • Tiene 65 años o más.
  • Fuma;
  • Tiene ciertas afecciones crónicas, como asma, enfermedad pulmonar, diabetes, enfermedad cardíaca, enfermedad de células falciformes o cirrosis;
  • Tiene sistema inmune debilitado debido al VIH/SIDA, insuficiencia renal, bazo dañado o extirpado, un trasplante de órgano reciente o recibe quimioterapia, o
  • Tiene implantes cocleares (un dispositivo electrónico que lo ayuda a escuchar).

Las vacunas antineumocócicas no pueden prevenir todos los casos de neumonía. Pero pueden hacer que sea menos probable que las personas que están en riesgo experimenten las complicaciones graves, y posiblemente mortales, de la neumonía.

Tratamiento de la neumonía

El tratamiento para la neumonía depende de varios factores. Estos incluyen la causa de su neumonía, qué tan severos son los síntomas, cuán saludable es en general y su edad.

Para la neumonía bacteriana, su médico probablemente le recete antibióticos. La mayoría de los síntomas deberían mejorar en unos pocos días. Una tos puede durar varias semanas. Asegúrese de seguir las instrucciones de su médico cuidadosamente. Tome todos los antibióticos que el médico le indique. Si no lo hace, algunas bacterias pueden permanecer en su cuerpo. Esto puede causar que la neumonía regrese. También puede aumentar el riesgo de desarrollar resistencia a los antibióticos.

Los antibióticos no funcionan para tratar infecciones virales. Si tiene neumonía viral, es probable que su médico le hable sobre las formas de tratar los síntomas. Los medicamentos de venta libre están disponibles para bajar la fiebre, aliviar el dolor y la tos. Sin embargo, tener algo de tos está bien porque puede ayudar a despejar los pulmones. Asegúrese de hablar con su médico antes de tomar un supresor de la tos.

Si un hongo está causando su neumonía, su médico puede recetarle un medicamento antifúngico.

Si su caso de neumonía es grave, es posible que deba ser hospitalizado. Si tiene dificultad para respirar, se le puede administrar oxígeno para ayudarlo a respirar. También podría recibir antibióticos por vía intravenosa. Las personas que tienen un sistema inmunológico debilitado, una enfermedad cardíaca o afecciones pulmonares y las personas que ya estaban muy enfermas antes de desarrollar neumonía tienen más probabilidades de ser hospitalizadas. Los bebés, niños pequeños y adultos que tienen 65 años o más también corren un mayor riesgo.

¿Qué puedo hacer en casa para sentirme mejor?

Además de tomar cualquier antibiótico y/o medicamento recetado por su médico, siga estos consejos:

  • Descanse mucho. El descanso ayudará al cuerpo a combatir la infección.
  • Beba mucho líquido. Los líquidos lo mantendrán hidratado. Pueden ayudar a aflojar el moco en los pulmones. Intente beber agua, té caliente y caldo de sopas ligeras.
  • Si lo hace, deje de fumar y evite el tabaquismo pasivo. El humo puede empeorar los síntomas. Fumar también aumenta su riesgo de desarrollar neumonía y otros problemas pulmonares en el futuro. También debe evitar hogares a leña u otras áreas donde el aire no esté limpio.
  • Quédese en casa, no vaya a la escuela o trabaje hasta que los síntomas desaparezcan. Esto generalmente significa esperar hasta que la fiebre se haya ido y no esté expectorando mucosidad. Pregúntele a su médico cuándo está bien que regrese a la escuela o al trabajo.
  • Use un humidificador de aire frío o tome un baño con agua tibia. Esto ayudará a que se despejen sus pulmones y facilitará la respiración.

Vivir con neumonía

Su médico puede programar una cita de seguimiento después de diagnosticarle neumonía. En esta visita, su médico podría indicarle que se realice otra radiografía de tórax para asegurarse de que la infección de neumonía se esté eliminando. Tenga en cuenta que las radiografías de tórax pueden tardar meses en volver a la normalidad. Sin embargo, si los síntomas no mejoran, su médico puede decidir probar con otra forma de tratamiento.

Aunque puede sentirse mejor, es importante asistir a su cita de seguimiento. La infección aún puede estar en los pulmones, incluso si ya no tiene síntomas.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de la neumonía?

Las complicaciones de la neumonía incluyen:

  • Derrame pleural. Esto es cuando el líquido se acumula en las capas de tejido entre los pulmones y la pared torácica. Este fluido puede infectarse. Esto puede dificultar la respiración. Para drenar el líquido, es posible que sea necesario colocar un tubo entre los pulmones y la pared torácica, o puede necesitar cirugía.
  • Bacterias en el torrente sanguíneo. Esto puede ocurrir cuando la infección de neumonía en los pulmones se extiende a la sangre. Esto aumenta el riesgo de que la infección se disemine a otros órganos en su cuerpo. Las bacterias en el torrente sanguíneo se tratan con antibióticos.
  • Abscesos pulmonares. A veces, el pus puede acumularse en los pulmones y causar abscesos. Estos generalmente se tratan con antibióticos. A veces, los abscesos deben drenarse con una aguja o extirparse quirúrgicamente.

Las personas que tienen problemas cardíacos o pulmonares, las personas que fuman y las personas de 65 años o más tienen más probabilidades de sufrir complicaciones por la neumonía.

¿Cuándo debería llamar al médico?

La neumonía puede poner en peligro la vida si no se trata, especialmente para ciertas personas en riesgo. Debe llamar a su médico si tiene tos que no desaparece, dificultad para respirar, dolor en el pecho y fiebre. También debe llamar a su médico si de repente comienza a sentirse peor después de un resfriado o gripe.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Tengo una afección crónica. ¿Estoy en mayor riesgo de contraer neumonía?
  • ¿Tengo neumonía bacteriana, viral o fúngica? ¿Cuál es la mejor opción de tratamiento?
  • ¿Es contagiosa?
  • ¿Qué tan grave es mi pulmonía? ¿Tendré que ser hospitalizado?
  • ¿Qué puedo hacer en casa para aliviar mis síntomas?
  • ¿Cuáles son las posibles complicaciones de la neumonía? ¿Cómo sabré si estoy desarrollando complicaciones?
  • ¿Qué debo hacer si mis síntomas empeoran o no responden al tratamiento?
  • ¿Necesitamos programar un examen de seguimiento?
  • ¿Necesito alguna vacuna?