Cáncer de próstata: Riesgos y beneficios de los tratamientos

El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer en los hombres. Los tumores de rápido crecimiento pueden propagarse a otras partes de su cuerpo. Esta forma de cáncer puede ser difícil de tratar si no se detecta temprano. Los tumores de crecimiento lento pueden no requerir tratamiento al principio, o nunca.

Camino hacia una mejor salud

A continuación se presentan los tratamientos más comunes contra el cáncer de próstata. Cada tipo de tratamiento tiene diferentes beneficios, riesgos y perspectivas. Hable con su médico sobre qué opción es mejor para usted.

La espera vigilante

Si tiene cáncer de crecimiento lento, su médico puede recomendar la observación como primera fase del tratamiento. Esto también podría aplicarse a hombres mayores o que tienen problemas de salud graves. La espera vigilante implica el control de los cambios en sus síntomas y tumores. Puede consistir en exámenes rectales regulares, análisis de sangre y/o biopsias. Si su médico detecta cambios, es probable que sugiera un tipo de tratamiento activo.

Cirugía

La prostatectomía radical es una cirugía para extirpar la glándula prostática y los tejidos circundantes. Esto incluye ganglios linfáticos y vesículas seminales. Por lo general, la cirugía es una opción si su cáncer está contenido en su próstata y no se ha desparramado. El cirujano puede extirpar su próstata a través de una incisión grande, o puede hacerlo por vía laparoscópica. Las cirugías laparoscópicas también se conocen como cirugías mínimamente invasivas. Se realizan utilizando un laparoscopio (un tubo pequeño y delgado con una cámara en la punta que se usa para ver el interior de su cuerpo) y una pequeña cantidad de incisiones. Este tipo de cirugías implican menos dolor y un tiempo de recuperación más rápido que las cirugías más invasivas.

La cirugía requiere una estadía en el hospital. El tiempo de recuperación varía de varias semanas a meses. Por lo general, puede volver a trabajar en aproximadamente 1 mes. Durante la recuperación, usted tendrá un catéter para ayudarle a orinar hasta que el corte se cure. La mayoría de los hombres recuperan el control de su vejiga pocas semanas después de la cirugía.

Si se elimina todo el cáncer, la tasa de éxito de la cirugía es muy alta. La cirugía también proporciona información al médico. Éste sabrá el tamaño exacto y el estado de su tumor. Sin embargo, como con todas las cirugías, puede haber complicaciones. Estas incluyen coágulos de sangre, daño interno o una reacción al medicamento. Después de la cirugía, podría tener sangrado o una infección. Existe la posibilidad de disfunción eréctil (impotencia) o pérdida del control de la vejiga.

Los hombres que se someten a cirugía para tratar el cáncer de próstata ya no pueden tener hijos de forma natural. Su cuerpo todavía crea el esperma pero no lo libera. Si desea tener un bebé, hable con su médico acerca del almacenamiento de espermatozoides antes de la cirugía. El tratamiento también puede alterar sus orgasmos y aumentar el riesgo de contraer una hernia en la ingle.

Terapia de radiación

La radiación mata las células cancerosas utilizando rayos de alta energía. Este tratamiento es una opción tanto para las formas de bajo como de alto grado de cáncer de próstata. Se puede hacer por sí solo o con cirugía. También es una opción si no se elimina todo el cáncer, o si el cáncer regresa.

Existen 2 tipos de terapia de radiación. La radiación externa se conoce como terapia de haces. Utiliza una máquina similar a una de radiografías. Se realiza 5 días a la semana durante 6 a 8 semanas. Cada sesión de radiación dura unos 10 minutos. La radiación interna se conoce como terapia de semillas, o braquiterapia. Es más intensa y solo se aplica 1 vez. La terapia de semillas requiere una internación en el hospital, ya que implica anestesia (medicamento que lo hace dormir). El aumento de la dosis de radiación puede causar molestias.

La tasa de éxito de la radioterapia es aproximadamente la misma que la cirugía. Puesto que la glándula prostática y los ganglios linfáticos no se extraen, su médico no podrá determinar el tamaño y estado exactos del tumor. La terapia de haces tiene efectos secundarios más leves que la terapia de semillas. Estos pueden incluir micción frecuente, o ardor urinario o sangrado. Es posible que sufra dolor rectal, sangrado rectal y diarrea durante o después del tratamiento. Con el tiempo, puede llegar a ser estéril o tener disfunción eréctil.

Quimioterapia

La quimioterapia mata las células cancerosas utilizando fármacos potentes. Se administra por vía IV (intravenosa). El proceso de tratamiento dura varias semanas o meses. La quimioterapia tiene a menudo efectos secundarios intensos. Los más comunes son náuseas, fatiga y pérdida de cabello. Lo utilizan principalmente hombres que tienen cáncer de próstata de crecimiento rápido o avanzado. Puede ayudar a prolongar su vida.

Crioterapia

La crioterapia mata las células cancerosas usando gases fríos para congelarlas. Es una opción para los hombres que tienen cáncer temprano o recurrente. Se puede utilizar en combinación con otros tipos de tratamiento. El objetivo de la crioterapia es eliminar la glándula prostática. Es similar a la cirugía, pero es menos invasivo. Destruye su próstata con temperaturas frías en lugar de una incisión y extirpación.

Su médico realizará un ultrasonido transrectal (TRUS) para monitorear el proceso. Requiere una internación en el hospital ya que se utiliza anestesia. La crioterapia por lo general es menos dolorosa que la cirugía y tiene un tiempo de recuperación más corto. Usted tendrá un catéter para ayudarle a orinar mientras se cura. La mayoría de los hombres recuperan el control de su vejiga y esfínteres en pocas semanas.

Se desconoce la tasa de éxito a largo plazo de este tratamiento. Pude existir una amplia gama de efectos secundarios. Los más leves incluyen sangrado o ardor urinario o rectal. La inflamación del escroto o del pene y la disfunción eréctil son comunes.

Terapia hormonal

Su médico podría recetarle medicamentos para bajar su nivel de hormonas masculinas, o andrógenos. Sus hormonas, incluida la testosterona, pueden causar que los tumores de próstata crezcan o se desparramen. La terapia hormonal a menudo se utiliza en combinación con otros tratamientos. Se puede realizar durante varios meses en forma de píldoras o inyecciones.

La terapia hormonal no cura el cáncer de próstata. Puede ayudar a encoger su tumor o prevenir el crecimiento futuro. También puede controlar los síntomas del cáncer de próstata. Los efectos secundarios incluyen fatiga, disminución del deseo sexual y disfunción eréctil. La osteoporosis (huesos debilitados) puede ser un efecto secundario más grave.

Aspectos a tener en cuenta

Dependerá de usted y su médico decidir qué opciones de tratamiento son las mejores. Puede ser bueno obtener una segunda opinión. Debe tener en cuenta varios factores, incluyendo:

  • grado y etapa del cáncer
  • edad y esperanza de vida
  • estado general de salud
  • cualquier medicamento que tome u otras afecciones que tenga
  • tamaño de su glándula prostática (las glándulas agrandadas son más sensibles al tratamiento)
  • cambios en el estilo de vida
  • tiempo de recuperación.

Su perspectiva del cáncer de próstata dependerá también de estos factores. Pregúntele a su médico qué puede hacer para prolongar y mejorar su calidad de vida.

Preguntas para hacer a su médico

  • ¿Es mi grado y etapa de cáncer tratable o curable?
  • ¿Cómo sé si necesito tratamiento?
  • ¿Cómo decido qué tratamiento es mejor para mí, o qué tratamiento comenzar?
  • ¿Hay ensayos clínicos disponibles para mí?
  • ¿Cuánto dura el tratamiento?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mi vida diaria? ¿Aún podré desarrollar mis actividades normales?
  • ¿Puede el tratamiento afectar mi vida sexual o mi capacidad de tener hijos?
  • ¿Cuáles son los efectos a largo plazo del tratamiento del cáncer de próstata?
  • ¿Qué probabilidad tengo de que el cáncer regrese después del tratamiento?
  • ¿Qué sucede si elijo no recibir tratamiento?