Transfusiones de Sangre

¿Por qué es tan importante una transfusión de sangre?

La transfusión de sangre es uno de los procedimientos médicos más comunes para las personas de todas las edades. En esta se transfunde sangre donada con anterioridad, de una persona a otra. Usted podría necesitar una transfusión para una cirugía, para reemplazar la sangre que pierda por una lesión grave (como un accidente automovilístico) o para ayudarle a manejar ciertas condiciones médicas. En la transfusión de sangre se utiliza una pequeña aguja y una línea intravenosa (IV). La aguja se inserta en los vasos sanguíneos para transfundirle la sangre que usted necesita. Por lo general, el procedimiento tarda entre 1 y 4 horas. Antes de la transfusión, su equipo de atención médica verificará cuál es su tipo de sangre y el tipo de la sangre donada, para asegurarse de que coinciden.

La sangre donada se recolecta y se almacena en un banco de sangre. Las donaciones de sangre también se pueden hacer en un hospital o en el laboratorio de una clínica. Usted podría donar sangre para su propio uso más adelante. Esto se conoce como transfusión de sangre autóloga. Se puede utilizar para una cirugía futura. (Toma entre cuatro y seis semanas almacenar suficiente sangre para la mayoría de las cirugías. Su médico podría recomendarle cuántas unidades podría necesitar). También podría calcular el tiempo que se necesita para que recupere su conteo de glóbulos rojos entre cada donación). Su sangre no se puede utilizar para situaciones imprevistas, como una emergencia.

Donar sangre a un amigo o a un miembro de la familia se conoce como donación directa de sangre. La transfusión directa también se debe planificar de cuatro a seis semanas antes de que la persona la necesite.

Camino a una mejor salud

La mayoría de las transfusiones transcurren sin ningún incidente. En la mayoría de los casos, las normas rigurosas de los exámenes para la donación de sangre, la elegibilidad y el tipo de sangre tienen resultados saludables. Después de la transfusión, un proveedor de atención médica le tomará la temperatura, le medirá la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca.

Los análisis de sangre pueden detectar cómo reacciona su cuerpo a la transfusión. Estos análisis sirven para determinar cuál es el estado de los riñones, el hígado, la tiroides, el corazón y su salud en general. Estos también comprueban si la sangre está coagulando adecuadamente y qué tan bien están funcionando los medicamentos que está tomando.

Posibles complicaciones leves:

  • Dolor en el lugar donde se insertó la aguja.

Posibles reacciones alérgicas:

  • Presión arterial baja, náuseas, pulso rápido, dificultad para respirar, ansiedad y dolor de pecho o de espalda.

Complicaciones poco usuales o más graves:

  • Fiebre el día de la transfusión.
  • Daño hepático por recibir mucho hierro.
  • Daño pulmonar inexplicable dentro de las primeras seis horas del procedimiento (en pacientes que tenían una enfermedad grave antes de la transfusión).
  • Una reacción grave o retardada si le administran el tipo de sangre incorrecto o si su cuerpo ataca los glóbulos rojos de la sangre donada.
  • Enfermedad de injerto contra huésped (graft-versus-host disease, GVHD) en la cual las células de la sangre donada atacan el tejido del cuerpo que las recibe.

Cosas que debe tener en cuenta acerca de la transfusión de sangre

Las transfusiones de sangre se consideran seguras ya que para las donaciones de sangre se han establecido rigurosas normas de evaluación, elegibilidad y tipo de sangre.

Muchas personas se preocupan por la posibilidad de recibir sangre que pueda tener infecciones o virus, como hepatitis B y C, VIH o una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (un trastorno cerebral mortal, que es la versión humana de la enfermedad de las vacas locas). Aunque estas infecciones y virus se pueden transmitir por una transfusión de sangre, el riesgo de adquirirlos es extremadamente bajo.

Los criterios difieren entre los estados, pero generalmente los donadores de sangre deben tener por lo menos 17 años de edad, deben pesar como mínimo 110 libras (50 kilos) y deben estar en buenas condiciones de salud el día de la donación. Además, los donadores deben responder un cuestionario confidencial de salud que evalúa posibles enfermedades, el estilo de vida, la salud, el historial médico y los riesgos por viajes. Por ejemplo, si una persona viajó recientemente a un área con epidemia de Zika, no se le permite que done sangre hasta que haya transcurrido algún tiempo. Este mismo cuestionario se usa para evaluar el estilo de vida de una persona, incluido el hecho de que el donador tenga mayor riesgo de tener VIH/SIDA. Es posible que los donadores de sangre no puedan donar debido a las respuestas en el cuestionario. Se harán varias pruebas de laboratorio para detectar enfermedades infecciosas y virus.

Preguntas para su médico

  • ¿Qué tan seguro es el suministro de sangre de los bancos de sangre de los EE. UU.?
  • Si voy a viajar fuera de los Estados Unidos, ¿hay algo que deba saber acerca de las donaciones de sangre o del suministro de sangre?
  • Si elijo hacer una donación autóloga o una donación directa, ¿con cuántos meses de anticipación debo planificarlo?