Cuando su niño que comienza a caminar no quiere comer

Cuando su niño que comienza a caminar no quiere comer

Cuando se trata de hábitos alimenticios, los niños pequeños pueden ser difíciles de predecir. Algunos días pueden no comer mucho. Otros días parece que estuvieran comiendo todo el día. Es posible que quieran un alimento todos los días durante semanas, y de repente no les guste más. Y cuánto come su hijo puede ser muy diferente de la cantidad que come otro niño. Pero no se preocupe. Los extraños hábitos alimenticios de su hijo no son nada extraños.

El capricho para comer es un comportamiento típico de un niño pequeño. Si su hijo presenta cualquiera de los siguientes comportamientos, es completamente normal.

  • Rechazar un alimento basado en el color o la textura.
  • Elegir algunos alimentos y comer nada más que esos.
  • No estar dispuesto a probar nada nuevo.
  • Perder interés en un alimento que antes le gustaba.
  • Solo querer alimentarse con una cuchara o un tenedor.

La mayoría de los niños pequeños son personas quisquillosas con las comidas. Esta es un área de su vida donde pueden ejercer algún control. Al negarse a comer, su hijo está practicando su independencia. Su trabajo como padre es proporcionar opciones de alimentos saludables y enseñar buenos hábitos alimenticios. Si usted está haciendo eso y su hijo tiene energía y está creciendo, no debería tener nada de qué preocuparse.

Camino hacia el bienestar

No puede obligar a su hijo a comer. Pero puede fomentar hábitos alimenticios saludables y horas de comer agradables.

Hábitos alimenticios saludables

  • Deje que su hijo elija cuánto comer. Una buena regla general es ofrecer 1 cucharada de cada tipo de alimento por cada año de edad de su hijo. Sirva porciones pequeñas y dele la oportunidad de pedir más.
  • Sea paciente. Ofrezca nuevos alimentos muchas veces. Es posible que tenga que ofrecer un nuevo alimento 10 a 15 veces antes de que su hijo lo pruebe.
  • Deje que su hijo lo ayude. Déjelo elegir alimentos en el supermercado. Encuentre una manera de que pueda ayudar a preparar la comida o poner la mesa. Si participa en las diferentes partes de la comida, su hijo será más propenso a comer.
  • Haga cosas divertidas. Corte los alimentos de diferentes formas con cortadores de galletas. Presente la comida de una manera creativa en el plato de su hijo. Haga que su hijo invente nombres especiales para sus comidas favoritas.
  • Ofrezca opciones. En lugar de simplemente servir una verdura a su hijo pequeño, deje que elija entre dos. “¿Quieres brócoli o coliflor en la cena?”
  • Mezcle lo nuevo con lo viejo. Sirva nuevos alimentos con alimentos que a su hijo ya le gustan. Esto hace que el cambio sea un poco menos intimidante.
  • Permítale mojar los alimentos. Proporcione salsas saludables para alentar a su hijo a probar nuevas frutas o verduras. Estas salsas podrían incluir humus, yogur o aderezos para ensaladas bajos en grasa.
  • Sea un buen ejemplo. Si su hijo ve que usted come una variedad de alimentos saludables, será más probable que él los pruebe.

Es posible que desee hacer una lista de alimentos que sabe que a su hijo le gustan para asegurarse de que coma una dieta equilibrada. El sitio web del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) ChooseMyPlate.gov ofrece buena información acerca de la nutrición para niños y adultos.

Horas de comer agradables

  • Informe a su hijo de antemano 10 a 15 minutos antes de la hora de comer, dígale a su hijo que pronto va a ser el momento para comer. Los niños pueden estar tan cansados o excitados por las actividades de juego que no tienen ganas de comer. Avisar a su hijo que es casi la hora de la comida le dará la oportunidad de hacer la transición a la hora de comer.
  • Establezca una rutina. Los niños se sienten más cómodos con las rutinas y la previsibilidad. Establezca horas de comer regulares. Haga que todos se sienten en el mismo lugar para cada comida. Mantenga las cosas de la misma manera lo más que pueda.
  • Reserve estos momentos para comer y pasar tiempo de calidad con su familia. No permita que su hijo juegue con juguetes durante las comidas. Tampoco debe permitir la lectura de libros o ver la televisión durante las comidas. Explique a su hijo lo bueno que es comer juntos. Pídale que permanezca en la mesa hasta que todos hayan comido.
  • Haga que las horas de comer sean placenteras. Si las horas de comer son placenteras, es más probable que su hijo tenga ganas de comer. Trate de evitar discusiones o negatividad durante las comidas.
  • Administre sus expectativas. No espere modales que sean demasiado difíciles para su hijo. Por ejemplo, no espere que un niño de 3 años coma con el utensilio adecuado. Para muchos niños, una cuchara es mucho más fácil de manejar que un tenedor.

¿Qué hay de los bocadillos?

Su hijo debe comer 3 comidas y 2 bocadillos al día. Los niños pequeños por lo general no comen lo suficiente en una sola comida para permanecer satisfechos hasta la siguiente hora de comer. Ofrezca a su hijo bocadillos saludables entre las comidas. Algunos ejemplos de bocadillos saludables incluyen:

  • queso en hebras bajo en grasas
  • vasos de yogur
  • rebanadas de manzana o mitades de fresas
  • rebanadas de pavo magro
  • galletas integrales con mantequilla de maní.

Trate de no ofrecer a su hijo bocadillos cerca de las horas de comer. Si faltan varias horas hasta la próxima comida, está bien servir un bocadillo. Si la comida es en la siguiente hora, evite ofrecer un bocadillo a su hijo. Si su hijo llega a la mesa con hambre, es más probable que coma la comida.

Si su hijo no come durante una comida, puede ofrecerle un bocadillo nutritivo unas horas más tarde. Si su hijo no come el bocadillo, ofrézcale comida nuevamente en la próxima hora de comer. Por lo general, el niño comerá la segunda comida. Con este enfoque, puede estar seguro de que su hijo no va a pasar hambre durante demasiado tiempo ni tendrá otros problemas asociados con una dieta deficiente.

Aspectos a tener en cuenta

Hay muchas cosas que puede hacer para alentar a su niño a comer. Así como hay cosas que no debe hacer.

  • No obligue a su hijo a limpiar su plato. Cuando no tenga más hambre, debe permitir que su hijo deje de comer. Hacerlo comer cuando no tiene hambre puede interferir con sus señales internas naturales que le indican cuándo comió lo suficiente. No ayuda a su autoestima y puede hacer que el comportamiento de caprichos para comer empeore. Permitirle que elija cuándo dejar de comer le enseña a escuchar a su cuerpo y a hacer una elección de alimentos saludables.
  • No negocie con ni soborne a su hijo. Las amenazas, castigos y recompensas tampoco son buenas ideas. Crean luchas de poder entre usted y su hijo. Evite hacer tratos. (No le diga que si come tres bocados más, puede comer el postre). Les enseña a hacer tratos para obtener recompensas por otras cosas. Esto puede dar lugar a más luchas de poder en el futuro. Además, hacer del postre una recompensa le da mayor valor en la mente del niño. Esto puede conducir a actitudes no saludables hacia los dulces y las golosinas.

Incluso si le preocupa que su hijo se niegue a comer, no se lo demuestre. Si él o ella están buscando atención, su desaprobación llenará esa necesidad. Ellos pueden tratar de llamar su atención de la misma manera otra vez.

Hable con su médico si tiene alguna preocupación acerca de cómo su hijo está creciendo o si le preocupa que los caprichos para comer estén retardando el crecimiento de su hijo.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cuánto debe comer mi hijo cada día?
  • ¿Debo preocuparme si mi hijo no come mucho durante varios días seguidos?
  • ¿Debo dar a mi hijo suplementos tales como bebidas proteicas para asegurarme de que está recibiendo suficientes nutrientes?
  • ¿Cuándo superará mi hijo pequeño este tipo de caprichos para comer?

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