Moverse más, estar menos tiempo sentado

Moverse más, estar menos tiempo sentado

En nuestra cultura, estar sentado es una práctica común. Estamos sentados en el coche, todo el día en el trabajo y en la casa. Estar sentado demasiado afecta su estado físico y mental. Se puede crear un mal hábito que puede ocasionar problemas de salud.

Hay cosas que puede hacer para romper este patrón y crear una rutina nueva y activa. Incluso la tecnología ayuda a planificar y realizar un seguimiento de su movimiento si tiene un rastreador de estado físico o un teléfono inteligente con aplicaciones. Cuantos más pasos dé, más saludable estará. Moverse más y estar menos tiempo sentado es parte de un mejor estilo general de vida. Estar activo permite comer, dormir y pensar correctamente.

Camino al bienestar

La primera manera, y la más fácil, de aumentar su movimiento es ponerse de pie y caminar más. Estar de pie elonga las piernas y mejora la postura. En promedio, se quema un 50 % más de calorías que estando sentado. Caminar es un ejercicio sin costo alguno. Las estadísticas muestran que caminar tan solo 30 minutos al día brinda beneficios para la salud del corazón.

Si ya es activo en el trabajo, en casa o en momento de ocio, entonces ya se ha adelantado unos pasos. Si no es así, mire estos consejos prácticos para empezar a moverse más y estar menos tiempo sentado. Al igual que con todas las nuevas rutinas, empiece poco a poco a incrementar los niveles de tiempo y esfuerzo. Puede utilizar dispositivos o aplicaciones que le recuerden que debe moverse y le ayuden a hacer un seguimiento de su movimiento.

Sea más activo en el trabajo

  • Programe reuniones que mantener caminando en lugar de estar sentados alrededor de una mesa.
  • Camine hasta el escritorio de un colega para hablar, en lugar de llamarlo o enviarle un correo electrónico.
  • Lleve una botella o un vaso reutilizable pequeño y camine hasta la sala de descanso para llenarlo. Esto lo pone en actividad y también lo obliga a beber más agua.
  • Utilice el cuarto de baño que se encuentra más lejos.
  • Use las escaleras en lugar del elevador.
  • Únase o cree un equipo de recreación en el trabajo.
  • Participe en un programa para perder peso o en un desafío de pasos.
  • Vaya a caminar o haga ejercicio físico durante el almuerzo para romper la rutina diaria.
  • De ser posible, invierta en un escritorio para trabajar de pie o en uno convertible. Si no es posible, utilice una bola grande de ejercicio como silla. Estírese y muévase en su escritorio todo el día.
  • Si está disponible, utilice una estación de trabajo con caminadora. Se trata de una cinta que se puede conectar con su computadora portátil.
  • Si viaja por trabajo, planifique con anticipación. Utilice el gimnasio del hotel o lleve su propio equipo.

Sea más activo en el hogar

  • Prepare y cocine la cena en casa, en lugar de ordenarlas por teléfono o de comer afuera. Esto lo obliga a moverse y también lo ayuda a comer más sano.
  • Lleve a su perro a dar un paseo en lugar de dejarlo en el patio trasero.
  • Camine o vaya en bicicleta a la tienda, en lugar de conducir o ir sentado en el coche.
  • Si tiene que conducir, aparque en la parte de atrás del estacionamiento, así tendrá que caminar más.
  • Haga de las tareas del hogar una actividad divertida. Organice un concurso amistoso para ver quién puede terminar las tareas más rápido.
  • Limite el tiempo frente a la televisión, la computadora y los videojuegos.
  • Vaya a dar un paseo antes o después de una comida. Esto aumenta el flujo sanguíneo y estimula el metabolismo.
  • Póngase de pie o camine mientras habla por teléfono.
  • Invierta en equipos de ejercicios básicos para el hogar. Estírese sobre una estera, levante pesas o haga ejercicios cardiovasculares mientras mira televisión.

Sea más activo en momentos de ocio

  • Vaya al parque público el fin de semana. Algunos parques también tienen canchas de tenis y parques acuáticos gratuitos.
  • Busque un compañero de ejercicio que sea confiable.
  • Si no va a un gimnasio, haga ejercicios básicos en su hogar o haga ejercicio mirando un programa de televisión para mejorar el estado físico. También puede caminar gratis en un centro comercial cubierto o al aire libre. Algunos YMCA incluso ofrecen becas.
  • Haga servicio comunitario.
  • Programe eventos y viajes que fomenten el movimiento con su familia o amigos. Puede tratarse de caminatas, baile, bolos, esquí o deportes en grupo.
  • Si está en la piscina o en la playa, organice juegos en lugar de quedarse quieto. Algunas ciudades y escuelas tienen piscinas públicas o pases gratuitos.
  • Si va a jugar al golf, camine por el campo en lugar de hacerlo en un carrito de golf.

Cuestiones que considerar

Obtendrá muchos beneficios si incorpora actividad física regular a su día. Lo ayuda a aclarar y refrescar la mente, y mejora su estado de ánimo. Promueve hábitos alimenticios saludables y aumenta su energía. Una vez que comience, puede que se sorprenda de lo mucho más que querrá moverse.

Recuerde continuar sus nuevas formas de actividad. Esto ayudará a crear una rutina fácil de seguir y recordar. Además, si establece objetivos y planifica de antemano, es más probable que tenga éxito.

También es útil realizar un seguimiento de su actividad. Esto le permitirá saber qué funciona y lo ayudará a alcanzar sus objetivos. Una parte importante del proceso es celebrar sus logros.

Cuándo consultar a su médico

Si sabe que tiene problemas de salud o enfermedades, hable con su médico antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios. Busque atención médica si aparece un dolor o un problema.

Preguntas para hacer a su médico

  • ¿Conlleva algún riesgo ser más activo?
  • ¿Qué tipos de ejercicios son los mejores para mí?

Resources

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Actividad Física