El síndrome de Asperger

¿Qué es el síndrome de Asperger?

Alguna vez, el síndrome de Asperger (también conocido simplemente como Asperger) era un diagnóstico en sí mismo. Ahora se lo identifica como una forma del diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA). A pesar de esto, muchas personas todavía usan la palabra «Asperger» para describir su diagnóstico.

El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que ocasiona problemas de comunicación y de comportamiento. Las personas diagnosticadas con el síndrome de Asperger suelen tener una gran inteligencia, sin retrasos en el habla. Sin embargo, tienden a jugar, aprender, hablar y actuar de manera diferente a los demás.

Síntomas del síndrome de Asperger

Los niños pueden mostrar signos de síndrome de Asperger a una edad temprana. Las señales de que su hijo puede tener el síndrome de Asperger incluyen:

  • Obsesión por solo una cosa.
  • Deseos de repetición y rutina (y no responder bien al cambio).
  • Pérdida de señales sociales en el juego y la conversación.
  • Falta de contacto visual con compañeros y adultos.
  • Falta de comprensión del pensamiento abstracto.

Su hijo también puede tener problemas con juegos de ficción, no querer que lo abracen o lo toquen, o tener reacciones inusuales a ruidos, olores o sabores. Estas cosas pueden ser evidentes para el médico, el maestro e incluso para usted como padre. Consulte a su médico si sospecha que las habilidades sociales y de comunicación de su hijo no se están desarrollando adecuadamente. Su médico puede derivarlo a un especialista en desarrollo.

¿Que causa el síndrome de Asperger?

El síndrome de Asperger no tiene una sola causa. Sin embargo, las investigaciones sugieren que ciertos factores durante el embarazo y después del nacimiento pueden poner a un niño en mayor riesgo de un diagnóstico de trastorno del espectro autista. Los factores de riesgo incluyen:

  • Genética.
  • Una anomalía cromosómica (como el síndrome del X frágil).
  • El uso de medicamentos recetados por parte de una madre durante el embarazo (como el ácido valproico para las convulsiones o trastornos del estado de ánimo, o la talidomida para la ansiedad).
  • Tener padres biológicos mayores.

Este tipo de trastorno del espectro autista parece diagnosticarse más a menudo en niños que en niñas.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de Asperger?

El síndrome de Asperger ganó mayor atención antes de quedar envuelto en el trastorno del espectro autista. Con más educación e información disponible, los médicos pueden diagnosticar este trastorno en niños de apenas 18 meses de edad. No hay un análisis de sangre o un estudio por imágenes para diagnosticar la afección. Los médicos comparan la conducta y el desarrollo de un niño en una lista de verificación de hitos con pares de la misma edad.

¿Se puede prevenir o evitar el síndrome de Asperger?

Debido a que la causa del trastorno del espectro autista es desconocida, no hay manera de prevenirlo o evitarlo.

Tratamiento del síndrome de Asperger

El tratamiento temprano y regular puede ayudar a su hijo a enfrentar los síntomas relacionados con el síndrome de Asperger. Puede prepararlo para la vida adulta. El tratamiento generalmente incluye una combinación de terapia del habla, física, ocupacional y cognitiva conductual (TCC). El equipo de terapia decidirá con qué frecuencia debe trabajar con su hijo. Las sesiones de terapia podrían ser así:

  • Habilidades sociales y terapia del habla: Su hijo puede hablar bien. Sin embargo, puede necesitar aprender habilidades importantes de conversación. Esas habilidades incluyen aprender a turnarse mientras se habla, hacer contacto visual con la persona con la que está hablando, mostrar interés en lo que la persona dice y aprender a hablar sobre una variedad de temas, en lugar de obsesionarse con un tema. El terapeuta también puede enseñar habilidades de juego apropiadas, como turnarse, seguir reglas y aprender a lidiar con los sentimientos que tiene alrededor de los demás.
  • Fisioterapia: Algunas personas diagnosticadas con el síndrome de Asperger pueden parecer torpes. Un fisioterapeuta trabaja para desarrollar la fuerza central corporal de una persona. Esto la ayudará a correr, saltar, pedalear una bicicleta, subir y bajar escaleras y otras actividades de movimiento físico.
  • Terapia ocupacional: Un terapeuta ocupacional ayuda a las personas con síndrome de Asperger con sus habilidades motoras finas (cualquier cosa que requiera el uso de las manos). También trabajan para ayudar a su hijo a enfrentar problemas sensoriales. Una persona diagnosticada con el síndrome de Asperger puede ser sensible a ciertas experiencias sensoriales. Estas podrían incluir ruido, tacto, olfato o estímulos visuales. Pueden incluir ciertos materiales, como plastilina, tiza, arena y agua. Podrían incluir problemas sensoriales relacionados con el consumo de diferentes tipos de alimentos con diferentes texturas. El terapeuta de su hijo también trabajará en la coordinación ojo-mano y le enseñará a alimentarse adecuadamente. Antes de que su hijo comience la escuela, un terapeuta ocupacional desarrollará la fuerza de la mano de su hijo antes de que empiece a escribir. Una vez que su hijo ingrese a la escuela, el terapeuta lo ayudará a desarrollar las habilidades para escribir.
  • Terapia cognitiva conductual: La terapia cognitiva conductual (TCC) enseña a las personas con síndrome de Asperger a actuar socialmente y a sobrellevar sus emociones. Enseña habilidades importantes, como controlar los impulsos, los miedos, la ansiedad, las obsesiones, las interrupciones y las rabietas. Es diferente para cada persona, según sus necesidades.
  • Medicamentos: No existe un medicamento para tratar el síndrome de Asperger. La mayoría de los medicamentos tratan la ansiedad, la depresión o la incapacidad para concentrarse, a menudo relacionadas con el síndrome de Asperger. Los medicamentos comúnmente recetados para la ansiedad y la depresión incluyen inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), medicamentos antipsicóticos y medicamentos estimulantes.

No ignore los primeros retrasos sociales y de comunicación de su hijo. Los comportamientos del síndrome de Asperger no mejorarán por sí solos sin terapia. A medida que su hijo avanza en la escuela, la terapia puede cambiar para reflejar las necesidades de su hijo en ese momento. Más importante aún, pregunte a sus terapeutas cómo aplicar la terapia en el hogar. Los niños se desempeñan mejor cuando la terapia es la misma en la escuela y en el hogar.

La terapia no es un tratamiento de una sola vez. La terapia repetitiva ayuda a su hijo a desarrollar un comportamiento deseado. Los niños no deben ser castigados por un comportamiento no deseado. En vez de eso, los terapeutas usan incentivos y recompensas (le dan a su hijo tiempo libre adicional, un refrigerio saludable o algo que es importante para ellos) para fomentar un comportamiento apropiado.

Vivir con el síndrome de Asperger

Si a su hijo le diagnosticaron síndrome de Asperger o TEA, serán necesarios la práctica y el esfuerzo para que desarrolle relaciones. Una persona diagnosticada con el síndrome de Asperger puede no mostrar emociones adecuadas (o cualquier emoción), puede no entender la ironía de una broma, los conceptos abstractos o los puntos sutiles en una conversación. Los compañeros pueden sentir que su comportamiento es excéntrico.

Aunque el síndrome de Asperger o el TEA no pueden curarse, la terapia puede ayudar. Su hijo puede tener éxito en la escuela y en su vida adulta. De hecho, muchos empleadores dicen que el enfoque y la atención que una persona con síndrome de Asperger o TEA aporta al trabajo es algo bueno. Los adultos diagnosticados con síndrome de Asperger o TEA pueden seguir necesitando terapia o asesoramiento para aprender el comportamiento personal y laboral adecuado.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Debo decirle a mi hijo que tiene síndrome de Asperger/TEA cuando sea mayor?
  • ¿El síndrome de Asperger/TEA está asociado con un comportamiento violento o autoagresivo?
  • ¿Cómo puedo sobrellevar el estrés de criar a un niño con síndrome de Asperger/TEA?