Vejiga hiperactiva

¿Qué es la vejiga hiperactiva?

La vejiga hiperactiva es una afección que hace que se pierda el control de la vejiga sin previo aviso. Es posible que tenga que orinar con más frecuencia o urgencia. A veces puede gotear una pequeña cantidad de orina antes de llegar al baño.

Síntomas de la vejiga hiperactiva

  • Tener que orinar ocho o más veces al día, o tener que orinar dos o más veces durante la noche.
  • Una necesidad urgente y repentina de orinar sin previo aviso.
  • Pérdida de orina luego de la sensación urgente y repentina de orinar.

Si tiene dos o más de estos síntomas, es posible que tenga vejiga hiperactiva.

¿Qué causa la vejiga hiperactiva?

El daño en los nervios y músculos cercanos a la vejiga causan una vejiga hiperactiva. El daño hace que la vejiga se contraiga (apriete) en un momento imprevisto. Eso es lo que provoca pérdidas y una necesidad repentina y urgente de orinar. A veces, tener demasiado líquido en la vejiga o el exceso de cafeína puede causar una vejiga hiperactiva.

El daño en los nervios es consecuencia de:

  • parto vaginal (en las mujeres)
  • problemas de próstata (en los hombres)
  • lesiones o infecciones en la médula espinal o el cerebro
  • diabetes
  • accidente cerebrovascular
  • esclerosis múltiple
  • exposición a metales pesados
  • malformaciones congénitas.

El cáncer de vejiga puede producir vejiga hiperactiva. En la mayoría de los casos, la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en inglés) no recomienda el control de rutina para el cáncer de vejiga a menos que tenga síntomas de vejiga hiperactiva.

¿Cómo se diagnostica la vejiga hiperactiva?

Su médico observará sus síntomas y antecedentes clínicos. Podría ordenar algunos exámenes para ayudar a diagnosticar el problema. Estos exámenes pueden incluir:

  • Estudios urodinámicos: durante esta prueba, su médico llenará su vejiga y verá cuán bien se vacía.
  • Estudios por imágenes: es posible que su médico tenga que mirar dentro de su vejiga a través del uso de una radiografía, TC (tomografía computarizada) o RMI (imagen por resonancia magnética).
  • EEG y EMG: el electroencefalograma (EEG) y la electromiografía (EMG) muestran cómo funciona la vejiga. Se colocan cables y almohadillas en la parte inferior del abdomen (estómago). Estos cables evalúan los nervios en su interior.

¿Se puede prevenir o evitar la vejiga hiperactiva?

La vejiga hiperactiva no se puede prevenir. Sin embargo, puede reducir el riesgo de tener vejiga hiperactiva mediante el tratamiento de las enfermedades y afecciones que la causan. Por ejemplo, seguir el consejo de tratamiento de su médico para la diabetes reducirá el daño en los nervios. Si está embarazada, hable con su médico acerca de la posible lesión de la vejiga si tiene un parto vaginal.

Tratamiento de la vejiga hiperactiva

La vejiga hiperactiva se puede tratar con medicamentos, ejercicios de vejiga, estimulación eléctrica o cirugía. Su médico determinará cuál es la mejor opción para usted.

Medicamentos

Hay dos tipos de medicamentos recetados que se utilizan para tratar la vejiga hiperactiva:

  • Relajantes musculares: ayudan a controlar los espasmos musculares que provocan que su vejiga se contraiga en el momento equivocado. Los efectos secundarios comunes incluyen boca seca, visión borrosa, estreñimiento, latidos cardíacos acelerados y una sensación de rubor (sensación de calor y enrojecimiento). Los medicamentos se pueden prescribir en forma de píldora o parche.
  • Antidepresivos: estos también ayudan a relajar la vejiga. Los efectos secundarios comunes incluyen fatiga (cansancio), sequedad de la boca, mareos, visión borrosa, náuseas y dificultad para dormir.

Ejercicios de vejiga

Los ejercicios de vejiga fortalecen y vuelven a entrenar la vejiga para retener la orina y que pueda llegar al baño.

  • Ejercicios de Kegel: se trata de ejercicios que usted puede hacer apretando los músculos urinarios (como si estuviera tratando de contener la orina) y luego relajando. Haga esto varias veces durante el día y fortalecerá los músculos de la vejiga.
  • Reentrenamiento: el médico puede recomendar que tome notas del control de su vejiga. Podría incluir la cantidad de líquido que consume, con qué frecuencia siente que tiene que ir al baño y si ha tenido alguna pérdida. Esto podría ayudarle a planificar los viajes al baño y la ingesta de líquidos.

Estimulación eléctrica

Este es un procedimiento médico que envía impulsos eléctricos seguros, a través de la vagina o el ano (parte inferior). También se puede hacer a través de un parche. Otro método consiste en colocar un cable cerca del coxis. Su médico le indicará cuántos tratamientos son necesarios para usted.

Cirugía

Hay un procedimiento quirúrgico conocido como cistoplastía de aumento. Esto puede ser necesario en casos severos, o cuando no funciona ningún otro tratamiento. Se trata de hacer más grande la vejiga. Se puede utilizar parte de su intestino para ampliar su vejiga. Esto le da más espacio para almacenar orina. Los riesgos de esta cirugía incluyen un desgarro en la vejiga (pérdida de orina en su cuerpo), cálculos en la vejiga, mucosidad en la vejiga e infección.

Vivir con vejiga hiperactiva

Vivir con vejiga hiperactiva dependerá de la gravedad de su problema y del éxito de su tratamiento. En cualquiera de los casos, vivir con la enfermedad puede requerir una mejor planificación. Puede que tenga que planificar cuándo consumir líquidos y lo cerca que está de un cuarto de baño. También puede considerar el uso de ropa interior desechable que proteja su ropa de las pérdidas de orina.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Cómo se tratan los bebés y niños que nacieron con la vejiga hiperactiva?
  • ¿Los músculos de su vejiga seguirán empeorando con el tiempo?
  • ¿Los relajantes musculares relajarán todos los músculos de su cuerpo?