Dolor de espalda durante el embarazo

Según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés), el dolor lumbar es la quinta razón más común para consultar al médico. La mayoría de las mujeres embarazadas tienen cierto grado de dolor de espalda. Las mujeres que tenían dolor de espalda previo o tienen sobrepeso tienen un mayor riesgo de dolor de espalda durante el embarazo. A continuación se presentan posibles causas, así como formas de prevenir y aliviar el dolor de espalda.

El camino hacia un mayor bienestar

Hay varias causas del dolor de espalda durante el embarazo. Estos se deben a los cambios que ocurren en su cuerpo.

Presión sobre los músculos de la espalda:

A medida que su bebé crece, su útero se expande y se vuelve más pesado. Esto aumenta el peso sobre los músculos de la espalda. Puede encontrarse inclinada hacia atrás o arqueando la espalda baja. La presión puede provocar dolor de espalda o rigidez.

Debilidad en los músculos del estómago:

Su bebé en crecimiento también ejerce presión sobre los músculos del estómago. Esto puede hacer que se estiren y se debiliten. Su estómago y sus músculos de la espalda están conectados. Los músculos de la espalda tienen que trabajar más para compensar el vientre.

Postura:

El embarazo puede cambiar su centro de gravedad. La forma en que se mueve, se sienta y se para puede causar dolor en su espalda y otras partes de su cuerpo. Un nervio comprimido debido a una mala postura también puede causar dolor.

Hormonas del embarazo:

Muchas hormonas cambian por diferentes razones cuando está embarazada. Cuando avanza su embarazo, las hormonas aumentan para relajar los músculos y los ligamentos de la pelvis. Esto prepara su cuerpo para el parto. Si sus músculos y ligamentos se aflojan demasiado, pueden provocar dolor de espalda.

Estrés:

La ansiedad y la tensión acumulada pueden tensar o poner rígidos los músculos de la espalda.

Para ayudar a prevenir el dolor de espalda, tenga en cuenta cómo se sienta, se para y se mueve, y cómo duerme.

  • Siéntese de una manera que sostenga su espalda. Elija una silla de soporte lumbar o coloque una almohada detrás de su espalda baja. Intente levantar los pies para aumentar el flujo sanguíneo y evitar encorvarse.
  • Siéntese y párese derecha. Intente mantener la espalda alineada con la parte inferior y con las piernas, en lugar de arquear la espalda baja. No permanezca sentada o parada en la misma posición durante un tiempo prolongado. Podría pellizcarse un nervio. No trabe las rodillas. Si tiene que estar parada por largos períodos, intente descansar un pie a la vez en una caja o taburete.
  • Use zapatos de tacón bajo que sean cómodos y brinden apoyo a todo su cuerpo. Puede ser útil usar plantillas anatómicas. Evite los zapatos con tacones que pueden hacerle perder el equilibrio.
  • Duerma sobre un colchón que no sea demasiado blando y que ofrezca soporte. Cuando está embarazada, es mejor dormir de lado. Coloque almohadas debajo de su estómago y entre sus piernas para tener mayor soporte. Intente evitar dormir boca arriba. Esto puede ejercer presión sobre su útero y cortar el flujo de sangre a su bebé.
  • No se tuerza ni haga movimientos bruscos que puedan tensar la espalda o los músculos del estómago.
  • No levante cosas inclinándose hacia adelante. En lugar de eso, mantenga la espalda recta y levántese con las piernas en lugar de con la espalda. Tenga cuidado de no levantar o cargar demasiado peso a la vez.
  • Haga mucho ejercicio. Esto ayudará a fortalecer los músculos de la espalda y el estómago, y a mejorar la postura. Hable con su médico sobre qué tipo de ejercicio es seguro. Caminar y nadar con frecuencia hace bien. Si era muy activa antes del embarazo, puede continuar haciendo el mismo nivel de actividad. Ciertos movimientos y estiramientos, como los ejercicios de Kegel, también la preparan para el parto.
  • Use pantalones de maternidad. La cintura elástica ancha proporciona soporte adicional.

Si tiene dolor de espalda, estos consejos pueden ayudar a aliviar el dolor y la rigidez.

  • Aplique calor o una compresa fría en su espalda. Evite poner temperaturas extremas en su estómago.
  • Tome acetaminofeno (nombre de marca: Tylenol).
  • Busque formas de aliviar el estrés. Aprenda ejercicios de respiración o tome una clase de yoga prenatal.
  • Obtenga un masaje prenatal de un terapeuta certificado.
  • Pregúntele a su médico sobre la medicina alternativa. Esto podría incluir acupuntura o un ajuste quiropráctico, o también la manipulación osteopática. Mueve sus músculos y articulaciones estirándolos y ejerciendo una presión suave.

Aspectos a tener en cuenta

La AAFP no recomienda algunos estudios por imágenes cuando el dolor lumbar ha estado presente por menos de seis semanas. La excepción es si existe un riesgo grave, como un problema neurológico. La investigación muestra que las imágenes realizadas antes de las 6 semanas no mejoran los resultados. Aumentan los costos de atención médica. Algunos diagnósticos por imágenes pueden no ser seguros durante el embarazo. Hable con su médico acerca de los beneficios y riesgos de todas las opciones de medicamentos.

Cuándo consultar al médico

Comuníquese con su médico de familia si:

  • Su dolor empeora o no desaparece después de dos semanas. El dolor de espalda podría ser un signo de parto prematuro.
  • Pierde la sensibilidad en la espalda, las piernas, la pelvis o en el área genital.
  • Tiene fiebre, sensación de ardor al orinar o sangrado vaginal. Es posible que tenga una infección del tracto urinario (ITU) o una infección renal.
  • Tiene una lesión o trauma que provoca dolor de espalda.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo sé si mi dolor de espalda es intenso o no?
  • ¿Qué tipo de ejercicio es seguro durante el embarazo?
  • ¿Es seguro recibir un masaje durante el embarazo?
  • ¿Mi dolor de espalda desaparecerá después de dar a luz?