Los Peligros del Humo de Segunda Mano

El humo de segunda mano es la combinación del humo exhalado por un fumador y el humo que sale del extremo encendido del producto de tabaco. Cada vez que alguien está expuesto al humo de segunda mano de los cigarrillos, pipas o cigarros tradicionales de tabaco, está inhalando más de 7,000 productos químicos. La mayoría de esos químicos son dañinos y tóxicos y pueden afectar la salud y el desarrollo. Aproximadamente 70 de esos químicos pueden causar cáncer. El humo de segunda mano de los cigarrillos electrónicos, que viene en forma de aerosol, también contiene productos químicos nocivos (incluida la nicotina).

Cuando se fuma repetidamente, el humo permanece en el aire de su hogar, en cortinas, ropa de cama, alfombras y muebles. Eso significa que su hijo puede continuar expuesto a los efectos nocivos del humo de segunda mano por un tiempo.

El humo de segunda mano es tóxico para personas de todas las edades. Es aún más peligroso para bebés, niños pequeños y adolescentes, porque sus cerebros y cuerpos aún se están desarrollando. Desafortunadamente, los bebés y los niños pequeños están expuestos al humo de segunda mano más que los adultos, porque no pueden salir de la casa o el automóvil donde alguien está fumando.

El camino hacia una mejor salud

Si fuma, deje de hacerlo. Esa es la única forma de proteger su salud y limitar la exposición de su familia al humo de segunda mano en su hogar o automóvil. Afortunadamente, muchos estados, condados y ciudades tienen leyes de no fumar en lugares públicos para proteger a las personas del humo de segunda mano.

Las leyes federales prohíben fumar en edificios federales, en edificios que son propiedad, alquilados o arrendados por la rama ejecutiva del gobierno federal, o en edificios que albergan programas que reciben fondos federales. Por ejemplo, esto se aplicaría a los programas de educación de la primera infancia de Head Start del gobierno de EE. UU. Las prohibiciones de fumar varían según las ciudades, condados y estados. Sin embargo, la mayoría de las leyes están escritas y diseñadas para proteger a las personas del humo de segunda mano.

Su casa y automóvil: Si fuma, mantenga su hogar y su automóvil libres de humo. Cuanto más cerca esté alguien del humo de segunda mano, más sustancias químicas inhala. Fume afuera, lo suficientemente lejos de su hogar o automóvil para evitar que el humo vuelva a entrar. El humo permanece en la ropa. Así que use una chaqueta distinta cuando esté afuera fumando. Además, dejar la ventanilla del automóvil baja mientras fuma y conduce no sirve de nada. No permita que sus amigos, familiares o la niñera fumen dentro de su hogar cuando estén de visita.

La escuela y la guardería de su hijo: Las leyes locales y estatales generalmente comparten un interés común en proteger a los niños del humo de segunda mano. Si alguien en la escuela o centro de cuidado infantil de su hijo ignora la regla de no fumar, notifique a la persona a cargo de esa instalación. Esas leyes prohíben fumar en escuelas, guarderías comerciales, hospitales y en edificios públicos.

Para guarderías privadas en el hogar, consulte las leyes de su estado. Si no hay una ley que prohíba fumar a su proveedor privado de guardería en el hogar, pídale a su proveedor que no fume dentro de la casa o el automóvil. Si esa no es una opción, considere elegir un proveedor diferente.

Lugares públicos: Puede reducir la cantidad de humo de segunda mano que inhala su hijo haciendo elecciones inteligentes cuando está en público. Por ejemplo, elija restaurantes y hoteles libres de humo. Si no tiene esa opción, sentarse en la sección de no fumar no ofrece ninguna protección. Es mejor elegir un restaurante diferente. Muchos hoteles ofrecen habitaciones para fumadores y para no fumadores. Pida una habitación de hotel para no fumadores en un piso para no fumadores.

Algunos lugares públicos, como las instalaciones deportivas, no permiten fumar dentro de las instalaciones. Sin embargo, tenga en cuenta que muchos fumadores fuman cerca de la salida. Puede recibir humo de segunda mano cuando llega o se va.

Continúe educando a su hijo sobre los peligros del humo del tabaco. Enfatice la importancia de nunca fumar. A medida que su hijo crezca, continúe conociendo a sus amigos. Pregúntele a su hijo si alguno de sus amigos fuma y continúe promoviendo un estilo de vida saludable.

Aspectos a tener en cuenta

El humo de segunda mano puede provocar a su hijo una serie de enfermedades inmediatas y a largo plazo. Los niños que crecen en hogares con un fumador tienen un mayor nivel de cotinina en el torrente sanguíneo que los que crecieron en un hogar de no fumadores. La cotinina es un producto que se forma después de que el humo de los productos de tabaco ha ingresado al cuerpo. Cuanto más joven sea su hijo cuando esté expuesto al humo de segunda mano, más graves serán los efectos, que incluyen:

  • Infecciones de oído frecuentes y crónicas. Las infecciones repetidas del oído pueden requerir cirugía para los tubos auditivos.
  • Asma recién diagnosticada o empeorada.
  • Bajo peso al nacer, lo que conduce a una función pulmonar deficiente.
  • Tos crónica, flema, sibilancias, dificultad para respirar e infecciones respiratorias repetidas, como bronquitis y neumonía.
  • Síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS, por sus siglas en inglés). El SIDS es una razón bastante inexplicable por la que un bebé menor de 1 año muere mientras duerme.
  • Cáncer de pulmón y enfermedad cardíaca en adultos que nunca han fumado.

La AAFP ha establecido pautas para los médicos que brindan orientación a los fumadores sobre cómo dejar de fumar. La AAFP también recomienda que los médicos de atención primaria brinden educación o asesoramiento a los niños en edad escolar y a los adultos jóvenes para prevenir el consumo de tabaco.

Preguntas para hacerle a su médico

  • Mi cónyuge o familiar cercano fuma. ¿Me puede recomendar herramientas y consejos para dejar de fumar?
  • ¿Consumir humo de segunda mano es menos grave que fumar?
  • ¿Los recursos para dejar de fumar también ayudan a dejar de vapear?

Recursos

Academia Estadounidense del Pulmón: No se deje engañar, el aerosol E-cig no es inofensivo

Institutos Nacionales de la Salud, MedlinePlus: Humo de segunda mano