Cuidado en el final de la vida

La planificación para el cuidado en el final de vida es importante. A menudo, esta planificación está asociada con el cáncer o la enfermedad de Alzheimer. También se suele considerar como algo que uno hace después de descubrir que un ser querido tiene solo unos meses de vida. Pero es apropiado hacerlo en cualquier momento. De hecho, es mejor hacerlo antes de enfrentar el final de la vida.

La planificación para el final de la vida es un proceso difícil e incómodo. Cuanto antes se haga, mejor. Esto vale para el individuo, los seres queridos y el cuidador. El cuidado al final de vida incluye la planificación financiera y el manejo del dolor. Además, implica seleccionar profesionales de atención, discutir los deseos del funeral y mantener la mejor calidad de vida posible.

Ciertos síntomas físicos pueden indicar que el final está cerca:

  • pérdida de control de las funciones urinarias y/o intestinales;
  • disminución del consumo de alimentos y líquidos;
  • disminución de la producción de orina y orina de color té;
  • estreñimiento;
  • aumento del tiempo que pasa durmiendo;
  • confusión sobre el tiempo, el lugar y la identidad de familiares o amigos cercanos;
  • patrones de respiración irregulares;
  • discapacidad visual y auditiva, incluyendo alucinaciones;
  • sentirse muy frío o tener fiebre alta;
  • congestión pulmonar.

El objetivo es proporcionar siempre comodidad y dignidad a una persona moribunda.

El camino hacia un mayor bienestar

La planificación ayuda a garantizar que la atención que recibe sea coherente con sus deseos. Esto es importante si no puede hablar o tomar esas decisiones. Los pasos importantes incluyen:

  • Comunicar sus deseos en el final de la vida. Pocas personas hablan con sus seres queridos acerca de sus deseos en el final de la vida. La organización, El Proyecto de Conversación, provee un kit de inicio para guiar a los pacientes a través de decisiones al final de la vida. Esto ayuda a los pacientes a hablar con familiares, médicos y cuidadores.
  • Elegir el tipo de atención. Los cuidados paliativos pueden ser otro paso hacia el final de la vida. Puede usar este tipo de atención para controlar el dolor y para aliviar los síntomas de la enfermedad. El cuidado paliativo también se enfoca en mejorar el bienestar emocional, espiritual y mental. Esto ayuda a todos a coordinar la atención médica y tomar decisiones médicas. Los cuidados de hospicioson para personas cuya enfermedad no se puede curar o que deciden no seguir adelante con el tratamiento para su enfermedad. El hospicio proporciona atención de confort y apoyo familiar. Es similar a los cuidados paliativos. La mayor diferencia es que en el hospicio no se intenta curar la enfermedad de la persona. El cuidado de hospicio se puede llevar a cabo en el hogar, en un hospital o en un centro de ancianos.
  • Preparación de documentos indicando sus preferencias de atención médica. Pocas personas ponen por escrito sus deseos de final de la vida. Una directiva anticipada es un documento escrito. Le informa a su médico los tipos de atención que le gustaría recibir si no puede tomar decisiones médicas. Las directivas anticipadas toman muchas formas. Las leyes difieren según el estado. Un testamento en vida es un documento legal. Describe el tipo de tratamientos médicos o tratamientos de soporte vital que desearía, si tuviera una enfermedad grave o terminal. Un poder médico (también llamado poder duradero de abogado) es un documento legal. Designa a una persona para que tome esas decisiones por usted cuando no pueda comunicarlas.

Aspectos a tener en cuenta

La planificación para la muerte es difícil a nivel emocional. Es mejor intentar iniciar la conversación temprano. Usted o su ser querido pueden dudar en discutirlo. Estas son preguntas importantes que debe hacerse a usted mismo o a un ser querido:

  • ¿Mis asuntos están en orden (financieros, personales, legales, etc.)? ¿Tengo familiares o seres queridos para manejar estos cuando yo no pueda?
  • ¿Hay algún familiar o amigo que quiera ver?
  • ¿Dónde quiero pasar mis últimos días o mi vida?
  • ¿Qué es lo más importante en los últimos días de mi vida?
  • ¿A quién quiero involucrar en la toma de decisiones?
  • ¿Qué efecto tendrá un tratamiento en prolongar mi vida? ¿Cómo impactará mi calidad de vida?
  • ¿Qué tratamientos deseo recibir?
  • ¿Cuáles son los mejores y los peores resultados de un tratamiento?
  • ¿En qué momento quiero cambiar el enfoque de recibir tratamiento para una cura a mantener la comodidad en casa?
  • ¿Quiero o tengo una orden de no reanimar?

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuánto tiempo me queda?
  • ¿Tendré mucho dolor?
  • ¿Qué puedo hacer o tomar para controlar mi dolor?
  • ¿Me puede recomendar servicios o agencias que brinden cuidados paliativos y de hospicio?
  • ¿Debería ser trasladado al hospital cerca de mi final?