Parálisis facial de Bell

Descripción general

¿Qué es la parálisis facial de Bell?

La parálisis facial de Bell es una afección que paraliza el costado de la cara, en forma parcial o por completo. En raras ocasiones, pueden verse afectados ambos lados de la cara. La parálisis facial de Bell se produce cuando se daña el nervio facial. El nervio facial envía señales respecto del movimiento facial y el gusto, y otra información que va y viene de la cara. Cuando este nervio se daña, la cara no puede percibir estas señales que van y vienen del cerebro. Si bien puede producir miedo en el momento, por lo general, la parálisis facial de Bell no dura demasiado.

Se desconoce la totalidad de las causas de la parálisis facial de Bell. Puede ocurrir cuando un virus, como el herpes o el resfriado común, provoca la hinchazón del nervio facial. El nervio hinchado ejerce presión contra el hueso que lo rodea. Esta presión puede hacer que el nervio deje de funcionar correctamente.

Síntomas

¿Cómo sé si tengo parálisis facial de Bell?

Si tiene parálisis facial de Bell, es posible que tenga algunos de los síntomas que se mencionan a continuación. Por lo general, estos síntomas solo afectan un lado de la cara.

Los síntomas de la parálisis facial de Bell aparecen rápidamente y, por lo general, alcanzan su peor estado en un par de días. Si tiene alguno de estos síntomas, hable con su médico. Puede informarle si usted tiene o no la parálisis facial de Bell.

  • Caída o debilidad que hacen que la cara parezca torcida.

  • Pérdida de la expresión facial.

  • Contracciones.

  • Problemas para comer o beber.

  • Problemas para hablar.

  • Pérdida total o parcial del gusto

  • Dolor de oído.

  • Sensibilidad al sonido.

  • Incapacidad para cerrar el ojo.

  • Sequedad en el ojo.

Causas y factores de riesgo

¿Quién tiene riesgo de tener la parálisis facial de Bell?

Si bien las causas de la parálisis facial de Bell no se conocen por completo, usted puede tener más probabilidades de tenerla si está embarazada, tiene entre 15 y 60 años o tiene uno de los siguientes síntomas:

Tenga en cuenta que, la mayoría de las veces, estas afecciones no provocarán la parálisis facial de Bell. La afección solo afecta alrededor de 1 de cada 5000 personas.

Una vez que usted haya tenido la parálisis facial de Bell, tiene una ligera probabilidad de volver a tenerla.

Diagnóstico y pruebas

¿Cómo sabrá mi médico si tengo la parálisis facial de Bell?

No hay una prueba específica para identificar la parálisis facial de Bell. Es probable que su médico le haga preguntas sobre sus síntomas y sus antecedentes médicos. La parálisis facial también puede ser provocada por un accidente cerebrovascular, un tumor o una lesión, por lo que su médico lo examinará para asegurarse de que sus síntomas no sean provocados por otra afección. Es posible que deba realizarse pruebas adicionales, como una radiografía o una resonancia magnética (MRI).

Tratamiento

¿Cómo se trata la parálisis facial de Bell?

A menudo, la parálisis facial de Bell desaparece por sí sola en el término de 1 ó 2 meses. Sus probabilidades de recuperarse totalmente mejorarán si toma el curso de tratamiento (por lo general, durante 10 días) con medicamentos corticosteroides recetados, por lo general durante 10 días, que comience lo antes posible.

En el hogar, puede tomar medidas simples para ayudar a recuperarse. Recuerde comer bien y descansar mucho para que pueda curarse. Protéjase los ojos con anteojos de sol cuando esté al aire libre. Asegúrese de mantener los ojos húmedos, en especial, cuando esté trabajando con la computadora. Usar gotas para los ojos para mantener los ojos húmedos durante el día y un parche en el ojo para mantener los ojos cerrados durante la noche puede ayudar.

Aplíquese calor suave, como una compresa de gel o una almohadilla térmica, en el área afectada, para el dolor y la hinchazón, según sea necesario. También puede intentar hacerse masajes suaves en el área. Si experimenta dolor intenso, hable con su médico de familia.

Su tiempo de recuperación dependerá del grado de gravedad del daño en el nervio facial. Si la mejora lleva mucho tiempo, puede tener algunos efectos duraderos. Por ejemplo, puede tener movimientos faciales que no pueda controlar o pueden humedecérseles o llenárseles de lágrimas los ojos.

Preguntas que debe realizar a su médico

  • ¿Estoy en riesgo de volver a tener parálisis facial de Bell? Si es así, ¿puedo ayudar a prevenirla?

  • ¿Desaparecerá esta afección? ¿Cuánto durarán los síntomas?

  • ¿Hay medicamentos para tratar la parálisis facial de Bell?

  • ¿Hay ejercicios o cambios en el estilo de vida que pueda hacer para mejorar los síntomas?

  • ¿Tener parálisis facial de Bell significa que tengo otra afección de la salud?