Vivir con hepatitis B y C Durante el Embarazo

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es un grupo de infecciones virales. Afecta el hígado y causa inflamación. Hay tres formas principales: Hepatitis A, B y C. Aunque están relacionadas, cada forma tiene su propio virus específico. Las personas pueden contraer hepatitis por enfermedades, uso de drogas, abuso de alcohol y venenos.

La hepatitis A es principalmente una enfermedad aguda (a corto plazo). Las personas pueden curarse con o sin tratamiento. La hepatitis B y C suelen ser enfermedades crónicas (a largo plazo). La hepatitis A y B pueden prevenirse con vacunas. No existe una vacuna para la hepatitis C.

Camino hacia una mejor salud

Como la hepatitis es viral, es contagiosa. En la mayoría de los casos se transmite por sangre o fluidos corporales. También se puede pasar de la madre al bebé al nacer. Es poco frecuente, pero posible. El riesgo es más alto para las mujeres que tienen hepatitis B y C. Si una mujer embarazada tiene hepatitis, debe decírselo a su médico.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) recomienda que todas las mujeres embarazadas se sometan a exámenes de detección de hepatitis B en su primera cita prenatal. La AAFP solo recomienda la detección de hepatitis C a las personas que tienen un alto riesgo de infección. Esto incluye a las mujeres que:

  • hayan usado drogas
  • hayan sido expuestas a agujas
  • hayan recibido una transfusión de sangre
  • también tengan VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).

Una mujer embarazada con resultados positivos para hepatitis B debe recibir una dosis de inmunoglobulina (IG). Esta inyección ayuda a tratar el virus y proteger al bebé. Después del parto, el bebé debe recibir una dosis de IG, además de la vacuna contra la hepatitis B. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que todos los bebés reciban la vacuna contra la hepatitis B al nacer.

A diferencia de la hepatitis B, no existe ningún medicamento para prevenir que una mujer embarazada transmita la hepatitis C a su bebé. Las mujeres embarazadas que tienen hepatitis B o C recibirán atención prenatal adicional. Esto puede incluir análisis de sangre, pruebas hepáticas y medicamentos para reducir los síntomas.

Aspectos que se deben tener en cuenta

Las mujeres que tengan hepatitis B o C durante el embarazo pueden tener varios problemas. Uno es el hígado graso agudo. Esta es una enfermedad rara que afecta la capacidad del hígado para procesar ácidos grasos. A menudo ocurre al final del embarazo y puede ser grave. En estos casos, es posible que el médico desee que el bebé nazca de inmediato. Esto permite que comience el tratamiento y previene que el bebé contraiga el virus.

Otro problema potencial son los cálculos biliares. Esto puede ocurrir si los fluidos del hígado se acumulan en la vesícula biliar. Las piedras pueden causar dolor, hinchazón e ictericia, que se produce cuando la piel y los ojos se vuelven amarillos. Si los cálculos biliares son graves, es posible que necesite cirugía.

Cuándo consultar a su médico

Las mujeres embarazadas que tengan hepatitis B o C deben contactar a su médico de inmediato si tienen alguna complicación.

Las mujeres que usan el medicamento Rebetron (una combinación de los medicamentos Rebetrol e Intron A) no deben intentar quedar embarazadas. Si usa este medicamento y queda embarazada, deje de tomarlo y consulte a su médico. Puede causar graves defectos de nacimiento. Tampoco debe ser utilizado por mujeres que amamantan. Hable con su médico sobre otros medicamentos que pueden ser perjudiciales. Pueden ser medicamentos de venta libre o de venta con receta.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo puedo saber si tengo hepatitis B o C?
  • ¿Cuál es la causa de mi enfermedad renal crónica?
  • Si tengo hepatitis B o C y estoy embarazada, ¿cuál es la mejor forma de tratamiento?
  • ¿Hay algún cambio de estilo de vida que debo hacer?
  • ¿Cuál es el riesgo de que le transmita el virus a mi bebé al nacer?