La quinta enfermedad

Descripción general

¿Qué es la quinta enfermedad?

La quinta enfermedad es una infección viral leve provocada por el parvovirus humano B19. La quinta enfermedad fue nombrada así porque ocupaba el quinto lugar entre varias enfermedades que comúnmente provocaban sarpullidos en los niños antes de la era moderna de las vacunas. Otras cuatro enfermedades que vale la pena mencionar son el sarampión, la varicela (viruela boba), el sarampión alemán (sarampión de 3 días, rubéola) y la roséola. Es posible que también escuche que la quinta enfermedad se llama "enfermedad de la mejilla abofeteada" o "enfermedad de la cara" por el sarpullido que es posible que aparezca en la cara. El nombre médico para la quinta enfermedad es eritema infeccioso.

Alrededor de la mitad de las personas tienen la quinta enfermedad alguna vez durante la infancia o la adolescencia. Una vez que una persona ha tenido la quinta enfermedad, no tendrá riesgo de tenerla otra vez.

Síntomas

¿Cuáles son los síntomas de la quinta enfermedad?

El síntoma más común de la quinta enfermedad es un sarpullido de color rojo vivo con relieve que aparece primero en la cara y luego (un día después) en los brazos, las piernas y el tronco. Es posible que los niños tengan síntomas leves parecidos a los de la gripe o a los del resfriado antes de que el sarpullido salga a la superficie, como fiebre baja, dolor de garganta y dolor de cabeza.

Los adultos que contraen el virus, por lo general, no desarrollan el sarpullido. En su lugar, tienen más probabilidades de experimentar dolor articular o hinchazón, por lo general, en las manos, las muñecas, las rodillas y los tobillos. Esto puede durar varios meses pero, por lo general, se resuelve después de 1 ó 2 semanas. Sin embargo, es posible que algunos adultos no experimenten ningún síntoma.

Los síntomas, por lo general, aparecen alrededor de 4 a 14 días después de la exposición, aunque es posible que el sarpullido no aparezca por un período de hasta 3 semanas. Alrededor del 20% de las personas con la infección no tienen síntomas. Es posible que otras personas tengan síntomas que no se correspondan con los síntomas típicos de la quinta enfermedad.

El sarpullido de la quinta enfermedad, por lo general, desaparece dentro de las 2 semanas. Se desvanece desde el centro hacia afuera, lo que hace que se vea manchado o tenga un aspecto de "encaje". Pero es posible que regrese durante varias semanas, desencadenado por la luz solar, el calor, el ejercicio, la fiebre o el estrés.

Causas y factores de riesgo

¿Quién tiene riesgo de tener la quinta enfermedad?

La quinta enfermedad generalmente afecta a los niños de 5 a 7 años. Es más común en la primavera.

Los adultos que no han tenido la quinta enfermedad antes pueden contraerla, pero muchos adultos la han tenido de niños y son inmunes.

¿Cómo se propaga la quinta enfermedad?

La quinta enfermedad se propaga al entrar en contacto con saliva o mucosidad que porta el virus. Por ejemplo, puede propagarse al toser, estornudar o al compartir objetos. Es posible que lavarse las manos con frecuencia ayude a reducir la propagación del virus.

A diferencia de otras enfermedades eruptivas (como el sarampión), una vez que los síntomas aparecen, ya ha finalizado el período de contagio.

¡No se preocupe!

La quinta enfermedad es provocada por el parvovirus, pero no es el mismo tipo de "parvo" que transmite la infección a perros y gatos, por lo que usted no tiene riesgo de contraerlo de las mascotas.

Diagnóstico y pruebas

¿Cómo se diagnostica la quinta enfermedad?

Su médico puede, por lo general, determinar si usted tiene la quinta enfermedad examinando el patrón del sarpullido. También se puede utilizar un análisis de sangre para detectar el anticuerpo contra el parvovirus. Un anticuerpo es un tipo de proteína que el cuerpo produce como respuesta a las infecciones. Aunque el análisis de sangre, por lo general, no es necesario, es posible que su médico desee hacerlo si usted tiene otras afecciones que podrían ponerlo en un riesgo mayor de tener complicaciones por la quinta enfermedad.

Tratamiento

¿Cómo se trata la quinta enfermedad?

La mayoría de los casos de la quinta enfermedad son leves, por lo que solo se necesita tratamiento para aliviar los síntomas.

Los síntomas de fiebre y gripe en los niños pueden tratarse con acetaminofén (marca: Tylenol).

Es posible que los adultos que tengan dolor articular o hinchazón necesiten descansar y restringir las actividades. Es posible que también deseen tomar medicamentos como acetaminofén, aspirina o ibuprofeno (marcas: Advil, Motrin) si su médico los recomienda. Evite darles aspirina a los niños y adolescentes menores de 18 años, ya que puede provocar una enfermedad grave que se llama síndrome de Reye.

Complicaciones

¿Cuáles son las complicaciones de la quinta enfermedad?

La quinta enfermedad, por lo general, no provoca complicaciones. Pero puede provocarlas en determinados casos, como:

  • Embarazo. Las mujeres embarazadas que han estado expuestas a la quinta enfermedad deben comunicarse con su médico de familia. En alrededor del 5% de las mujeres embarazadas, el bebé desarrolla una anemia grave, y se puede producir un aborto espontáneo o la muerte fetal. Las opciones de tratamiento incluyen una transfusión de sangre al bebé por nacer y medicamentos para tratar el virus. Si usted está embarazada, hable con su médico sobre si usted necesita tomar alguna medida en especial para evitar la quinta enfermedad. La infección de la quinta enfermedad no provoca defectos de nacimiento ni retraso mental.

  • Sistema inmunitario débil. Es posible que las personas que tienen problemas en el sistema inmunitario, que han recibido trasplantes o que han tenido cáncer necesiten tratamiento especial para ayudar a combatir la infección.

  • Anemia crónica. Las personas que tienen la enfermedad de las células falciformes u otros tipos de anemia crónica tienen un problema con la sangre que perturba la capacidad de transportar oxígeno por todo el cuerpo. Si contraen la quinta enfermedad, a veces, pueden desarrollar una anemia grave que requiere transfusiones de sangre. (Nota: curiosamente, estas personas rara vez desarrollan el típico sarpullido de la quinta enfermedad).

  • Otras. La quinta enfermedad también ha sido vinculada con otras enfermedades, incluida una forma infecciosa de artritis.

Preguntas que debe realizar a su médico

  • Estoy embarazada. ¿Qué debo hacer para mantener seguro a mi bebé?

  • ¿Qué tratamiento es mejor para mí?

  • ¿Cuánto tiempo durará el período de contagio?

  • ¿Durante cuánto tiempo debe permanecer mi hijo en el hogar sin asistir a la escuela?

  • ¿Qué puedo hacer para que mi hijo se sienta más cómodo?

  • ¿Debo informar a la escuela de mi hijo que este tiene la quinta enfermedad?

  • Mi sarpullido continúa reapareciendo cuando paso tiempo al aire libre. ¿Es normal?