Varicela

¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus. Este tipo de germen no se puede tratar con antibióticos. En el pasado fue una enfermedad infantil común hasta que se inventó la vacuna para prevenirla.

La primera señal de que su hijo podría tener varicela es la aparición de grandes cantidades de puntos rojo brillante en la piel. Su hijo podría tener entre 250 y 500 puntos rojos antes de que el virus siga su curso después de cinco a siete días. Su hijo podría haber estado contagiado unas 48 horas antes de la aparición de los puntos y costras.

Síntomas de la varicela

Es posible que al principio usted no sepa que su hijo tiene varicela. Los puntos rojos aparecen normalmente unos 10 a 21 días después de haber adquirido el virus. En casos más leves, los síntomas más evidentes son los puntos rojos, que aparecen por etapas en el estómago, la espalda y la cara del niño antes de propagarse por todo el cuerpo. En los casos más graves, los puntos pueden aparecer dentro de la garganta, ojos y algunas partes del sistema urinario de su hijo, el recto y la vagina. Los puntos inician como protuberancias elevadas, se convierten en ampollas llenas de líquido y al final, en costras. Estas pueden causar mucha picazón. Si se rasca abriría las ampollas lo que podría ocasionar infecciones y cicatrices.

Durante los días anteriores a la aparición de los puntos rojos, su hijo también puede presentar síntomas similares a los de la influenza. Estos síntomas incluyen fiebre entre 101 ° y 102 °F (38 °C y 39 °C), somnolencia, falta de apetito, dolor de cabeza, dolor de garganta y dolor de estómago.

¿Cuál es la causa de la varicela?

La varicela es causada por un virus llamado virus varicela zóster. Este se puede contraer al estar en contacto con una persona infectada.

¿Cómo se diagnostica la varicela?

Por lo general su médico puede indicarle si los puntos rojos son de varicela. El médico podría hacer una revisión para detectar otros síntomas similares a los de la influenza. Además, su médico puede hacer un análisis de sangre o hacer una prueba en una muestra pequeña de uno de los puntos rojos. Debe llamar al médico si su hijo:

  • tiene dificultad para respirar.
  • tiene fiebre que persiste durante más de 4 días o que sube a más de 102°F (39 °C).
  • tiene ampollas con líquido amarillo que sale de la llaga.
  • tiene ampollas que se sienten calientes o que parecen estar inflamadas.
  • tiene dolor de cabeza intenso.
  • está inusualmente somnoliento o tiene dificultad para despertarse.
  • le molestan las luces brillantes.
  • tiene problemas para caminar.
  • se mira confundido.
  • tiene vómitos, náusea intensa o tiene el cuello rígido.

Tratamiento para la varicela

El causante de la varicela es un virus, por lo que los antibióticos no son útiles para tratar este tipo de germen. Los médicos podrían recetarle antibióticos si los puntos se infectan por rascarse. Esto dependerá de la edad y de la salud de su hijo, así como de la evolución de la varicela durante un período de 5 a 7 días. Lo mejor que su médico puede ofrecerle son soluciones para tratar los síntomas. Para la picazón causada por las ampollas, su médico podría sugerirle aplicar un paño frío y húmedo sobre las ampollas. No se frote las ampollas ya que estas podrían romperse. Los baños con agua fría o tibia también podrían ser útiles. Muchas personas indican que las lociones y los productos para el baño que estén hechos con avena pueden aliviar la picazón. También podría encontrar alivio al aplicar loción de calamina sobre las áreas que se encuentran debajo de la cara.

Si su hijo tiene ampollas en la boca, asegúrese de darle alimentos y bebidas frías, suaves y blandas, para evitar que las ampollas se rompan. El mismo tipo de cuidado se debe tener con los alimentos ácidos y salados. También le puede ayudar la aplicación de cremas tópicas que su médico autorice para el alivio del dolor. Será todo un reto evitar que su hijo se rasque las ampollas. Póngale guantes o medias en las manos para disminuir el daño que le pueda ocasionar rascarse con las uñas.

No debe darle aspirina a su hijo, ya que esto aumenta el riesgo de que adquiera síndrome de Reye, lo que puede ocasionarle insuficiencia hepática y la muerte. El acetaminofén es un medicamento analgésico aceptable que se administra por vía oral.

¿Se puede prevenir o evitar la varicela?

La mejor forma de prevención es vacunar a su hijo a la edad recomendada, entre 12 y 15 meses de edad, y ponerle un refuerzo entre los cuatro y seis años de edad. La vacuna tiene un 99 % de eficacia en la protección contra el virus. En escasas ocasiones, las personas que han sido vacunadas podrían contagiarse con varicela.

Si conoce de algún niño que tenga varicela o que haya estado recientemente expuesto al virus, mantenga a su hijo alejado de ese amigo o compañero. Una vez que sepa que su hijo tiene varicela, manténgalo en casa para evitar, hasta donde sea posible, que contagie el virus a los demás. La varicela es un virus de transmisión aérea que también se puede propagar a través de las mucosidades, la saliva o por tocar los líquidos de las ampollas.

Si usted está embarazada o si tiene un sistema inmunológico debilitado, el riesgo de que tenga complicaciones por la varicela es mayor.

Viva de la mejor manera después del diagnóstico

Durante el corto tiempo que tenga varicela, no hay mucho que pueda hacer más que hacer todo lo posible para sentirse cómodo. Siga las directrices de la sección de tratamiento y limite su exposición a los demás.

Preguntas que debe hacerle a su médico

  • ¿Cómo puedo evitar contagiarme de varicela o que los demás se contagien de varicela si no hemos sido vacunados contra el virus?
  • ¿Pueden irritarse las ampollas si me doy una ducha caliente o un baño?
  • ¿Se puede contraer varicela más de una vez?
  • ¿Quiénes no deberían vacunarse contra la varicela?
  • ¿Qué debo hacer si creo que mi hijo ha estado expuesto a la varicela?