Ocultos a plena vista: Diagnóstico del hipotiroidismo

Notas del médico

Lea historias de médicos de familias reales.

Haciendo las preguntas correctas, diagnostiqué un problema de tiroides tratable que mi paciente pensó que era parte del envejecimiento.

por Dr. Tania Mathew

Sobre el Autor
Dr. Tania Mathew
Tania Mathew, MD, ejerce la medicina ambulatoria en el Culinary Health Center, una clínica de atención primaria en Las Vegas, Nevada. Como médica de familia certificada por la junta, disfruta de poder interactuar con familias enteras y mejorar su salud. Ella se interesa particularmente por la salud de las mujeres. La Dra. Mathew es una experta en salud pública que cree en la práctica de la medicina preventiva basada en la evidencia. Ha trabajado y se ha desempeñado como voluntaria para organizaciones médicas en todo el mundo, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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Una parte importante de ser médico de familia es conocer a mis pacientes. A partir de la primera visita, quiero generar relaciones continuas y afectuosas con ellos a lo largo del tiempo. Cuando atiendo a nuevos pacientes, me tomo el tiempo para conocer sus problemas o inquietudes actuales y anteriores sobre la atención médica. A veces, los pacientes ni siquiera se dan cuenta de que están teniendo síntomas de un problema de salud. En estos casos, escuchar con atención y hacer las preguntas correctas es especialmente importante. Esto me ayuda a hacer un diagnóstico o decidir si el paciente necesita alguna prueba de laboratorio.

Recientemente, una nueva paciente de 40 años llamada Emily (no es su nombre real) me consultó para realizarse un examen físico completo. Cuando le pregunté a Emily si tenía problemas de salud, dijo que estaba preocupada por la infertilidad. Ella y su esposo habían estado tratando de concebir durante más de un año.

Al principio, Emily me dijo que no tenía otros problemas de salud. Pero cuando hice más preguntas sobre los posibles síntomas, descubrí que había tenido cambios de humor y que tenía frío la mayor parte del tiempo. También había aumentado de peso a pesar de que su dieta y actividad física no habían cambiado mucho. Emily había notado estos síntomas durante varios años, pero nunca se los mencionó a un médico. Ella pensaba que probablemente solo eran parte de envejecer.

Según los síntomas de Emily y sus preocupaciones de infertilidad, sospeché que podría tener hipotiroidismo. El hipotiroidismo (también llamado tiroides hipoactiva) es una afección en la cual la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Las hormonas tiroideas controlan cómo el cuerpo usa la energía. Afectan su ritmo cardíaco y qué tan bien funcionan sus otros órganos. También afectan sus músculos, huesos y ciclos menstruales (en el caso de las mujeres). Las mujeres que no tienen suficientes hormonas tiroideas pueden tener dificultades para quedar embarazadas. Obtenga más información  sobre los síntomas comunes del hipotiroidismo, sus causas y cómo se trata.

Cuando le hice un examen físico a Emily, palpé cuidadosamente su glándula tiroides. La glándula tiroides se encuentra en la parte frontal inferior del cuello y tiene forma de mariposa. La glándula tiroides de Emily se sentía normal al tacto. Su examen físico general también fue normal.

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos (USPSTF, por sus siglas en inglés) de los EE.UU. y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) no recomiendan los exámenes de detección de rutina de trastornos de la tiroides en pacientes que no están embarazadas y no tienen ningún síntoma. Sin embargo, debido a los síntomas continuos de Emily y sus preocupaciones sobre la infertilidad, solicité un análisis de sangre para verificar su función tiroidea. El análisis midió la cantidad de hormona tiroidea y hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) en su sangre. La TSH es una hormona que le indica a la glándula tiroides cuánta hormona tiroidea debe producir.

Los resultados del análisis de sangre de Emily confirmaron el diagnóstico de hipotiroidismo. Inmediatamente comencé a tratarla con una hormona tiroidea sintética. Este medicamento reemplaza las hormonas que la glándula tiroides debería producir. También me aseguré de que Emily se hiciera análisis de sangre periódicos para controlar de cerca sus niveles de hormona tiroidea. El tratamiento del hipotiroidismo puede mejorar las posibilidades de concebir de una mujer, por lo que Emily espera poder quedar embarazada pronto. Si no, la derivaré a un especialista en infertilidad.

Durante una visita de seguimiento, Emily me dijo que estaba sorprendida, que nunca hubiera pensado en mencionar sus síntomas durante las citas médicas anteriores. Estaba muy agradecida de que me tomara el tiempo de averiguar sobre su historial de salud y sus preocupaciones. Con tratamiento, ella ha notado una mejora general en sus síntomas de hipotiroidismo.

Consejo rápido

La hormona tiroidea sintética se toma diariamente en forma de píldora. Los médicos recomiendan tomar este medicamento por la mañana, 30 minutos antes de comer. Es importante seguir las instrucciones de su médico sobre cómo tomar este medicamento. Si no lo hace, sus niveles hormonales pueden subir y bajar. Esto puede causar complicaciones como palpitaciones del corazón (sensación de que su corazón está acelerado), ansiedad, problemas para concentrarse o cambios en la temperatura corporal. Asegúrese de informar a su médico de familia si tiene algún efecto secundario mientras toma hormona tiroidea sintética.