Cáncer colorrectal

Cáncer colorrectal

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal comienza en el colon o el recto (la parte más grande del intestino situada cerca del ano). Debido a que comparten características comunes, a menudo se hace referencia a ambos en conjunto como cáncer colorrectal. El cáncer colorrectal puede conducir a la muerte si se detecta demasiado tarde para ser tratado. Cuando se detecta a tiempo, por lo general es muy tratable y no es mortal.

Síntomas del cáncer colorrectal

El principal síntoma de cáncer colorrectal es un pólipo (un crecimiento). No se puede ver sin el uso de una cámara durante una colonoscopia (procedimiento invasivo para controlar la salud de su colon y recto). A medida que el pólipo crece, aumenta las posibilidades de volverse canceroso. Una vez que un pólipo se desarrolla, puede dar lugar a los siguientes síntomas:

  • Sangrado del recto.
  • Sangre en las heces o en el inodoro después de una evacuación intestinal.
  • Cambios en la forma o la consistencia de las heces (diarrea o estreñimiento que dura varias semanas).
  • Calambres de estómago.
  • Malestar estomacal, como el impulso de tener una evacuación intestinal cuando realmente no lo necesita.
  • Debilidad o fatiga.
  • Pérdida de peso inesperada.

Otras afecciones médicas pueden causar estos mismos síntomas. Consulte a su médico para encontrar la causa de sus síntomas.

¿Qué causa el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal tiene varias causas genéticas y ambientales. Estas son algunas de ellas:

  • La edad (más de 60 años).
  • La etnia, incluyendo afroamericanos y europeos del este.
  • Antecedentes de pólipos.
  • Antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
  • Inflamación del colon (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn).
  • Los síndromes genéticos heredados (síndrome de Lynch, síndrome de Peutz-Jeghers).
  • Una mala alimentación. Específicamente, una dieta baja en fibra, alta en grasas puede conducir al cáncer colorrectal.
  • Falta de ejercicio.
  • Diabetes.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Exceso de alcohol.
  • Terapia de cáncer por radiación.

Después de los cincuenta años, los médicos recomiendan someterse a pruebas de detección cada cinco a diez años. Si se encuentra en uno de estos grupos, es posible que también tenga que realizárselas con más frecuencia.

La Asociación Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) recomienda el cribado para el cáncer colorrectal con pruebas fecales, sigmoidoscopía flexible o colonoscopia (pruebas utilizadas para diagnosticar el cáncer colorrectal) a partir de los 50 años y hasta los 75 años.

Para los adultos que tienen entre 76 y 85 años, la AAFP recomienda que la decisión de realizarse pruebas de detección para el cáncer colorrectal sea individual. Su médico le ofrecerá asesoramiento teniendo en cuenta su salud en general y los antecedentes previos de detección.

¿Cómo se diagnostica el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal se diagnostica a través de varios métodos. En primer lugar, si se siguen las recomendaciones de detección de rutina, se pueden encontrar pólipos o cáncer antes de que sean lo suficientemente grandes como para causar síntomas. Las pruebas de detección son importantes porque la detección temprana hace que el cáncer pueda ser tratado más eficazmente.

Una vez que note los síntomas, su médico hablará con usted sobre los síntomas y le realizará un examen físico llamado examen rectal digital. En este examen, su médico le colocará un dedo enguantado en el recto para detectar tumores. No es doloroso. Sin embargo, puede resultar incómodo. Las pruebas adicionales pueden incluir:

  • Enema de bario. Para esta prueba, se realiza un enema (líquido inyectado en el recto). El líquido contiene un colorante que hace que su colon aparezca en una radiografía. Su médico observará las radiografías para verificar la presencia de manchas anormales en todo el colon. Si tiene un sector anormal o si el radiólogo detecta pólipos, su médico probablemente le indicará que se realice una colonoscopía.
  • Prueba de sangre oculta en heces. Esta prueba examina la sangre que no se puede ver en las heces. Su médico le da un kit de prueba y las instrucciones para utilizarlo en casa. Luego, usted lo devuelve a su médico con una muestra de heces para la prueba. Si el laboratorio encuentra sangre, se realiza otra prueba para buscar un pólipo, cáncer u otra causa del sangrado. Su médico le pedirá que no coma ciertos alimentos o no tome ciertos medicamentos unos días antes de la prueba. Esto incluye vegetales crudos, rábano picante, carnes rojas, fármacos anti-inflamatorios no esteroideos, anticoagulantes, suplementos de vitamina C, suplementos de hierro y aspirina. Algunas afecciones médicas, como las hemorroides, también pueden interferir con el resultado de la prueba.
  • Prueba de ADN en las heces. Esta prueba examina su materia fecal para encontrar células que se desprenden de los cánceres de colon o pólipos precancerosos. Su médico le dará un kit de prueba con las instrucciones sobre cómo recoger una muestra de heces. Su médico puede pedirle que no coma ciertos alimentos o no tome ciertos medicamentos que pueden interferir con los resultados unos días antes de la prueba. Si la prueba es positiva, su médico probablemente querrá que se haga una colonoscopía.
  • Colonoscopía. Esta prueba implica la inserción de un tubo delgado, flexible en el recto. El tubo está conectado a una cámara de vídeo por la que se puede ver todo el colon. El tubo también se puede usar para eliminar los pólipos y cánceres durante el examen. Antes de la prueba, se le administra un medicamento para que esté relajado y adormecido. La colonoscopía puede ser incómoda. Por lo general no es dolorosa.
  • Colonoscopía virtual. Esta nueva prueba utiliza una máquina de tomografía computarizada (TC) para tomar imágenes de su colon. Su médico puede entonces ver todas las imágenes combinadas en una computadora para ver si hay pólipos o cáncer. Si el médico encuentra pólipos u otras anormalidades en el colon, usted tendrá que someterse a una colonoscopía tradicional para obtener más pruebas o para eliminarlos.
  • Sigmoidoscopía flexible. En esta prueba, el médico coloca un tubo delgado y flexible con una luz en la punta dentro del recto. El tubo está conectado a una pequeña cámara de video para que el médico pueda ver el recto y la parte inferior del colon. Esta prueba puede ser incómoda. Sin embargo, le permite al médico ver pólipos cuando son muy pequeños (antes de que se puedan encontrar con una prueba de sangre oculta en heces). La sigmoidoscopía flexible puede no detectar pólipos cancerosos que se encuentran en la parte superior del colon. Por lo tanto, algunos médicos prefieren la colonoscopía. Su médico discutirá estas opciones con usted.

Si ha sido diagnosticado con cáncer colorrectal, el cáncer tendrá un estadio. Los estadios del cáncer incluyen estadio I, estadio II, estadio III y estadio IV. El estadio IV se considera cáncer avanzado. Los cánceres en estadio I ofrecen más esperanza de un resultado exitoso después del tratamiento.

¿Se puede prevenir o evitar el cáncer colorrectal?

No puede prevenirse ni evitarse. Sin embargo, usted puede reducir su riesgo mediante la elección de una dieta sana, ejercicio, pérdida de peso, dejar de fumar y reducir la cantidad de alcohol que consume. Las pruebas genéticas le pueden decir si es portador de un gen hereditario que aumenta el riesgo de cáncer colorrectal. Discuta esta opción con su médico, incluyendo los costos.

Tratamiento del cáncer colorrectal

Si tiene cáncer de colon o recto, su médico probablemente hable con usted acerca de las diversas opciones de tratamiento, entre ellas:

  • La cirugía para extirpar el tumor es por lo general el tratamiento principal para el cáncer de colon y rectal.
  • La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos que destruyen las células cancerosas. La quimioterapia se utiliza a menudo cuando hay un riesgo de que el cáncer de colon o recto reaparezca. Los medicamentos de la quimioterapia se utilizan para destruir las células cancerosas que pueden haber quedado después de que un tumor fue extirpado mediante cirugía. La quimioterapia se suele combinar con otro tratamiento llamado inmunoterapia. Durante la inmunoterapia, la persona toma medicamentos que ayudan al sistema inmunológico a combatir el cáncer. La investigación ha demostrado que la combinación de la quimioterapia (para destruir al cáncer) y la inmunoterapia (para ayudar al sistema inmunológico a combatir el cáncer) ayuda a prevenir la propagación del cáncer de colon y de recto mejor que solo la quimioterapia.
  • La radioterapia (radiación) es el tratamiento con rayos X que mata las células cancerosas. La radiación puede ser usada ya sea antes o después de la cirugía para el cáncer rectal. A veces, tanto la radiación como la quimioterapia se utilizan después de la cirugía. La radiación puede ser usada para tratar el cáncer de colon y rectal. En el cáncer colorrectal, existe un riesgo de que el cáncer pueda reaparecer en el área pélvica. La radiación reduce este riesgo. Si usted tiene cáncer colorrectal en estadio II o III, el riesgo de que el cáncer reaparezca es importante. Es probable que el médico recomiende el uso de radiación además de la cirugía. La quimioterapia y la radiación juntas han demostrado mejorar los resultados en el tratamiento del cáncer de recto. A veces, la radiación se administra antes de la cirugía para el cáncer rectal para reducir el tamaño del tumor y prevenir que el cáncer regrese a esa área.

El tratamiento del cáncer afecta a las personas de manera diferente. Algunas personas tienen pocos efectos secundarios o ninguno en absoluto. Sin embargo, los efectos secundarios del tratamiento del cáncer hacen que muchas personas se sientan muy enfermas. Además, hable con su médico acerca de los ensayos clínicos disponibles para las personas con cáncer colorrectal. Los ensayos clínicos ofrecen nuevos tratamientos basados ​​en la investigación que pueden o no ser eficaces. Las personas inscritas en los ensayos clínicos deben cumplir con los requisitos para las pruebas.

Vivir con cáncer colorrectal

Vivir con cáncer colorrectal puede causar miedo y malestar, dependiendo del estadio de su cáncer. Si recibió tratamiento con éxito y está libre de cáncer, se le requerirá que se realice exámenes regulares durante el resto de su vida. Esto puede provocar miedo y ansiedad acerca de la reaparición del cáncer.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Es demasiado tarde para superar con éxito el cáncer colorrectal si veo sangre en las heces?
  • Si tengo que someterme a una cirugía para extirpar todo o parte de mi colon, ¿tendré que usar una bolsa de colostomía?
  • ¿Cuál es la tasa de recurrencia del cáncer colorrectal si se detecta y se trata temprano?
  • ¿Hay otras razones para la sangre en las heces?

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