Lesiones del LCA

¿Qué es una lesión del LCA?

LCA se refiere al ligamento cruzado anterior. Es 1 de los 4 ligamentos de la rodilla. Los otros ligamentos de la rodilla son el LCP (ligamento cruzado posterior), LCM (ligamento colateral medial) y LCL (ligamento colateral lateral). El LCA se encuentra detrás de la rótula (patela). Estabiliza la rodilla cuando gira. El LCA y el LCP conectan el hueso del muslo (fémur) con el hueso de la espinilla (tibia).

La lesión del LCA es un estiramiento excesivo o desgarro del ligamento LCA. La rotura del LCA es una lesión frecuente en la rodilla. En promedio, las mujeres corren de 2 a 8 veces más riesgo de sufrir lesiones del LCA que los hombres. Los adolescentes también sufren lesiones del LCA a una tasa mayor, probablemente porque son más los niños que participan en deportes organizados. El aumento de las lesiones del LCA también tiene que ver con la concientización y las pruebas avanzadas.

Síntomas de una lesión del LCA

El principal signo de una lesión del LCA es un ruido de tipo chasquido. Con frecuencia va acompañado de dolor e inflamación. Usted podría experimentar una opresión de los huesos o la rótula. Otra señal es no poder poner el peso sobre la pierna. Quienes sufren una lesión de LCA leve podrían sentir que la rodilla está inestable, o que podría “fallarles” cuando la están usando.

¿Qué causa una lesión del LCA?

Las lesiones del LCA con frecuencia se producen en el ámbito de los deportes o en entornos activos. Por lo general ocurren sin contacto en lugar de por contacto directo. Existen varios factores que pueden causar la lesión, tales como:

  • Estar en movimiento y detenerse o cambiar de dirección rápidamente.
  • Estar quieto y realizar un movimiento repentino, tal como un salto o giro.
  • Estirar demasiado la articulación de la rodilla.
  • Recibir un golpe en la rodilla que haga que se salga de lugar con respecto al resto de la pierna.

Estas cosas pueden ocurrir al hacer actividades como esquiar, jugar al fútbol o al fútbol americano ​​y saltar sobre una cama elástica.

Cuando se lesiona el LCA, puede producirse un desgarro parcial o total. En un desgarro parcial, solo se desgarra parte del ligamento. Se produce un desgarro o rotura total o completa cuando el ligamento se separa en dos partes.  Por lo general, los desgarros del LCA se producen en la mitad del ligamento. A veces, el ligamento se separa completamente del hueso del muslo. Otras lesiones pueden ocurrir al mismo tiempo. Estas incluyen el desgarro de otros ligamentos de la rodilla (principalmente el LMC, el ligamento que le da estabilidad a la rodilla), el desgarro de un menisco (amortiguador de la rodilla), o hematomas óseos.

¿Cómo se diagnostica una lesión del LCA?

Si usted cree que se ha lesionado el LCA, busque atención médica. Su médico hará un examen de la rodilla para comprobar el rango de movimiento y la extensión de la lesión. Podrá pedir una radiografía para ver si hay daño en los huesos de la rodilla. Si no hay daño, una resonancia magnética (MRI, según sus siglas en inglés) de la rodilla podría confirmar una lesión en el LCA.

¿Se pueden prevenir o evitar las lesiones del LCA?

La manera más importante de prevenir lesiones tales como un desgarro del LCA es seguir una determinada rutina de entrenamiento. Un fisioterapeuta, un entrenador de atletismo u otro especialista en medicina deportiva puede implementar un programa de ejercicios que ayudará a reducir el riesgo de lesión. Este tipo de programa, por lo general incluirá:

  • Ejercicios que fortalecen los músculos de las piernas.
  • Ejercicios que fortalecen su centro de equilibrio (caderas, pelvis y abdomen).
  • Técnicas y posiciones adecuadas de la rodilla al saltar y aterrizar.
  • Técnicas para movimientos que pueden conducir a una lesión, tales como pivotar o cortar (de repente, disminuir la velocidad y cambiar de dirección).

No hay evidencia clara de que el uso de una rodillera evite lesiones del LCA. Tampoco hay pruebas de que una rodillera ayude más durante el tratamiento o la terapia física.

Tratamiento de lesiones del LCA

Cuando la lesión se produce por primera vez, puede aplicar primeros auxilios a la rodilla:

  • Levante la pierna por encima del nivel del corazón.
  • Coloque hielo sobre la rodilla.
  • Use analgésicos, tales como ibuprofeno (una marca: Advil) para reducir el dolor y la inflamación.

Después de esto, deberá consultar al médico de cabecera. Su médico tendrá en cuenta varios factores para decidir un plan de tratamiento. Los mismos incluyen la gravedad de la lesión, su edad, su estado físico, sus antecedentes médicos y otras lesiones o enfermedades que usted pueda padecer.

La gente que es joven, activa y saludable normalmente se somete a cirugía. Su médico de cabecera lo derivará a un cirujano ortopédico. Con el procedimiento quirúrgico, el LCA se reparará o se reconstruirá con tejido. Este puede provenir del tendón de la corva o de un tendón menor de la rodilla. También puede provenir de un donante. Después de la cirugía, necesitará terapia física intensa para volver a darles fuerza a la rodilla y la pierna. Pueden pasar entre 8 y 12 meses de rehabilitación antes de que un atleta que ha sido sometido a una cirugía de LCA pueda volver a practicar su deporte.

Otra opción de tratamiento para las personas que no son tan activas o saludables es la terapia. Es una opción menos intensa e invasiva. La duración de los programas de tratamiento puede variar entre 10 y 32 semanas. El objetivo es aumentar el movimiento y la fuerza y permitir que el ligamento se cure naturalmente.

Vivir con una lesión del LCA

Recuperarse de una lesión del LCA puede resultar difícil. Esto es así sobre todo si la lesión ocurrió durante una actividad diaria o regular. Tenga en cuenta que el objetivo de su médico es recuperar su LCA, por lo que el tratamiento es importante. Respete su plan de rehabilitación para que pueda curarse adecuadamente y tener mejores posibilidades para una recuperación total.

Existe cierta evidencia de que quienes tienen lesiones del LCA desarrollarán osteoartritis o artritis degenerativa con el paso del tiempo. Este resultado es similar, independientemente de cómo se trate la lesión.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Por qué las mujeres y las niñas corren más riesgo de sufrir lesiones del LCA?
  • ¿Cuánto tiempo tendré que hacer fisioterapia?
  • ¿Cuánto tiempo debo esperar para poder hacer deporte o actividad física nuevamente?
  • ¿Puedo volver a sufrir una lesión del LCA? Si es así, ¿cómo puedo prevenir una nueva lesión?